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Spotify celebra su quinceañera
La plataforma de streaming está de cumpleaños. Hace 17 años que Daniel Ek y un grupo de innovadores suecos crearon este gigante y solo dos más tarde, comenzó a sonar en nuestro país. Este efeméride nos sirve para analizar la evolución de la música en España durante los últimos tres lustros.

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Daniel Ek no llegó a graduarse en la universidad, pero tuvo una idea que cambió para siempre el negocio de la música. Un día, sentado encima de una lavadora, imaginó una herramienta digital capa de terminar con el problema de la piratería y que, de paso, podía hacerle de oro.
Dinero contante y sonante
Entonces The Pirate Bay ya era diez veces más grande de lo que Napster fue en su apogeo. Todo el mundo podía descargar una copia gratuita de cualquier canción en cuestión de segundos y la industria discográfica comenzó a tambalearse. Ek les demostró que no solo las descargas en la tienda digital de música de Apple podían dar beneficios. Había un modo de democratizar la música, que cualquiera pudiera escuchar gratis a sus ídolos y además, cumpliera la legalidad mientras los artistas recibían un trozo del pastel.
No fue fácil, pero consiguió levantar un imperio de escuchas en línea y desde entonces, todo el mundo habla de Spotify... Para bien o para mal. La serie de Netflix, The Playlist plantea en seis capitulos cómo incluso su propio creador llegó a vivir su triunfo como una decepción. Ek idealizó su invento como una puerta de entrada a la cultura libre y gratuita, pero tuvo que aceptar que este negocio era otro producto capitalista más. Como diría años después Rodrígo Rato en la comisión del Congreso que investigaba la crisis financiera, "es el mercado, amigo".
El crecimiento de la industria, a ritmo vibrante
Este mes de noviembre, Spotify ha celebrado su propia fiesta con ganchitos y confeti en su sede del madrileño Paseo de Recoletos para conmemorar los 15 años de su irrupción en España. Solo le faltan tres vueltas al sol para considerarse mayor de edad, pero el proyecto ya ha alcanzado sobradamente su madurez en nuestro país. “Estos 15 años marcan una década y media de democratización del acceso a la música en España y en Europa", ha declarado Melanie Parejo, head of music para el sur y este de Europa, en un encuentro con la prensa.
A principios de los 2000, en España se estaba pasando de escuchar CD y vinilos a un tipo de escucha basado en archivos compartidos en redes de igual a igual. Entonces, el Informe de Música Digital de la Federación Internacional de Productores Fonográficos (IFPI) de 2008, señalaba que, a nivel europeo, éramos el país donde se efectuaban más descargas ilegales, con un 35% de usuarios que frecuentaba esta práctica.
"En España, en 2008, veníamos acumulando caídas de mercado de hasta un 68%. Sin embargo, la llegada de Spotify fue un momento de celebración. Llegó como una alternativa de consumir y disfrutar la música de forma legal. De hecho, las expectativas de los principales actores de la industria musical eran máximas, ya que todos querían entrar en la plataforma", asegura Antonio Guisasola, presidente de Promusicae.
Actualmente, el streaming es el principal formato de consumo de música en España. Según datos de Spotify, desde 2008 España ha experimentado un incremento de reproducciones del 3.800% (un aumento del 37% anualmente). Su modelo ‘freemium’ ha conseguido que más de 680 artistas españoles hayan alcanzado el millón de reproducciones mensuales desde el lanzamiento de la plataforma. Esta tendencia se traslada también al número de artistas nacionales que tienen presencia en Spotify, que han crecido hasta 70.400 (lo que supone un aumento del 2.300%, partiendo de los 2.800 iniciales).
El volumen de las protestas también sube
Sin embargo, a lo largo de todos estos años, se han producido diversas revueltas de artistas contra el sistema. En 2020, la asociación Union of Musicians and Allied Workers reunió a 19.000 artistas de todo el mundo para exigir al menos un céntimo por cada escucha. Según sus cuentas, un músico necesitaría entre 50.000 y 60.000 reproducciones en streaming para ingresar lo mismo que si vendieran un disco en formato físico.
"Deberíamos plantearnos si los usuarios estamos pagando un precio justo por un acceso ilimitado a la música. El acceso libre a la cultura es una conquista social, pero no puede ser a costa de otra derrota social", planteaba entonces el divulgador Music Radar Clan en sus redes sociales.
El litigio viene de muy lejos. Ya en 2012, el cantautor Álex Ubago lo explicaba así: "En la lista de conceptos de lo que cobramos, las cifras procedentes de Spotify a veces son tan pequeñas, con tantos ceros detrás de la coma, que las bases de datos de los ordenadores de la compañía de discos no las reconocen y todo se queda en el limbo. Creo que ya va siendo hora de que los músicos nos unamos para exigir transparencia con este asunto". Incluso a nivel internacional, se ha oído el mismo eco: "Si puedes conseguir mil millones de escuchas, ¿por qué no puedes recibir un millón de dólares?", protestó Snoop Dogg en mayo de este año.
Son muchos cantantes los que se han quejado de recibir solo las migajas, pero faltan elementos en este debate, ya que las discográficas se llevan alrededor del 70% de los ingresos de Spotify, una empresa que, en cierto modo, ayudó a salir del pozo a la industria. Precisamente, la batalla se recrudeció justo en 2020, cuando la pandemia obligó a suspender los directos y la Asociación de Promotores Españoles calculó unas pérdidas de marzo de 2020 a febrero de 2021 cifradas en más de 1.200 millones de euros en el sector de la música en vivo. En consecuencia, uno de los pocos canales de ingresos era el streaming.
No obstante, las críticas a la compañía no solo han llegado por las regalías. El pasado año, Spotify tuvo que actualizar sus políticas de contenido y anunció que trabajaba en la introducción de nuevos avisos que mostrará en los episodios de pódcast que hablen sobre el covid-19, con los que proporcionará acceso a información adicional y fiable. Estas medidas llegaron después de que la retirada de artistas como Neil Young y Joni Mitchell de su catálogo, como protesta por el pódcast de Joe Rogan, al que acusan de desinformar sobre la pandemia.
"Pueden tenerme a mí o a Rogan. No a ambos", dijo Neil cuando tomó la decisión de abandonar la plataforma. Tampoco fue sencillo. El artista necesitó llegar a un acuerdo previo tanto con su sello (Warner) como con la empresa que controla el 50% de los derechos editoriales de su catálogo, Hypgnosis, antes de anunciar públicamente. Esta es una situación muy común en la industria y otros artistas ni siquiera tuvieron la opción de sumarse por esta cláusula contractual.
¿Por qué tanta gente utiliza Spotify?
Cualquier negocio multimillonario tiene luces y sombras, pero la realidad es que más de 551 millones de usuarios activos (220 millones de pago) escuchan música de su inmenso catálogo, que incluye más de 100 millones de canciones, 5 millones de pódcasts y 350.000 audiolibros. Spotify está presente en todo el globo y es una de las mayores fuentes de ingresos para la industria. De hecho, la plataforma afirma que un 75 % de las ganancias del sector en España provienen ahora del streaming.
Nos encontramos en la era dorada del audio. Las empresas están invirtiendo en sonotipos, las ciudades están adoptando los tours con audioguías y cada vez tenemos más electrodomésticos en casa que se activaban por voz. Hay una razón para el fenómeno: el cansancio de las pantallas es real.
Un reciente estudio de tendencias de Spotify indica que el 56% de la generación Zeta y los millennials de todo el mundo está de acuerdo con que hay demasiada estimulación visual y el audio ofrece una vía de escape. Hasta ahora, la música ocupaba ese espacio casi en soledad y ahora los podcasts vienen a acompañar a la radio. Se acabo eso de poner la alarma del móvil para escuchar tu programa favorito.
Casi un tercio de todos los podcasts en circulación se estrenaron en 2018. Ese mismo año, Spotify observó un aumento del 240% del consumo de podcasts en todo el mundo y la compañía anotó que, además, su escucha no desplazaba a la música. Era una interacción complementaria.
Los buenos datos no han salvado a la tecnológica sueca de tener que enfrentarse a los números rojos. En 2017, perdió 1.251 millones de euros y ni siquiera consiguieron remontar esta situación en pleno confinamiento. La firma fundada por Daniel Ek ha buscado distintas fórmulas para remontar estas cuentas y los podcast se dibujan como una prometedora vía para captar nuevos ingresos.
Podcast, un formato en auge
España no es la excepción. En 2020, se estrenó XRey, el primer pódcast exclusivo de Spotify que contaba la historia desconocida del rey emérito Juan Carlos I y que consiguió el Premio Ondas al mejor pódcast del año. Luego le siguieron otros como Deforme Semanal Ideal Total y Misterio en la Moraleja, que fueron galardonados en 2021 y 2022.
Desde entonces, Spotify no ha parado de ampliar su catálogo y en la pasada temporada se anotó el tanto de adquirir en exclusiva La Pija y la Quinqui, así como otros pódcasts tan relevantes como Entiende tu mente, el pódcast líder de bienestar y psicología; El CaroLate, conducido por Carolina Iglesias o Cuarto Milenial, junto a Lalachus y Andrea Compton.
En nuestro país, según datos recientes de Spotify, casi un tercio de los usuarios de Spotify escuchó al menos un pódcast durante el mes pasado. Y a nivel mundial, la compañía ha pasado de contar con poco más de 10 millones de oyentes de pódcasts en 2018 a más de 100 millones en la actualidad.