En la comarca de Sobrarbe se encuentra Aínsa, uno de esos rincones mágicos al norte de la aragonesa provincia de Huesca que encanta a todo aquel que lo conoce. Ubicado en un entorno excepcional, rodeado de parques naturales, resulta perfecto para realizar una escapada si tienes unos días libre.

Para que lo tengas en cuenta en tu lista de destinos, hoy te contamos todo lo que debes saber sobre Aínsa, una villa medieval del Pirineo de Huesca. No te cansarás de tomar fotografías y disfrutar de su entorno.

Localización de Aínsa

Panorámica de Aínsa – Foto de Roger De Marfà

Al norte de la provincia de Huesca, a unos 589 metros de altitud sobre el nivel del mar, se encuentra Aínsa, una bella población de en torno a 2000 habitantes, en la confluencia de dos ríos: el Cinca y el Ara.

Su ubicación, a unos 100 kilómetros de la capital provincial, resulta perfecta si lo que te interesa es la naturaleza, las actividades al aire libre como barranquismo y el turismo de aventura. Y es que Aínsa se encuentra en un sitio perfecto para acercarse a visitar lugares como el Parque Natural de la Sierra los Cañones de Guara, el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, y el Parque Natural Posets-Maladeta.

Pero recuerda que cualquier viaje a esta región debe comenzar visitando el hermoso casco antiguo de Aínsa, que está considerada uno de los Pueblos Más Bonitos de España.

Conjunto Histórico-Artístico de Aínsa

Aínsa
Fuente: Wikimedia/Heparina1985 CC BY-SA 4.0

El centro medieval de Aínsa está catalogado como Conjunto Histórico-Artístico desde 1965, así que es un placer perderse por sus callejuelas. Traspasa sus murallas, en las que todavía se conservan cinco de las siete antiguas puertas (Portal de Abajo, Portal de Afuera, Portal Alto, Portal de Tierra Glera y Portal del Callizo) y comienza el recorrido para descubrir esta villa medieval en la plaza Mayor, de entre los siglos XII y XIII, con sus característicos soportales, donde se celebran diversas ferias y mercados.

Además, en la plaza Mayor, se recrea cada mes de septiembre La Morisma, en recuerdo del hecho histórico en el que las tropas del rey García Ximenez vencieron al ejército sarraceno, según la tradición, gracias a la intervención divina. Se dice que en plena batalla apareció una cruz de fuego sobre una carrasca que les dio mayor arrojo para reconquistar la ciudad.

Acércate después hasta la románica iglesia de Santa María de Aínsa, catalogada como Monumento Nacional, a cuyo lado puedes ver un hermoso claustro adosado de entre los siglos XIV XV. La torre de la iglesia impera sobre toda la villa, puesto que alcanza los 30 metros de altura.

Si sigues por la calle Mayor verás fachadas de edificios como la casa Arnal y la casa Bielsa, y en la plaza de San Salvador los restos de la iglesia del mismo nombre del siglo XI. Aquí no dejes de visitar el Museo de Oficios y Artes Tradicionales. Está instalado en la Casa Latorre, una impresionante vivienda del siglo XVI, de arquitectura tradicional de la zona. Entre sus fondos hallarás interesante colecciones etnográficas del Pirineo, como la de alfarería tradicional, el taller del herrero, la hojalatería, la cestería y el taller del carpintero, entre otros.

Castillo fortaleza de Aínsa

castillo de Aínsa
Fuente: Wikipedia/Basotxerri CC BY-SA 4.0

Una vez hayas visitado y callejeado por el centro, acude a visitar el castillo fortaleza de Aínsa. Este edificio defensivo fue levantado sobre los restos de una construcción árabe del siglo XI. Lo que mejor se conserva es su torre del homenaje, en la que se encuentra instalado otro sitio de visita obligada en la villa medieval: el Eco Museo Centro de Visitantes. Además, en la torre noreste no dejes de parar en la Oficina Comarcal de Turismo, mientras que en la sureste puedes acudir al Espacio Geoparque de Sobrarbe-Pirineos.

Durante la segunda quincena del mes de julio, el patio de armas del castillo de Aínsa es el escenario del Festival de Música Castillo de Aínsa y, en el mes de septiembre, de la Expo-feria de Sobrarbe, así como de otros eventos emblemáticos en la zona.

A poco más de un kilómetros del castillo, se encuentra la denominada Cruz Cubierta, un monumento conmemorativo del siglo XVII por la victoria de las tropas cristianas de Garcí Ximénez en el año 724. Se trata de un templete de planta circular construido en 1655, en cuyo interior está instalada la carrasca con la cruz.

Una vez hayas recorrido la ciudadela y murallas de Aínsa, no dudes en apuntarte a alguna de los planes de ocio que puedes disfrutar en este entorno natural. Nosotros te proponemos ir de excursión al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, donde podrás recorrer rutas de senderismo o disfrutar de la bicicleta de montaña, entre muchas otras actividades.