Existe un dicho que dice que “todo tiempo pasado fue mejor”. Tal vez sea cierto, o quizá no, pero sí es verdad que prácticamente todos idealizamos etapas de nuestra vida, siendo niños, adolescentes, jóvenes… Los juegos, las amistades, los libros, el cine… y los viajes, ¿recuerdas cómo viajábamos en los 80? Si lo piensas de forma objetiva, puede resultar un horror, pero no es menos cierto que aquellas excursiones tenían un encanto diferente, o así lo vemos ahora. Y si no lo crees, sigue leyendo.

1Viajábamos sin aire acondicionado en pleno Agosto

Así viajábamos en los 80 wikimedia

¿Te imaginas hoy subiendo a un coche o a un tren sin aire acondicionado? Pues para los viajeros de los 80, por más que la temperatura no bajase de los 40ºC a la sombra, no había más remedio. De hecho, este humilde escriba que suscribe estas líneas heredó un Opel Corsa de 1986 de cuatro velocidades en el año 2000 y vivió tales hazañas hace no tanto. Puedo decir sin temor a equivocarme que tenía su encanto, pero no lo volveré a repetir si me lo puedo permitir.

7 Comentarios

  1. ¿Qué en los 80 había pocos trenes y tardaban mucho? Poco conociste el medio ferroviario o poco viajaste en tren. Investiga mínimamente en cualquier página especializada en ferrocarril y verás como muchos aficionados consideran, precisamente, los 80 como la «edad de oro» del transporte de viajeros por ferrocarril en España.

    En los 80 el tren era el medio rápido y seguro de hacer viajes largos y en las fechas vacacionales se fletaban enormes expresos de lo que se denomina «material convencional», es decir, trenes formados por locomotoras y coches independientes entre sí, de los que se podían ir acoplando de uno en uno; durante un tiempo se alquilaron a Francia -con motivo del mundial 82- modernos coches «Corail», a partir de los cuales se construyeron nuestros serie 9000 y serie 10000; había muchas combinaciones de «Diurnos» y «Estrella», además de Talgos serie III y el modernísimo y muy cómodo «Talgo Pendular» de la serie 4; existía incluso la facturación de equipaje, con lo que te podías ir de origen a destino sin cargar con las maletas aunque hicieses transbordos por el camino.

    «Paraban en todos los sitios» los mismos que paran en todos los sitios ahora, había trenes directos, semidirectos y expresos.

    Solo la llegada y extensión del AVE ha cambiado un poco el panorama donde ha llegado, pero en cuanto a la velocidad, en los 80 normalmente era más rápido el viaje en un tren directo que en coche, sobre todo si el viaje se realizaba entre puntos separados por cordilleras, que en España hay vida fuera de Madrid y las vacaciones no siempre se hacían en Levante. Santander-León con transbordo en Palencia eran 5 horas en tren, pero es que en aquella época, en un 127 y en días de «operación salida» con la carretera que había, menos de 6 horas de viaje no te las quitaba nadie. Yo recuerdo tener que parar siempre a comer por el camino, en un viaje que a día de hoy, se hace la ida y la vuelta en la misma jornada, aprovechando el día en destino, sin ningún problema

  2. De verdad que, o yo soy muy viejo o no hemos compartido la misma dimensión espacio temporal, porque creo recordar que, en los ochenta, existían coches baratos, caros, muy caros y de lujo, casi igual que ahora, y el que tenía dinero, tenía aire acondicionado y dirección asistida. A mi, particularmente, no me llegó el turno hasta el siglo XXI. Tengo la impresión de que te has confundido de década y que querías referirte a los sesenta o setenta en los que un renault 12 o un 1500 eran coches casi de lujo.

  3. Madrid-Luarca (Asturias) en un R-8 un matrimonio y dos niños pocos años antes de la muerte de Paco. Escuchando las cintas de Juanito Valderrama, Gracia Montes y aquel tema de Moncho Alpuentel: «Adelante hombre del 600, la carretera nacional es tuya». Créanme: los viajes eran tan inolvidables, que la nolstalgia nos embarga casi 50 años después.

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