Batalla de Flores de Laredo: Historia y edición 2022

//

Una “guerra sin cuartel” de carrozas engalanadas con flores, una vibrante batalla de colores que pone el broche de oro al verano de Laredo. Durante el último viernes del mes de agosto, el circuito de Alameda Miramar, en el extremo oriental del Paseo Marítimo, cerca del Puerto Deportivo, se llena de pejinos y visitantes que esperan el sonido de las tres bombas que, a las 17.30 horas, indican el arranque de la gran Batalla de Flores de Laredo, cuando las carrozas inician la primera de sus tres vueltas al recinto. Si todas las batallas fueran así, ¿verdad? 

La Batalla de Flores: origen e historia 

Batalla de las flores de Laredo
Carroza de la Batalla de Flores de Laredo – Fuente: Facebook / Batalla de Flores de Laredo

Debemos viajar más de un siglo atrás en el tiempo para conocer el origen de la Batalla de Flores de Laredo que se contextualiza en una moda surgida a finales del siglo XIX en muchas ciudades turísticas de Europa, al calor de la pujante burguesía que promocionaba fiestas elegantes y suntuosas, generalmente celebradas en verano. 

Tomando como referencia algunos de estos floridos eventos, como la Batalla de Flores del Carnaval de Niza que se celebró por primera vez en 1876, varias ciudades españolas crean su propia “guerra de colores”. Murcia, Valencia y Laredo, entre otras, crean sus batallas de flores. La de la localidad cántabra se celebra por vez primera en 1908

En los primeros años y hasta la Guerra Civil, la Batalla de Flores se consolida como una celebración exquisita y con un punto pícaro, según las crónicas: connotaciones carnavalescas como el mencionado evento del Paseo de los Ingleses de Niza.

Batalla de las flores de Laredo
Carroza recorre la Alameda Miramar de Laredo – Fuente: Facebook / Batalla de Flores de Laredo

Las carrozas se convierten en las grandes protagonistas de la fiesta, en una competición por presentar el diseño con flores más espectacular. Cada agrupación trabaja durante semanas diseñando la carroza y la decoración, así como los vestidos y el resto de detalles con los que conquistar al jurado.

Tras la Guerra Civil, la fiesta limita su vertiente erótica potenciando su faceta artística. A partir de la década de los 60, la fiesta de los laredanos recupera su prestigio alcanzando su cenit en la década de los 90 cuando el diseño de las carrozas alcanza su mayor complejidad

Carrozas y flores 

Batalla de las flores de Laredo
Artesanos y colaboradores trabajan en los últimos retoques de una carroza – Fuente: Facebook / Batalla de Flores de Laredo

La fiesta del verano laredano gira en torno a estos dos elementos fundamentales. Por un lado, las carrozas que, al más puro estilo carnavalesco, compiten entre sí por ofrecer el diseño más asombroso e innovador. Porque año a año, carrocistas veteranos tratan de superarse mientras los nóveles intentan aportar nuevos enfoques al arte de engalanar una carroza con flores. 

De las primeras carrozas que no eran más que simples objetos decorados sobre pequeñas plataformas móviles hemos pasado a complejas estructuras de gran tamaño. Pero en el diseño de la carroza intervienen diversos artesanos, entre dibujantes, carpinteros, soldadores, pintores y, por supuesto, horticultores. 

Porque una vez que la carroza está diseñada y ejecutada llega la segunda parte del proceso: la decoración con flores, la que dilucidará cuáles son las carrozas ganadoras que se reparten cuantiosos premios que superan, en total, los 150.000 euros

Batalla de las flores de Laredo
Detalle de carroza en el que se aprecia el trabajo de clavado y empetelado – Fuente: Facebook / Batalla de Flores de Laredo

El cultivo de las flores para el evento comienza varios meses antes, desde octubre del año precedente, cuando se extraen de la tierra los bulbos de las dalias, clasificándose y almacenándose para ser de nuevo plantadas en mayo. En marzo y abril es el turno de los claveles y las margaritas.  

En los días previos a la fiesta, los campos de flores del entorno de Laredo son un hervidero de horticultores, vecinos y colaboradores que se encargan de seleccionar las flores para que lleguen a tiempo a la batalla.  

La última fase de la preparación de las carrozas llega con la decoración, usando dos técnicas principales: el clavado y el pétalo. La primera de ellas consiste en atravesar las flores con una punta para luego ser clavada en la superficie y en los motivos de la carroza. Por su parte, el empetalado consiste en separar los pétalos uno a uno pegándolos con una cola especial en los elementos más delicados y detallistas. 

La Noche de la Flor y el Gran Desfile 

Verbenas y fiestas de pueblo
Carroza en el desfile – Fuente: Facebook / Batalla de Flores de Laredo

Desde el miércoles al viernes, los carrocistas se afanan en la decoración, siendo el momento más intenso del proceso, contando con la colaboración de muchos vecinos para que las carrozas lleguen a tiempo. No hay que olvidar que las carrozas más grandes pueden llegar a lucir más de 120.000 flores

Y es entonces cuando llega la conocida como “Noche de la Flor”, cuando miles de personas hacen el circuito que los llevará por la ubicación de las diferentes carrozas, observando el afanoso trabajo de los artesanos de la flor. Un tren turístico habilitado por el Ayuntamiento facilita esta visita nocturna de las carrozas. 

Batalla de las flores de Laredo
Niño vestido de Freddie Mercury en el desfile – Fuente: Facebook / Batalla de Flores de Laredo

Y así llegamos al gran día, el día del Gran Desfile. Laredanos y visitantes toman posiciones en las gradas y en las aceras del circuito de la Alameda Miramar esperando la señal que dé el pistoletazo de salida al desfile. A las 17.30 horas, tres bombazos anuncian la salida de las carrozas que muestran, tras semanas de trabajo, el esplendor de las labores de artesanos y carrocistas. 

Como en otros eventos similares, un speaker se encarga de narrar el desfile para que el público esté informado sobre las características de cada carroza. No hay que olvidar, en este sentido, que las carrozas incluyen personas ataviadas con vistosos vestidos a juego… Y es que también hay premio a los “mejores vestidos”. Paralela a la batalla de flores tiene también lugar otra “batalla” entre el público: es la batalla de confeti que añade una nota más de color al evento. 

Batalla de las flores de Laredo
La batalla de confeti – Fuente: Facebook / Batalla de Flores de Laredo

Finalizada la segunda vuelta a la Alameda Miramar, el jurado emite su veredicto valorando facetas como la presentación y complejidad de la carroza, la faceta artística, el nivel del clavado y empetalado así como la cantidad de las flores, además de los mencionados vestidos que mejor ambientan cada carroza. 

Una vez finalizado el desfile, las carrozas se colocan en una calle acotada del circuito donde permanecen expuestas durante el fin de semana para que todo el mundo las pueda disfrutar. Y el fin de fiesta de la Batalla de Flores de Laredo llega con las actuaciones del parque de Los Tres Pescadores y los fuegos artificiales de la medianoche que son presenciados por miles de personas que cubren la bahía y la playa de La Salvé.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.