Annapurna, guía de trekking por Nepal

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Dicen que el anglicismo “treking” tiene su origen en Nepal, y no es de extrañar. Un país dominado por la Cordillera del Himalaya, con muchas de las cumbres más altas del planeta, gente amable y hospitalaria y un espectacular entorno natural, ofrece a los amantes del senderismo cantidad de caminos para disfrutar de su biodiversidad. Y entre sus trekkings más conocidos me quedo con uno en especial: el circuito de la vuelta a los Annapurnas. Se trata de un recorrido de forma circular de más de 200 km en sentido contrario a las agujas del reloj. Empezaremos subiendo por el valle de Marsyangdy, llegaremos al collado del Thorung La y sus 5.416 metros sobre el nivel del mar, el punto más álgido del circuito, e iremos bajando al otro lado siguiendo el curso del río Kali Gandaki rozando la mítica región del Alto Mustang.

A lo largo del camino tenemos paisajes maravillosos, conoceremos la forma de vida de las gentes de la montaña y sus diferentes etnias, veremos de cerca las cumbres de algunos ochomiles como el Annapurna I, el Manaslu y el Daulaghiri, y lo que es mejor, viviremos una mágica experiencia que no olvidaremos durante el resto de nuestra vida. La mejor época para este trekking comienza a mediados o finales de octubre cuando acaba la estación de lluvias, el cielo está despejado y las vistas son espectaculares. A finales de diciembre hará demasiado frío en las alturas y será mejor esperar hasta abril o mayo, antes de que comience de nuevo la rainy season.

Para quien empezar y acabar el trekking con éxito durante esta fecha aquí os dejamos un listado de algunas cosas que deberíais saber antes de realizar esta larga caminata. Mucha suerte y a disfrutar de la montaña.

Permiso

Annapurna Trekking - Foto por Oscar Presilla
Annapurna Trekking – Foto por Oscar Presilla

Antes de iniciar el trekking es obligatorio pasar por caja en una de las oficinas del ACAP (Annapurna Conservation Area Project) que encontraremos en Kathmandu o Pokhara, cuesta 2.200 rupias. También es necesario el permiso del TIMS (Trekkers Information Management System), su precio es de 20 dólares. A lo largo del recorrido existen varios checkpoints por los que tendremos que pasar y firmar, y de no tener estos permisos la multa será mayor que el precio inicial. Además, es aconsejable que tengan controlado nuestro paso por los checkpoints, de esta forma y en caso de tener algún problema será más fácil localizarnos.

Forma Física

Annapurna Trekking - Foto por Oscar Presilla
Annapurna Trekking – Foto por Oscar Presilla

No hace falta ser un alpinista profesional, pero es necesario un mínimo de preparación física, buen estado de salud y sentido común. Tengamos en cuenta que tendremos que caminar unas seis o siete horas diarias y nuestro cuerpo tendrá que resistirlo, sobre todo a medida que vayamos ganando altitud. Tampoco es un paseo y es mejor abstenerse si tenemos problemas de corazón o estamos convalecientes de alguna lesión, un rescate a esas alturas tiene su dificultad y resulta carísimo, pocos seguros de viaje más o menos standard tienen cobertura para este tipo de actividades. Respecto a la edad compartiremos el camino con gente muy mayor, pero no se ven niños de corta edad, les sería más difícil aclimatarse a la altura.

Guías

Annapurna Trekking - Foto por Oscar Presilla
Annapurna Trekking – Foto por Oscar Presilla

Es una decisión personal, en mi caso hice este trekking por cuenta propia y no me arrepentí, de volver a hacerlo sería de la misma forma. El sendero está perfectamente marcado y nunca nos encontraremos solos, siempre habrá otros trekkers a la vista y conoceremos otros viajeros con los que compartir algún tramo. Además, pasaremos por muchas aldeas de montaña y la gente local también se mueve por los mismos caminos, nos cruzaremos con campesinos, chavales yendo a la escuela y gente transportando mercancías arriba y abajo. Pero si alguien prefiere contratar un guía le aconsejo que sea privado aunque pague un poco más por sus servicios y, sobre todo, dejar bien claro que tiene que ser él quien se adapte a nuestro ritmo y no al contrario. Algunos guías de dudosa reputación querrán hacer el trekking lo más rápido posible para acabar pronto y volver a trabajar para otros clientes cuanto antes. Y personalmente pienso que tampoco conviene contratar el trekking a agencias que lleven grupos de muchas personas, no nos conocemos los unos a los otros y he visto con mis propios ojos cómo a menudo surgen roces y discrepancias en algunos grupos debido al diferente estado de forma de sus trekkers o el ritmo de la caminata. Recordemos que vamos a Nepal a disfrutar de la naturaleza, no a estar todo el día estresados y con malos rollos.

Porteadores

Annapurna Trekking - Foto por Oscar Presilla
Annapurna Trekking – Foto por Oscar Presilla

Si vamos ligeros de equipaje tampoco los vamos a necesitar, pero también hay gente que los contrata por tramos, como el recorrido entre Manang a Thorung La donde en un par de días pasaremos de 3.500 metros de altitud sobre el nivel del mar a los 5.416, siendo la zona más dura del circuito. En mi caso tampoco los necesité, no llevaba muchos kilos en mi espalda y al hacer el trekking sin ninguna prisa me encontraba perfectamente aclimatado. Hay quien dice que contratar los servicios de un porteador supone contribuir a la explotación humana, pero personalmente no estoy de acuerdo, me parece una afirmación demasiado radical. Mucha gente de esas aldeas de montaña tiene la posibilidad de ganar unas rupias para mantener a su familia y están más que acostumbrados a recorrer esos caminos cargando en sus espaldas pesos que triplican el de nuestras mochilas. También hay muchos estudiantes de Kathmandu que aprovechan la temporada de trekking para ganar un dinero extra que ayude a cubrir sus gastos universitarios.

Duración

Annapurna Trekking - Foto por Oscar Presilla
Annapurna Trekking – Foto por Oscar Presilla

Algo que también depende de cada persona y del tiempo que tenga para disfrutarlo en la montaña, como ocurre en cualquier viaje cuanto más tiempo mucho mejor. Algunos parecen que intentan batir un récord presumiendo de haber completado el trekking en ocho o diez días, pero lo ideal sería al menos un par de semanas. Yo tuve la suerte de tener todo el tiempo del mundo, así que tardé tres semanas y lo disfruté muchísimo, parando más tiempo de lo previsto donde me apetecía o me sentía a gusto, sin ninguna prisa y aclimatándome mucho mejor a la altitud. Algunos de los lugares donde paré a pasar la noche me gustaron tanto que me quedaba allí un día más para conocer un poco mejor sus alrededores.

Equipo

Annapurna Trekking - Foto por Oscar Presilla
Annapurna Trekking – Foto por Oscar Presilla

Una de las preguntas que se hace mucha gente, ¿cuántos kilos cargo a mi espalda?, lo más recomendable es llevar una mochila con unos diez o doce kilos como mucho. No hace falta todo el equipaje que llevemos durante nuestro viaje, no necesitaremos demasiadas cosas y lo que no vayamos a usar lo podremos dejar sin problemas en el hotel al que vayamos a ir al acabar el trekking. Algo que no pesa demasiado y siempre nos vendrá bien es un pequeño neceser con productos básicos para nuestra higiene, paracetamol o aspirina para el resfriado, algo para una posible diarrea, pastillas potabilizadoras, protección solar y labial, betadine, tiritas por si aparecen las temidas ampollas en los pies, desinfectante y no mucho más. También es posible que necesitemos más de una vez una linterna frontal o la típica navaja multiusos con la que, por ejemplo, podamos abrir una lata de atún o hacer cualquier apaño al estilo Mc Giver. No conviene llevar todos nuestros gadgets ni un amasijo de cargadores que lleven mucho peso. Mi portátil lo dejé en Pokhara, podía escribir de sobra con un pequeño cuaderno y un bolígrafo, y me llevé mi cámara réflex con solo un objetivo, como ya pesaba lo suyo decidí no cargar con trípode y teleobjetivo. Tampoco me faltó mi Ipod con toda mi música y un libro que iba intercambiando con alguien a medida que lo terminaba.

Ropa y Calzado

Annapurna Trekking - Foto por Oscar Presilla
Annapurna Trekking – Foto por Oscar Presilla

Generalmente caminaremos durante el día, no conviene hacerlo por la noche, y a esas horas hace calor mientras andemos por debajo de los 3.000 metros. Pero al caer el sol la cosa empieza a cambiar y hace bastante frío con lo que necesitaremos algo variado. Ropa interior, unas camisetas, pantalones cortos, chancletas para descansar un poco los pies al terminar la jornada… y para las bajas temperaturas bajas un forro polar, alguna camiseta térmica, buenos calcetines, pantalones largos y chaqueta con capucha que a ser posible sean corta vientos o windstopper. También hay que añadir unas gafas de sol polarizadas, guantes, bufanda o pañuelo y un gorro de lana. Casi todas estas cosas se pueden comprar en Nepal a muy buen precio, suelen ser falsificaciones de marcas conocidas, pero de buena calidad. Y una mención especial merece el calzado, no son necesarias botas de alta montaña, es suficiente con un buen calzado ligero de goretex, que al menos sea resistente y cubra los tobillos para evitar torceduras. Lo que es fundamental es que nuestro calzado de trekking lo traigamos de casa y haya hecho ya sus kilómetros. Algunos cometen el gravísimo error de comprarlo en Nepal con el resto de la ropa, y unos zapatos nuevos es algo totalmente incompatible con el comienzo de un trekking de estas características, todavía no se han ajustado bien a nuestros pies, o nuestros pies no se han acostumbrado a ellos y tendremos todas las posibilidades de vivir la pesadilla de las ampollas. Nuestros pies son nuestras ruedas en la montaña, y si éstos fallan lo tenemos mal.

Alojamiento

Annapurna Trekking - Foto por Oscar Presilla
Annapurna Trekking – Foto por Oscar Presilla

Durante la mayor parte del recorrido nos iremos encontrado con cantidad de pueblos que podemos tomar como campamento para pasar la noche y en todos ellos hay básicos guesthouses para el descanso de los trekkers. Conviene comenzar a caminar a las siete u ocho de la mañana después de un buen desayuno, y hacia las dos o las tres de la tarde parar en alguna aldea para pasar allí la noche. De esa forma todavía nos quedan unas cuantas horas de luz para disfrutar del lugar, si llegamos demasiado tarde nos costará más encontrar un buen sitio para dormir. No esperemos alojamientos con todo tipo de facilidades, generalmente son muy básicos y es difícil encontrar algo con baño privado, y olvidemos el agua caliente, algunos tienen placas solares pero al cabo de unos cuantos usos el agua de la ducha está helada. El ambiente suele ser muy familiar y antes de acostarnos disfrutaremos junto al fuego de su restaurante charlando con lugareños y otros viajeros. En las habitaciones suele hacer un frío helador, yo no llevaba saco de dormir, menos bultos en mi mochila, pero allí te ofrecen mantas y hasta edredones de piel de yak. No hay que cortarse nada más llegar a la hora de pedir una o dos mantas más, nunca nos sobrarán e incluso es normal que durmamos vestidos. Otro dato positivo es que los precios son irrisorios.

Alimentación

Annapurna Trekking - Foto por Oscar Presilla
Annapurna Trekking – Foto por Oscar Presilla

Las comidas fundamentales en el trekking son el desayuno y la cena, durante la caminata siempre podremos parar en algún pueblo para comer algo ligero, y no está de más llevar siempre encima unas galletas, chocolate o frutos secos para picar algo mientras caminamos. Uno de mis descubrimientos fue el queso de yak, nunca faltaba un buen trozo en mi mochila, exquisito. El precio de las habitaciones es tan barato que lo normal es desayunar y cenar en el hotel donde nos alojemos, no verán con buenos ojos que lo hagamos en otro lugar. Mi alimento preferido es el dal baht, una especie de plato combinado en una bandeja metálica con arroz, sopas de lentejas, algunas verduras o un poco de carne y pan. Pero también es fácil ver en los menús cosas como pizza, pasta, hamburguesas y sopas de sobre. Para desayunar siempre se puede pedir huevos fritos o tortilla, algo de queso y té o café instantáneo. En cuanto al agua conviene comprar agua mineral o poner alguna pastilla potabilizadora en el agua del grifo, y pensemos un poco en el medio ambiente y no compremos botellas de plástico a diestro y siniestro, a lo largo del recorrido veremos unas cuantas oficinas donde podremos rellenar nuestras botellas o cantimploras con agua potabilizada. Una regla de oro es no beber alcohol a medida que vayamos ganando altura, perjudicaría nuestra aclimatación, ya tendremos ocasión de brindar con unas cervezas una vez pasado el collado de Thorung La mientras vamos descendiendo.

Mal de Altura

Annapurna Trekking - Foto por Oscar Presilla
Annapurna Trekking – Foto por Oscar Presilla

Durante un trekking de estas dimensiones debemos tener claro que corremos algunos riesgos. Podemos resbalar y caer por un desfiladero (no lo contaríamos) o nos puede pasar por encima una manada de yaks (me libré por los pelos en Kagbeni). Pero lo más común y que, por desgracia, ocurre cada año a algunos trekkers es el mal de altura, algo que puede llegar a ser muy peligroso. El mal de altura es producido por la hipoxia, la falta de oxígeno en nuestro organismo. A partir de los 2.500 metros de altitud sobre el nivel del mar disminuye progresivamente la presión atmosférica y los pulmones son incapaces de transportar la misma cantidad de oxígeno a la sangre. En el peor de los casos se puede llegar a sufrir un edema pulmonar o cerebral y esto sería mortal. Si notamos el más mínimo dolor de cabeza, nauseas o mareos hay que dejar de ascender al momento, y si los síntomas no cesan habrá que descender inmediatamente. Por ese motivo es tan necesaria una correcta aclimatación a la altura en trekkings de este tipo, pasar de los 5.000 metros no es ninguna broma. Un lugar donde todo el mundo suele pasar unas dos noches para acostumbrarse a la altura antes de lanzar los últimos tramos es Manang (3.500 m), en ese día de descanso conviene hacer una pequeña travesía subiendo un poco más para después bajar de nuevo al pueblo.

Oscar Presilla

Nómada del siglo XXI, sin residencia permanente, vivo viajando, viajo viviendo.

4 Comments

  1. Me encanta ver viajeros como tú colaborando con su experiencia en un gran diario :) Un placer leerte, y me guardo este destino aunque ahora nos pille un poco lejos ;)

    Por cierto, en mi blog ayer publiqué una oferta de vuelo justamente a Nepal, 300 € desde Londres en Julio. Para quien quiera vivir esta aventura en los alucinantes Annapurnas como ya han hecho algunos amigos míos.

  2. Muchas gracias, Viajera Low Cost.
    Ese vuelo que comentas es muy tentador, aunque Julio no sea la mejor época para hacer un trekking en esa zona Nepal siempre tiene mucho que ofrecer durante todo el año. También comienzan ahora las promos de Qatar, a ver si la gente se anima a dar un salto a Asia.
    Un saludo.

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