Público
Público

Sardinas Italia El movimiento de las sardinas se manifiesta masivamente en Roma  contra el neofascismo

La revolución se inició hace un mes en Bolonia a través de un movimiento espontáneo contra las políticas ultraderechistas que promueve el líder de la Liga, Matteo Salvini. Se consideran "los anticuerpos del fascismo" y  han logrado movilizar a más de 35.000 personas de toda Italia. 

El movimiento cívico de las sardinas ha logrado moviliza a más de 40.000 italianos en Roma | EFE 

europa press

Miles de sardinas de toda Italia se han manifestado este sábado en plaza de San Giovanni de Roma en la mayor convocatoria hasta la fecha de este nuevo movimiento cívico y apartidista que pretende plantar cara a la ultraderecha y reivindicarse como los "partisanos del siglo XXI". El objetivo declarado de las sardinas son los partidos de ultraderecha, ahora en auge.

"A Salvini y a Meloni no les gustará mi presencia (...) porque soy mujer, soy musulmana y soy hija de palestinos. No permitiremos que abran las páginas negras del pasado. Esto es un estado de derecho", ha proclamado desde el escenario una de las oradoras, una niña musulmana ataviada con el hiyab o pañuelo musulmán. Salvini es el líder de la Liga y Meloni dirige a Hermanos de Italia, otra formación del espectro de la extrema derecha.

En la concentración de Roma había jóvenes, pero también veteranos de movimientos de izquierda, unidos por el himno en el que se ha convertido el Bella ciao, la canción popularizada por los partisanos antifascistas que combatieron en la Segunda Guerra Mundial, e inspirados por el movimiento iniciado el 14 de noviembre en Bolonia, cuando miles de personas abarrotaron "como sardinas enlatadas" una plaza de la ciudad para denunciar al partido de Salvini, la Liga, y su retórica antiinmigración.

Desde entonces se han producido decenas de protestas más en otras ciudades italianas que han culminado este sábado con un acto nacional de las 'sardinas' en la capital italiana. "Vamos a recuperar la plaza de San Giovanni" de Roma, ha asegurado por su parte Carla Nespolo, presidenta de la Asociación Nacional de Partisanos de Italia (ANPI), en referencia a las frecuentes convocatorias de la ultraderecha en esta plaza romana. "Ha venido una gran ola de esperanza y compromiso democrático por vuestra parte (...). Quiero decirlo bien alto: la ANPI está con vosotros. Los partisanos y las partisanas están con vosotros. La Constitución es nuestro faro y nuestra guía y es antifascista", ha añadido.

En la manifestación han estado presentes simpatizantes del movimiento de Roma, pero también procedentes de otras ciudades como Bolonia, Trento y otras ciudades del sur, pero también del norte, como la emblemática Reggio Emlia, donde en Bolonia, su capital, surgió espontáneamente el movimiento cívico de las sardinas. También han estado presentes las sardinas negras, vanguardia de la reivindicación antirracista del movimiento. Entre las personalidades presentes en Roma, el filósofo y periodista Paolo Flores d'Arcais, el político Nichi Vendola o el médico de Lampedusa y eurodiputado Pietro Bartolo.

"El mar es cruel, pero el mar de la indiferencia es más cruel y por eso la política debe dar respuestas", ha apuntado Bartolo, quien ha recordado que "la sardina es un pez sencillo, pero bueno". "Hoy me siento como una sardina, contra aquellos que quieren sembrar el odio y el miedo. Somos sardinas y debemos resistir", ha remachado. La principal cabeza visible del movimiento, el joven Mattia Santori, ha bromeado en su intervención con las acusaciones de que tienen el apoyo del principal partido del centro-izquierda italiano, el Partido Democrático, que buscaría movilizar a nuevas bases. "Somos muy fuertes. No hay una organización, a pesar de todo el dinero que nos dio (el ex primer ministro Romano) Prodi. La gente ha venido pagando de su propio bolsillo", ha afirmado. Santori ha recordado que "hace exactamente un mes la plaza de Bolonia lanzaba un mensaje muy claro: No pasarán", ha remachado.

A pesar de la creciente popularidad de las sardinas, la Liga encabeza las encuestas de opinión nacional y podría obtener una victoria histórica en las elecciones regionales del próximo mes en Emilia-Romagna, un bastión tradicional de la izquierda.