La gastronomía es una fiel representación de la cultura de un país. Pues, los sabores trasladan al viajero a otro nivel de experiencia. Sin embargo, ¿qué ocurre cuando por salud debemos restringir su consumo? O incluso, ¿cuándo un consumo desmedido nos impide disfrutar de todas las actividades?

Definitivamente, dejar de probar nuevos sabores no es una opción. Por ello, a continuación te compartimos cinco tips para que encuentres el balance perfecto entre tu salud y una aventura gastronómica inolvidable. 

1. Categoriza los alimentos: 

Dieta en un viaje

Si el principal motivo para mantener una dieta durante un viaje es salud, es importante ser estrictos. Un tip para seguir con las recomendaciones del doctor o nutricionista es categorizar los alimentos bajo los colores de un semáforo: verde, amarillo y rojo.

Los alimentos categorizados dentro del color verde serán los recomendados por tu especialista. Los alimentos bajo el color amarillo serán los que podrás comer ocasionalmente. Finalmente, los que estén dentro del color rojos serán los alimentos prohibidos. Esta dinámica es útil para conocer de forma tangible en qué porcentaje cumplimos nuestra dieta. 

2. Traduce tus preferencias alimenticias: 

Algunos países cuentan con una gastronomía totalmente diferente a la que estamos acostumbrados. Al desconocer la mayoría de los platillos, solemos optar por los más populares, muchas veces sin ni siquiera saber qué son exactamente. Por lo tanto, te recomendamos imprimir una pequeña lista donde especifiques: alergias, sustitutos, ingredientes prohibidos o preferencias

De esta forma, podrás probar los platos típicos en una versión más saludable y adaptada a tus preferencias. 

Esta lista también te servirá para pedir recomendaciones. ‘’Recomiéndame un plato bajo en grasas y que esté preparado con verduras’’, por ejemplo.

3. Encuentra opciones saludables: 

Existe un sinfín de plataformas que brindan soporte e información a los turistas para mejorar su experiencia. Tripadvisor es una de las más populares y cuenta con una opción ‘’comida saludable’’ o ‘’restaurante vegano’’. Así localizarás las mejores opciones a tu alrededor y probarás la comida típica del lugar sin descuidar tu dieta. 

4. Evita el eating jet lag: 

Jet lag
Jet lag

Todas las personas contamos con un reloj biológico que funciona según es día o de noche. Cuando realizamos un viaje largo, este se ve afectado y perturba nuestro organismo. 

Según el portal nutricional Sundt.es, nuestro ciclo circadiano se altera durante un viaje transoceánico, esto provoca cambios metabólicos y hormonales. Además propicia un horario irregular de alimentación, lo que se conoce como eating jet lag. Este fenómeno está relacionado con el incremento de la masa corporal (IMC). ‘’El uso de plantas relajantes como la melisa o la valeriana para regular el sueño minimizan en lo posible este cambio sin efectos secundarios’’, recomiendan en su blog. 

5. Elimina los prejuicios:

Ni en Alemania comen salchichas fritas todo el día, ni en Italia se alimentan a base de pasta todos los días del año. En todo lugar existen opciones saludables, por lo tanto, investiga previamente qué opciones hay en tu lugar de destino. 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.