Final de la ChampionsLa lógica Rajoy: desplazarse 18 km. para colaborar con la justicia es un problema pero 1.200 para ver un partido no

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Al margen de los goles y las celebraciones, una curiosa situación tuvo lugar este sábado en el Millenium Stadium de Cardiff. El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy acudió hasta la capital de Gales, para presenciar en persona la final de la Champions League entre la Juventus de Turín y el Real Madrid.

Rajoy, que hace unas semanas pidió testificar en el juicio del caso Gürtel por videoconferencia por razones "económicas y de seguridad" (petición que el tribunal rechazó) no ha tenido problema en desplazarse unos 1.200 kilómetros para ver un partido de fútbol.

La lógica Rajoy, que permite que desplazarse unos 18 kilómetros a un edificio de alta seguridad sea un problema logístico para un gobierno, pero ir a otro país a disfrutar de una final de fútbol en un estadio no sea ningún lío de agenda ni de presupuesto.

Una burla a la justicia y a los españoles que, sin embargo, no ha sido motivo suficiente para que Rajoy haya creído necesario privarse de disfrutar de uno de sus placeres más conocidos: el fútbol. Una situación que deja claro el afán del presidente del Gobierno de colaborar con la justicia que investiga la trama de corrupción en el partido que preside.

Las críticas han llegado, sobre todo, de las redes sociales, donde durante todo este fin de semana se ha hecho escarnio de la vergonzosa situación:

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