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Así se restauran los arrecifes de coral dañados por ciclones: pieza a pieza

Equipos de científicos trabajan en la rehabilitación de los arrecifes en el este y noreste de Puerto Rico, tras resultar gravemente dañados por los ciclones 'Irma' y 'María'. Han pegado ya 5.000 fragmentos de corales vivos.

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Barrera de coral de Belice.

Científicos de agencias federales, locales y de grupos sin fines de lucro trabajan en la restauración de los arrecifes de coral que rodean a Puerto Rico y que fueron afectados por las fuertes marejadas provocadas por los huracanes Irma y María en septiembre pasado.

Después del paso de Irma, las labores de reparación en las llamadas "selvas del mar" se concentraron en pegar 5.000 fragmentos de arrecifes vivos que fueron afectados en el este y noreste de Puerto Rico y las islas-municipios de Vieques y Culebra. Los trabajos se detuvieron por el huracán María, que pasó dos semanas después, y luego se reanudaron.

Se trata de un complejo procedimiento según el cual los científicos cavan los fragmentos de coral vivo a cinco metros de profundidad, limpian las piezas dañadas con cepillos de alambre y las guardan en un contenedor, en un área libre de arena y piedras. Mientras, otra parte del equipo prepara a bordo de una pequeña embarcación el cemento con resina de epoxi. Luego, un grupo de buzos baja la mezcla de cemento en cubos al fondo marino, desde donde sacan los corales del contenedor y los unen al arrecife.

Cruciales para el ecosistema marítimo

Los equipos de evaluación encontraron daños estructurales en corales individuales y en los arrecifes, al igual que grandes acumulaciones de sedimento, lo que puede evitar que los corales reciban suficiente luz del sol.

Estos arrecifes, además de ser afectados por las fuertes marejadas provocadas por los huracanes recientes, ya estaban en muy mal estado debido al calentamiento global y la acción humana.

Las escorrentías vertidas, entre otros efectos, provocan la muerte del coral y aguas turbias, lo que perjudica a los arrecifes, que para su supervivencia necesitan claridad.

Los arrecifes de coral funcionan como amortiguadores del efecto de oleaje, particularmente ante huracanes y con relación al aumento en el nivel del mar. Por ello, su restauración ecológica desempeña un papel cada vez más relevante para la recuperación de la pesca, la rehabilitación de la biodiversidad y de los paisajes submarinos y como barrera natural de protección de la costa.

850.000 dólares para su restauración

El Departamento de Recurso Naturales y Ambientales de Puerto Rico (DRNA), que participa en estas tareas de restauración, estimó en 2007 que el valor de los arrecifes de coral del noreste de Puerto Rico era de cerca de 1.800 millones de dólares (unos 1.465 millones de euros).

Como parte de la evaluación de daños, el Gobierno de Puerto Rico solicitó fondos a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA, por sus siglas en inglés), que decidió asignar 850.000 dólares (unos 692.000 euros). Es la primera vez en la historia que la agencia federal aporta ayuda económica para la evaluación de daños y ejercicios de pegamento de los arrecifes o fragmentos de unidad.

"Es un cambio de paradigma para las aseguradoras, que ya se han dado cuenta de que los sistemas naturales sufren, situación que los científicos llevamos diciendo por décadas sobre los arrecifes como defensa de las áreas costeras", explica el científico marino Ernesto Díaz, director del Programa de zona Costera del DRNA.

El próximo 10 de mayo, el DRNA tiene que tener listo un informe oficial sobre los daños encontrados en estas maravillas naturales.