Público
Público

Una veintena de denuncias destapa una ola de secuestros virtuales en Catalunya

Los Mossos d'Esquadra han advertido a las víctimas potenciales para que no se dejen extorsionar por un rapto que en realidad no existe.

Mossos d'Esquadra./ EUROPA PRESS

EFE

BARCELONA.- Catalunya está sufriendo una ola de secuestros virtuales. Una veintena de denuncias y más de cien intentos al día desde el pasado 3 de febrero han hecho que los Mossos d'Esquadra adviertan de la situación a las víctimas potenciales para que no se dejen extorsionar y denuncien lo antes posible. 

Según fuentes de la policía catalana, desde que se conoció el primer caso el pasado 3 de febrero ha habido más de veinte casos y en ninguno de ellos se ha llegado a pagar el rescate por un rapto que en realidad no existe.

Los secuestros virtuales son una práctica habitual en varios países de Latinoamérica que ahora están empezando a llegar a España, donde se conocen cerca de 200 casos. Se trata de un engaño: alguien llama a un número de teléfono elegido aleatoriamente y, cuando la persona al otro lado del teléfono responde, le advierten que tienen a su hijo secuestrado y que le matarán si no paga de forma inmediata el rescate.

Para que el falso secuestro parezca real se pone al teléfono un niño que grita pidiendo ayuda a sus supuestos padres. Además, los autores de esta extorsión tienen tanta práctica que se han convertido en unos auténticos artistas en la obtención de información a partir de los comentarios de los padres, según las mismas fuentes.

El falso secuestrador se aprovecha del miedo de las víctimas y les impide colgar el teléfono, para que así no puedan intentar localizar a su hijo. Al mismo tiempo les mete prisa para que efectúen una transferencia con el dinero que le exigen, que varía en función del caso, ya que va de los 200 hasta los 5.000 euros.

De la veintena de casos que se han denunciado en Catalunya, en cinco se ha frustrado el pago y en dos de ellos porque el teléfono se colgó accidentalmente los falsos secuestradores no volvieron a llamar a la víctima, ya que pensaron que les habían descubierto.

Según las fuentes de los Mossos d'Esquadra esta ola de secuestros virtuales que está sufriendo Catalunya tiene su origen en las llamadas efectuadas desde un país de Latinoamérica, donde se está estrechando el cerco hacia una banda, ya que incluso se dispone de algunas grabaciones para poder identificar la voz de cuatro supuestos autores.

Al tratarse de un engaño cuando el interlocutor corta la llamada, los autores de este tipo de extorsión optan por la vía fácil y buscan a otra víctima.

Los Mossos calculan que los autores de estas extorsiones efectúan de media más de un centenar de llamadas al día de forma aleatoria, aunque la mayoría son negativas, ya que por ejemplo la persona con la que se ponen en contacto no tiene hijos o porque el interlocutor se lo toma a broma y cuelga.

El ritmo de llamadas de estos grupos es tan elevado que incluso en un solo día han llegado a telefonear a varias casas de una isla del Eixample de Barcelona, que tiene los números de teléfonos correlativos, según las mismas fuentes.

El primer caso conocido en Catalunya ocurrió el 3 de febrero, cuando un vecino de Girona recibió una llamada avisándole de que habían secuestrado a su hijo.

El hombre, que no tenía hijos, pensó que los captores se habían equivocado y que habían secuestrado al hijo de otra persona, por lo que acudió a los Mossos d'Esquadra, que descubrieron el engaño y empezaron a tomar cartas en el asunto.

Desde entonces, la Policía catalana se ha puesto en contacto con los institutos para que den consejos básicos a los padres que les sirvan para mantener la calma si reciben una llamada de estas características.

Entre otras medidas, los Mossos recomiendan que los padres lancen preguntas trampa -por ejemplo, cambiando el nombre de su hijo para cerciorarse de que se trata de un engaño-, que tomen notas cuando hablan, que exijan poder ponerse en contacto con la víctima y, sobre todo, que traten de cortar la comunicación lo antes posible.

Según los Mossos, si se tratara de un secuestro real -en Catalunya se da un solo caso cada dos o tres años de personas desvinculadas del ámbito delincuencial-, los autores del rapto ya se encargarían de volver a llamar para acordar la forma de pago.

No obstante, al tratarse de un engaño, cuando el interlocutor corta la llamada, los autores de este tipo de extorsión optan por la vía fácil y buscan a otra víctima.

Otro consejo básico es avisar lo antes posible a los Mossos d'Esquadra, ya que disponen de una Unidad de Secuestros y Extorsiones especializada en este tipo de casos y saben cómo actuar en cada momento.

Los Mossos también piden a los padres que, en la medida de lo posible, traten de grabar la conversación, para así poder identificar la voz de los autores del secuestro y poder acumular las causas cuando se les detenga en sus países de origen.

La policía catalana ha puesto en conocimiento de Interpol y Europol los casos denunciados en Catalunya, si bien el principal obstáculo con que se enfrentan es que en la mayoría de países de origen se investiga el caso como una tentativa de estafa, y no como una extorsión, lo que apenas tiene relevancia penal.

¿Te ha resultado interesante esta noticia?

Más noticias