5 ciudades españolas que te sorprenderán

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Madrid, Sevilla o Barcelona son algunas de las ciudades que más viajeros reciben al año, pues tienen encanto, un bonito patrimonio arquitectónico e innumerables posibilidades de ocio. Sin embargo, eclipsan a otras muchas, haciéndolas pasar inadvertidas ante los viajeros, que igualmente ofrecen un buen número de atractivos y, en muchos casos, poco o nada tienen que envidiarles. Hoy dejamos a un lado los tópicos y los prejuicios turísticos y visitamos cinco ciudades españolas poco concurridas que se merecen una oportunidad viajera.

Zamora

Zamora

Aunque despierta poca curiosidad turística, esta ciudad, cruzada por el río Duero y abrazada por las antiguas murallas medievales, tiene muchísimo que ofrecer. Zamora atesora 23 iglesias románicas, que le han hecho valedora del calificativo de ciudad del Románico, una Semana Santa declarada de Interés Turístico Internacional, una preciosa catedral románica, un imponente castillo, que forma parte del Patrimonio Histórico Español, y un legado modernista único, que la hacen parada ineludible de la Ruta del Modernismo Europeo.

Sin olvidarnos de su gastronomía, que es humilde, contundente y rica en sabores de la tierra, en la que la sopas de ajo, el arroz a la zamorana o el dos y pingada son sus platos más representativos.

Ourense

Catedral de Ourense
Fuente: Wikimedia/Luis Miguel Bugallo Sánchez (Lmbuga) CC BY-SA 4.0

Si mencionamos ciudades gallegas, la primera que nos viene a la mente es a buen seguro Santiago de Compostela. Pero la comunidad tiene otras con un encanto innegable como Ourense. Y es que este rincón gallego es tierra de manantiales de aguas mineromedicinales calientes, que la han hecho valedora del apelativo de «ciudad del agua». Brotan por todos los rincones de la ciudad, siendo especialmente destacadas las de A Chavasqueira, junto al Miño, o As Burgas, en pleno centro de la ciudad.

Además, guarda un bonito casco antiguo, cuyo máximo exponente es la catedral, en la que destaca el Pórtico del Paraíso, pues conserva la policromía original; así como una prolífica colección de iglesias y museos interesantes como el Arqueológico. Sin olvidarnos de su gastronomía, que acopia platos típicos y deliciosos como la ‘carne ao caldeiro’ o el pulpo a la gallega, y vinos de calidad como Ribeira Sacra, Monterrei y Valdeorras.

Logroño

Logroño
Fuente: Wikimedia/By Tim Tregenza, CC BY-SA 3.0

La capital riojana tampoco puede presumir de ser una de las más elegidas por los viajeros, a pesar de que lo tiene todo para brillar. Es punto de parada del Camino de Santiago, que le da razón de ser, y tiene numerosas zonas verdes, coquetas plazuelas y un interesante patrimonio arquitectónico, a cuya cabeza se encuentra la catedral de Santa María la Redonda, que guarda la pintura de la Crucifixión, que se atribuye a Miguel Ángel.

El punto de referencia para los amantes de la gastronomía es la calle Laurel, jalonada con 60 bares, cada uno de los cuales ofrece una tapa típica, constituyendo una invitación en toda regla a dar un señor homenaje a las papilas gustativas.

Cuenca

Cuenca en un fin de semana
Cuenca

Efectivamente, Cuenca existe y tiene todo lo que el viajero busca para disfrutar sin demasiada compañía viajera. En esta ciudad manchega podréis contemplar las impresionantes casas colgadas, una maravilla arquitectónica que goza del reconocimiento de Patrimonio de la Humanidad. Para regocijarse con las mejores vistas, lo mejor es hacerlo desde el puente de San Pablo, que salva el río Huécar.

En sus empinadísimas calles también se cuelan una suerte de tesoros arquitectónicos como el convento de las Petras, la torre de la Mangana, el museo de Arte Abstracto Español o la catedral, de la que dicen fue la primera del país, aunque dicho título se lo disputa con Ávila.

Soria

San Saturio – Soria

Concluimos en esta ciudad castellanoleonesa, que no goza del éxito que se merece, a pesar de sus esfuerzos por mostrar al mundo sus encantos. Desconocemos los motivos, pero sabemos que la ciudad que resguarda el Moncayo, además de hacer feliz e inspirar al poeta Antonio Machado, rinde homenaje como nadie al románico, ya que cuenta con construcciones maravillosas como San Juan de Rabanera, Santo Domingo o Nuestra Señora de la Mayor.

Sin olvidarnos de los imponentes palacios renacentistas, siendo especialmente destacado Castejones, el monasterio de San Juan de Duero y su bonito claustro o la ermita de San Saturio. Además, guarda dos ricas sorpresas gastronómicas: la mantequilla, que tiene Denominación de Origen, y las setas, en cuyos montes fructifican más de 700 especies.

Redacción

Algún día me gustaría viajar a la luna, mientras tanto disfruto conociendo todos los rincones de nuestro planeta.

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