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Segundo, el hombre que se suicidó antes de su desahucio, llevaba tres años en paro

Segundo vivía en España desde hace 20 años y que había trabajado como mozo de almacén en una cadena de supermercados. 

Varias personas se concentran delante de la Delegación del Gobierno de Cataluña en Barcelona , a 15 de junio de 2021, en contra de los desahucios, a raíz de la muerte de un hombre del barrio que se suicidó este lunes cuando iba a ser desahuciado.
Varias personas se concentran delante de la Delegación del Gobierno de Cataluña en Barcelona , a 15 de junio de 2021, en contra de los desahucios, a raíz de la muerte de un hombre del barrio que se suicidó este lunes cuando iba a ser desahuciado. Pau Venteo / Europa Press

Segundo Fuentes, el hombre que el lunes se arrojó al patio de luces cuando la comitiva judicial llamó a su puerta para desahuciarle porque no podía pagar el alquiler, era ecuatoriano, tenía 58 años, llevaba desde 2018 en paro y estaba en la nómina de las ayudas de Cáritas para su inserción laboral. 

El jefe de Acción Social de Cáritas de Barcelona, Eduard Sala, ha lamentado este miércoles la muerte de Segundo, "una persona más que se añade a una larga lista de personas que se han quitado la vida desesperadas porque pierden su vivienda". 

El caso de Segundo, quien vivía en España desde hace 20 años y que había trabajado como mozo de almacén en una cadena de supermercados, representa "la punta de un iceberg que ejemplifica lo que es un fracaso de todos nosotros como sociedad, que es garantizar un derecho fundamental, el acceso a la vivienda". 

Sala ha explicado que los servicios de Cáritas conocieron a Segundo en enero de 2020, poco antes de la pandemia, y que le acompañaron en la búsqueda de trabajo hasta noviembre de 2020 "con un mercado laboral muy complicado". 

"Buscaba trabajo, perdió su último empleo en 2018, no encontraba nada porque ya era mayor. Le intentamos encontrar trabajo, se presentó a ocho ofertas laborales, pero no fructificaron. Le acompañamos para que se vinculase con los servicios sociales y conseguir una prestación que finalmente pudo conseguir", ha recordado Sala. 

Esta prestación, sin embargo, "no era suficiente para mantener vivienda y poder vivir", ha lamentado el responsable de Cáritas de Barcelona. 

"Desde Cáritas estamos denunciando desde hace años que la emergencia habitacional esta condicionando las vidas de las personas. Un 67% de las personas que atendemos no están viviendo en un hogar digno, seis de cada 10 han empeorado su situación psicosocial con la pandemia y un 41% han tenido uno o varios ataques de ansiedad o pánico", ha detallado Sala. 

"Segundo es un ejemplo de muchos nombres que estamos viendo cada día", ha señalado el responsable de Cáritas, que ha reclamado "activar un plan de rescate" para las personas en situación vulnerable. 

También ha pedido que las prestaciones sociales alcancen para poder subsistir pagando la vivienda y poder comer, que se garanticen precios de alquiler asequibles -Segundo pagaba unos 800 euros al mes- "para que mañana o pasado no tengamos otro nombre". 

"No hay que poner tiritas hay que hacer políticas estructurales porque el tiempo pasa", ha concluido Sala, que ha recordado que un 26% de los hogares a los que ayuda Cáritas -unas 4.300 familias- no tienen ingresos, 18 puntos porcentuales más que antes de la pandemia. 

Según informa hoy El Periódico, Segundo Fuentes, que había agotado su prestación de desempleo, vivía solo porque su esposa había regresado a Ecuador y había podido ir pagando el alquiler porque realquilaba algunas habitaciones.

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