Un año de Vito Quiles persiguiendo a todo el mundo... y comiéndose zascas
La comedia del Regador regado ha mutado y ahora tenemos al trol troleado. En efecto, hablamos de Vito Quiles, el más famoso agitador ultra. Cuidado aquí porque hay gente que le confunde con un periodista y hay una diferencia: los periodistas persiguen la noticia, Vito se dedica a perseguir a la gente.
Durante este año hemos tenido que sumergirnos de vez en cuando en el contenido que produce, cual pocero que tiene que enfundarse su buzo y sumergirse en las profundidades.
En estos meses, Vito Quiles ha tratado de demostrar que lo suyo es periodismo del bueno. No lo ha conseguido, ya os lo adelantamos. Quizá no ayuda, por ejemplo, el hecho de participar directamente en el cierre de un mitin del PP de Aragón. "Este debe de ser el famoso periodismo independiente que hace las preguntas incómodas", resumieron en las redes.
Durante este curso político, el periodismo incómodo de perseguir con el micro a sus víctimas llegó a cotas máximas con su interrogatorio a Ayuso. Entre las preguntas del tercer grado al que la sometió, dejamos una para que se vea el nivel de presión: "¿Cómo está viendo la feria turística este año? Un éxito, entiendo, de la Comunidad de Madrid...". Si Kapuściński levantara la cabeza, volvería a meterse debajo de la tierra.
Pero tampoco le faltan los scoops. Como cuando destapó tremendo escándalo: que Pedro Sánchez había comido en un restaurante. El Pulitzer le persigue pero él es más rápido.
Lástima que los rojazos se hayan empeñado en exponer sus bulos. O que se haya tenido que tragar zascas como el de Jordi Évole.
Entre los troleos que se comió este año, el momento en que persiguió a Mónica Oltra por la calle y un acompañante de la exvicepresidenta valenciana puso en su teléfono móvil la canción Rata de dos patas de Paquita la del Barrio. Es el único capaz de quedar mal en vídeos que graba él mismo.
Pero los mejores zascas son los que se da el mismo. Como la recogida de cable con la selección española de fútbol. Un tuitero lo resumió a la perfección: "Estos son mis principios y si no le gustan tengo otros".
Y si de Vito Quiles y troleos se trata, nadie como Rufián.
En este caso, uno de los mejores vaciles del año del diputado de ERC no fue a Quiles, sino a Ndongo, pero también le vale para él. Hablamos de un momentazo que llegó después de que las Cortes les retiraran las acreditaciones de prensa. El activista ultra perseguía al portavoz de ERC por la calle y este al entrar al Congreso le soltó un irónico: "¿No entráis?". Histórico.

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