TwitterLos tuiteros recuerdan los graves insultos a Wilfred, portero del Rayo, hace 30 años: "¡Negro, cabrón, recoge el algodón!"

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Desde hace tres días España se pregunta si es un país racista. Después de los insultos a Vinicius en Mestalla y de que el jugador brasileño señalara que somos un país racista, todos nos palpamos la camisa para ver si lo somos. Es como si esto nos hubiese pillado de nuevas.

Pero no. Los insultos racistas, machistas y homófobos en los estadios de fútbol no son nuevos. Los ejemplos abundan: así, a bote pronto, recordamos que ya hace casi 15 años que Samuel Eto'o, jugador camerunés del Barcelona, quiso irse de un partido después de que le llamaran "mono"; también a Dani Alves le lanzaron un plátano en 2014 al ir a sacar un córner.

En redes sociales también se ha recordado un caso muy sonado. Fue hace unos 30 años en el estadio Santiago Bernabéu, el feudo del Real Madrid. Fue durante un partido entre los blancos y el Rayo Vallecano. La afición madridista –y no fueron pocos– empezó a gritar Wilfred Agbonavbare, por entonces mítico portero negro del Rayo Vallecano, cosas como "¡Negro cabrón, recoge el Algodón!" y "¡Ku Klux Kan, Ku Klux Kan!". Mejor será que vean el vídeo.

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No queremos aquí señalar las contradicciones de algunos, sino resaltar, primero que los insultos racistas en los estadios de fútbol no son un fenómeno nuevo. En segundo lugar, lo que ha ocurrido con Vinicius demuestra que hay racismo selectivo y mucho oportunismo político e institucional. Por último: si algo pone de manifiesto el vídeo es lo mucho que hemos cambiado como sociedad y como país. Entonces todo esto se veía normal. Fíjense si han cambiado las cosas, que incluso el propio Wilfred afirmaba por entonces: "Es normal, porque soy moreno". Inconcebible hoy en día.

La legión tuitera, por supuesto, expresa su rechazo.

Pues sí, afortunadamente, como dice la canción de Presuntos Implicados, cómo hemos cambiado. Mucho y a mejor, pero todavía nos queda mucho camino por recorrer.

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