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Cartel Oficial de 'Pombo'. Foto: Prime Video.
Cartel Oficial de 'Pombo'. Foto: Prime Video.
María Pombo posa ante la lona promocional de 'Pombo' en Madrid. Foto: Instagram
María Pombo posa ante la lona promocional de 'Pombo' en Madrid. Foto: Instagram

El show de las Pombashians: un docureality para retratar la normalidad de un clan de influencers

María Pombo es una de las influencers más reconocidas de España, con 3,1 millones de seguidores en su perfil de Instagram. Ella es la estrella de una familia en la que todas las hermanas brillan en redes sociales. Es por eso que se las conoce como Kardashian españolas y, con ese título adquirido, no podían quedarse sin su propio docureality, que desembarca ahora en Prime Vídeo.

Aurora Muñoz

Intentaron grabarlo en secreto, pero fue imposible y hace dos semanas se desvelaba lo que era un secreto a voces con una lona gigante en Madrid. Finalmente, hoy se estrena en Prime Vídeo la docuserie Pombo, que promete ofrecer a la audiencia la perspectiva más inédita de una de las familias de creadores de contenido más influyentes de España. El formato, producido por Komodo Studio en colaboración con Mediaset España, sonaba desde el 15 de marzo, cuando las periodistas Laura Fa y Lorena Vázquez confirmaron en Mamarazzis que María Pombo estaba negociando con Amazon la grabación de una serie al estilo de la exitosa Soy Georgina, en Netflix. Entonces, la estrella indiscutible de los Pombo estaba embarazada de su segundo hijo. «La super influencer narrará su gestación, su parto y su vida como también hizo Tamara Falcó y todas las que están dispuestas a cobrar por contarnos su vida», anticiparon en este podcast de El Periódico.

 El pasado 14 de noviembre, la protagonista tomaba la palabra en redes. «Nos propusieron un proyecto en familia y de repente nuestra vida empezó a sonar así», anunciaba en Instagram con un trend viral al que acompaña el tema Burning Love de Elvis Presley con The Royal Philharmonic Orchestra, aunque no hubiera sido extraño que hubiese escogido el himno de España para ponerle banda sonora.

A nadie se le escapa que los Pombo son una saga conservadora y el contenido estará muy ligado a los valores que asocian a la familia tradicional católica. Solo hay que ver observar la imagen elegida para el cartel promocional, donde María Pombo aparece en el centro de la mesa rodeada por los suyos en una referencia indisimulada a La última cena de Jesucristo y sus apóstoles. Por si con eso no bastase para dejar nítida su declaración de intenciones, la subrayan bajo el lema: «Hay cosas que son sagradas».

Los Pombo saben a quién se dirigen y cómo agitar las polémicas para que el lanzamiento tenga cobertura asegurada. Son una familia imparable como generadores de contenido y parte de su crecimiento exponencial en redes se debe a cómo han sabido mostrarse como una familia unida. Así aparecerán en esta nueva serie documental. «Somos una familia muy normal», reza el tráiler. Para demostrarlo y tender puentes con un público que no se encuentra en el mismo estrato social que las Pombashian, el adelanto se pone simplista al añadir algunas palabrotas, torpezas caseras, sustos y hasta un pedo.

No solo se busca la risa fácil, también hay salseo porque, como en todos los clanes las discusiones son más que habituales. «Sois todos unos lameculos», exclama Marta Pombo en el metraje, mientras que su hermana Lucía las acusa a ella y a María de carecer de inquietudes. Los padres de las influencers tendrán que lidiar con las discusiones de sus vástagos en el restaurante familiar, foco simbólico de su unión a lo largo de la serie.

«No hay conversaciones muy profundas en mi familia. Es una vida simple, pero feliz», dice Víctor Pombo restándole importancia. De hecho, asegura que ninguno puede presumir de intelectual y, aunque su mujer lo acusa de haber sido el pijo de la clase en la Universidad, a menudo es el encargado de descomprimir las escenas y ponerles un punto de cotidianidad. A él le debemos las bromas más pesadas, pero también los momentos más entrañables del metraje, que corresponden al archivo de los vídeos caseros que recogen la infancia de las Pombo y el abrazo a un árbol milenario.

Un retrato influencer… y familiar

«¿El día de mañana qué vas a ser? Estoy convencido de que lo que digas hoy aquí va a ser verdad», le plantea el patriarca a una María preadolescente en una de esas cintas familiares. La respuesta se omite, pero lo que está claro es que actualmente es una de las reinas en la creación de contenido, además de emprendedora digital y empresaria. Pasó parte de su adolescencia entre Estados Unidos y Canadá, momento en el que decidió crear su perfil de Instagram, allá por 2012.

Actualmente es imagen de numerosas marcas e incluso tiene firmas de ropa como Name The Brand y el festival Suave Fest. Es difícil encontrar a alguien que no la sitúe entre las nuevas reinas de ¡Hola!, pero en este documental podrás verla en facetas tan poco instagrameables (y poco creíbles, en su caso) como fregar el retrete o recordando su primer empleo como dependienta en Abercrombie.

No estará sola en estos cuatro episodios, que tendrán 45 minutos de duración. Junto a ella, veremos a Marta, la hermana mediana de las Pombashian. Ella estudió sociología, pero también prefirió dedicarse a las redes sociales. En su faceta como emprendedora destaca la creación de TipiTent. Lucía, la primogénita de la familia, también ha sabido despegar como influencer, aunque su verdadera vocación es volar. Se graduó en Turismo y Protocolo, pero cuando descubrió que compartía el mismo sueño que su abuelo, hizo un curso de piloto comercial para poder dedicarse a este oficio.

Su abuela Teresa también intervendrá, así como Gabriela Toral, hija de Marcia, la empleada de hogar de la familia y ahijada del padre de las influencers, con las que se ha criado. Los espectadores asistirán a los intentos de Gabi por abrirse camino en la música y enfrentarse a sus inseguridades. Incluso habrá alguna aparición estelar de Marc Márquez, amigo personal de María y cofundador de la agencia Vertical, que desde mediados de este año lleva su representación después de dejar atrás su etapa en Soy Olivia. 

 

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Pero sin duda, algunas de las escenas más esperadas tienen que ver con sus maridos, Pablo Castellano (esposo de María), Luis Zamalloa (esposo de Marta) y Álvaro López Huerta (esposo de Lucía). Después de que los Castellano Pombo tuvieran que acallar los rumores de crisis en octubre, esta producción intentará encontrar el equilibrio entre ensalzar el amor romántico y desmitificar la percepción irreal de perfección en las parejas famosas. Como no podía ser de otra forma, el matrimonio formado por Teresa Ribó (Sito) y su marido, Víctor Pombo (Papín, Vituco), se erige como el modelo a seguir.

La esclerosis múltiple, protagonista invisible

Ambos son publicistas. Se conocieron en la facultad pero no fue hasta tiempo después, en una boda de amigos comunes, cuando surgió la chispa. Su recorrido juntos está lleno de casualidades, algunas más afortunadas que otras. El día que el patriarca fue galardonado con un premio por haber realizado una campaña sobre la esclerosis múltiple, ella recibió la noticia de que le habían diagnosticado esta enfermedad. «Tengo que aceptar que ya no puedo ser la de antes. Ni voy a poder montar en bici, ni a conducir…», asume Ribó en una entrevista a cámara.

La madre de las tres influencers se muestra fuerte cuando habla sobre su situación y la familia al completo trata de demostrar en esta serie como todos colaboran en sus cuidados. «Sin esta enfermendad, mi madre nunca habría tenido esas cualidades ni yo habría aprendido de ellas. Somos quienes somos gracias a lo que hemos visto de ella”, explicaba María sobre su madre en una entrevista en Trece. Desde entonces, viven volcados con la Fundación de Esclerosis Múltiple y hacen una labor de divulgación con sus seguidores.

 

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La enfermedad centra algunos de los momentos más emotivos del docureality. En la primera entrega, veremos a la propia María Pombo y a Pablo Castellano esperando a su segunda hija, Vega. Fue entonces, cuando supo que había heredado la dolencia de su madre. Solo dos días después de saber que estaba embarazada, empezó a sentir un hormigueo y decidió concederse unos días de ausencia en sus canales para volcarse en un chequeo médico que acabaría confirmando el diagnóstico. «En la resonancia se vio que tenía mielitis, que para el que no lo sepa es inflamación de médula y las esclerosis múltiples suelen empezar por esas mielitis”, aclaraba en un directo poco antes de conocer el resultado definitivo. En el documental confiesa que, a partir de ahí, su mente la ha colocado en los peores escenarios y llegó a tocar fondo. Aquí es donde la serie consigue verdaderamente conectar con el público y generar empatía.

Zoom a su vida y muchos filtros

El reflejo audiovisual en Prime Video del año más difícil para Dulceida, nos dejó varias enseñanzas. La primera es que los personality show están en alza. Esta plataforma también tiene en catálogo La vida de Marta Díaz y Lola y Sofía, las reinas del Tiktok.

La audiencia conoce el juego, quiere consumir la vida privada de sus ídolos, aunque sepan que lo que se les muestra es solo el pequeño fragmento que ha sido autorizado. Lo verdaderamente apetecible es dotar de un punto ordinario a esos modelos aspiracionales, emocionarnos pensando que los ricos también lloran y, si acaso, retroalimentar ese universo paralelo de las redes sociales con alguna ‘salida de tiesto’ en la comida familiar de los Pombo.

 

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Aquí vemos repetirse momentos clave de otros precedentes exitosos. El paseo de los Pombo por Agua Amarga (Almería) parece emular el regreso de Georgina Rodríguez a Jaca (Huesca). La familia se da un baño de multitudes y saluda a los que la reconocen, pero tampoco pierde la oportunidad de pasar un día en la playa o desplazarse hasta el Faro de la Mesa Roldán como haría cualquier turista. De hecho, su paso por esta zona trajo las primeras filtraciones con imágenes del rodaje, destapadas por la tiktoker Between My Clothes.

@betweenmyclothes Maria Pombo y su familia ya están grabando su documental! #mariapombo #documental #laspombo ♬ original sound – Between My Clothes

La fórmula de este docureality parece sencilla, pero hay que conseguir dotarla de credibilidad y son precisamente los protagonistas menos conocidos del clan Pombo los que le otorgan ese valor. Ver perreando a la abuela en el enlace de Marta Pombo es un momentazo que podría generar más engagement que ninguna otra estrategia de marketing.

El formato de serie invita a nuevas temporadas, si el recibimiento del público es positivo. Desde luego, por material no será, porque los Pombo reproducen a la perfección el esquema triunfal de las Kardashian y no dejan de producir noticias. En el último año, han dado la bienvenida a dos nuevos bebés, han celebrado una boda, han terminado la mudanza en Madrid y han comenzado una reforma en Cantabria. La maquinaria no para.