Público
Público

Un juez quiere archivar el caso de las mujeres de Lugo grabadas orinando, cuyas imágenes acabaron en webs porno

Ocurrió en 2019 y ahora un tribunal de Viveiro sostiene que no hay delito en esas grabaciones ya que las mujeres habían orinado en la vía pública. El feminismo gallego lucha para que no se cierre la causa y se investigue a los autores de los vídeos.

Protesta feminista.
Protesta feminista. Alba Tomé

En la fiesta de A Maruxaina (Lugo) de 2019 se grabaron sin permiso a cientos de mujeres que orinaron al aire libre, entre ellas menores de edad. Denunciaron un año después cuando descubrieron que estos vídeos estaban colgados en varias páginas porno y el juzgado de Primeria Instancia e Instrucción número 1 de Viveiro pretende archivar el caso por considerar que no hay delito al haber miccionado en una vía pública. Ni ellas ni el movimiento feminista comparten esta argumentación y han comenzado la campaña #XustizaMaruxaina. 

Así dice el auto del juez: "Debe tenerse en cuenta que se trata de una serie de grabaciones de mujeres orinando en una calle, es decir, en un lugar público en el que podrían ser vistas por cualquier persona que por allí transitase, y es por ello que no suponen ningún ataque ni vulneración de la intimidad en el sentido recogido en el artículo 197 del CP". Tanto las mujeres grabadas que tienen constancia de estos hechos -más de 80- como Mujeres en Igualdad de Burela (Bumei) han defendido su postura y criticado que "nadie tiene derecho a compartirnos orinando en Internet, aunque estemos en la calle". La asociación feminista presentó una demanda judicial y se ha personado como acusación popular ya que algunas víctimas le han pedido ayuda a falta de apoyos de los ayuntamientos, a los que enviaron cartas todavía sin respuesta.

"No justificamos el acto de orinar en la vía pública, es más, las propias mujeres están dispuestas a que se las multe o se tomen las medidas necesarias, pero no podemos compartir el argumento de que es una vía pública. No podemos consentir que se archive el caso porque puede haber una trama detrás, hemos descubierto imágenes de otras provincias, hay personas que se dedican a esto y que ganan dinero", sostiene la presidenta del Bumei, Mary Fraga.

A Maruxaina es una fiesta multitudinaria que, antes del coronavirus, reunía a miles de personas en la localidad de San Cibrao. Aunque la administración local pusiese a disposición de los asistentes baños portátiles la gran cantidad de asistentes provocaba que estos servicios no fuesen suficientes y que ellas acostumbrasen alejarse hasta un callejón para hacer pis. Suele ocurrir en los pueblos gallegos donde se realizan fiestas al aire libre y en este caso la zona ya era conocida por todos, tanto, que uno o varios individuos decidieron instalar de manera estratégica unas cuantas cámaras para grabarlas, por supuesto, sin consentimiento ni conocimiento de causa. El objetivo era captar sus partes íntimas y sus rostros para posteriormente subir las grabaciones a páginas porno y ganar dinero a su costa. 

En julio de 2020 una de las chicas y su pareja encontraron el vídeo por Internet, según cuenta una de ellas, “estaba compartido a modo de anuncio”. A raíz de haberlo descubierto, la chica indagó todavía más y supo que también estaba subido en otros portales pornográficos de Internet. Inmediatamente se puso en contacto con otras conocidas que también aparecían, y así, tirando del hilo, a día de hoy más de 80 mujeres tienen constancia de salir en estas imágenes. Son cientos de vídeos, pero debido a la popularidad de A Maruxaina y la cantidad de mujeres que fueron grabadas, algunas de ellas son de otras comunidades e incluso de otros países y desconocen el suceso, por lo que no han podido localizarlas. 

Cartel en redes sociales del movimiento #XustizaMaruxaina.
Cartel en redes sociales del movimiento #XustizaMaruxaina. Redes sociales

Hace un año eran una veintena de mujeres las que tenían constancia del vídeo y lo primero que hicieron fue poner una denuncia en el cuartel de la Guardia Civil. "Fui de las primeras en enterarme, incluso pagué por acceder a más información en Internet. Revisamos todos los vídeos, buscamos a toda la gente posible y le facilitamos toda la información a la Guardia Civil", explica una de las víctimas, de 29 años. Cuenta que fueron tres cámaras colocadas en distintos ángulos ya que estos individuos tenían la voluntad de grabarlas lo más cerca posible para captar sus genitales, uno de los aparatos estaba colocado en la rueda de un coche, mas ninguna de ellas se dio cuenta en esos momentos. En los vídeos se ve que cómo cortan la imagen cada vez que se asoma un hombre, lo que confirma la clara intención de que sólo pretenden grabarlas a ellas. Las afectadas no tienen ni idea de quién o quiénes pudieron haber sido los artífices de estas grabaciones indecentes, desconocen también si es la primera vez que colocan las cámaras, pero sí corroboran que fueron grabadas varios días y que el número de mujeres, debido a que ha corrido la voz entre ellas y por redes sociales, aumenta cada día más. 

"Estamos coordinadas 80 mujeres como mínimo, hace un año éramos 25 o 30, y más que van a ir saliendo", explica la presidenta de Bumei. Algunas de las mujeres han tenido que someterse a tratamiento psicológico al saber que están colgadas semidesnudas en la red. "Van asimilando el trago, es muy fuerte, es una situación muy indecorosa y las menores se llevan la peor parte. El juez debería reconsiderar las consecuencias que han traído las imágenes, el daño ya está hecho", concluye. 

El abogado de Bumei, José Manuel Oliveros, ha trabajado en el recurso que impugnará el auto del juez y que han presentado este martes. "Hay un ámbito de la intimidad que fue violentado con la instalación de las cámaras", considera el abogado, pero ahí el juez no entra y solo valora la existencia de la vía pública. De momento, cuenta que las pesquisas han identificado determinadas IP en los dispositivos que subieron esas imágenes pero que no hay responsables conocidos, por ello es tan necesario que no se cierre la causa y se siga investigando el suceso. Para ellas y para el letrado, existe un delito contra la intimidad y de revelación de secretos. 

La Xunta puso a disposición de las afectadas el Observatorio da Violencia de Xénero y aunque respetan la decisión judicial, el Gobierno gallego sí que cree que los vídeos atentan contra la intimidad de las mujeres. El los próximos días se sucederán concentraciones feministas y las afectadas confían en que la justicia rectifique, lo que será una victoria para el movimiento #XustizaMaruxaina pero sólo el comienzo de una investigación. Defienden que ningún hombre tiene el derecho de grabarlas orinando o desnudas, ni para beneficio propio ni para lucrarse a su costa, estén en donde estén.