Las vías ferratas constituyen otra forma de acceder a las montañas y ascender a los acantilados a gran altitud, a través de un sistema de cableado que te permite ir atado por medio de un arnés y de mosquetones para que no corras ningún riesgo.

Para estos recorridos, que pueden ser verticales u horizontales, solo necesitas muchas ganas de aventura y disfrutar del turismo activo, además de no tener ningún tipo de vértigo. Nosotros repasamos algunas vías ferratas para amantes de las alturas por toda Europa, incluida España, por si te apetece conocerlas.

1Vía Ferrata Cala del Molí (España)

Vía ferrata Cala del Molí (vías ferratas)
Fuente: Flickr/Silvia Martín CC BY 2.0

En Sant Feliu de Guíxols, y con una dificultad baja-media, se encuentra la Vía Ferrata Cala del Moli, en la provincia catalana de Girona. La edad mínima para recorrerla es de 13 años, así que puedes hacerla en familia. Lo espectacular de ella, con sus paredes de granito, es que se trata de la única en Europa que discurre junto al mar y entre acantilados. Puentes de cable, puentes tibetanos, un puente nepalí y un paso sobre tronco son algunos de los que tendrás que superar. El esfuerzo merece la pena.

Si eres un escalador con experiencia en vía ferrata tipo K3 y dispones del material homologado, conocimientos de seguridad y seguro privado o estás federado, además de mantener una buena forma física, puedes hacer esta vía por libre. Pero si nunca has recorrido una de este tipo, has de contratar los servicios de un monitor experimentado con el que hacer la visita guiada sin ningún peligro. Los precios de estas visitas guiadas están en torno a los 30 euros por persona.