Benidorm Fest: así es la meca alicantina del ‘Eurovisión’ español

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Cuando redescubríamos Benidorm más allá de los tópicos hace cerca de tres años, no imaginábamos que la ciudad alicantina se iba reconvertir tan pronto en una nueva meca del entretenimiento, pero no solo para el turismo familiar, el turista sénior y el viajero europeo, como ha sido tradición desde hace muchas décadas, sino también para la generación Z

Y todo ello gracias al Benidorm Fest, un fenómeno mediático que ha enganchado a todo tipo de telespectadores, pero especialmente a los más jóvenes, algunos de los cuales ni siquiera habían nacido cuando el precursor Festival Internacional de la Canción de Benidorm dejó de celebrarse en 2006 tras más de 30 ediciones por las que pasaron figuras como Julio Iglesias, Raphael o Karina

En plena fiebre por el Benidorm Fest 2023, nos volvemos a asomar al Balcón del Mediterráneo para redescubrir la meca alicantina del ‘Eurovision’ español, una ciudad que ha sabido madurar y adaptarse a los nuevos retos del turismo consiguiendo ser una referencia en sostenibilidad. 

La segunda juventud de Benidorm 

Benidorm
Benidorm – Fuente: Unsplash

Hace ya unos años que no sabemos nada de aquel más o menos bizarro proyecto de convertir Benidorm en ciudad Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. ¿Benidorm junto a Toledo, Santiago de Compostela o Córdoba? Bueno, Ibiza también está entre las 15 ciudades Patrimonio de la Humanidad… pero desde luego no es por el Bora Bora, el Ushuaïa o Carl Cox, sino, principalmente, por su milenaria historia anterior al estallido turístico a partir de los años 60. 

El caso de Benidorm es un poco diferente. Aunque el origen de la ciudad data de la primera mitad del siglo XIV, no sería hasta los años 50 cuando su historia da un vuelco: de no superar los 3.000 habitantes a ser el hervidero del turismo sesentero español

Pero el desenfreno constructivo y especulador tuvo un Benidorm su contrapeso técnico y científico gracias, especialmente, a la labor de Pedro Bidagor, una de las figuras más relevantes del urbanismo contemporáneo español. 

Bidagor y sus colaboradores Francisco Muñoz Lloréns, Luis Rodríguez Fernández y Manuel Muñoz Monasterio consiguieron desarrollar la ciudad en altura, pero moderando el delirio urbano de otras ciudades, ahora referencia de la arquitectura contemporánea, como Nueva York. Y es que donde en la Gran Manzana hay cuatro rascacielos, en Benidorm hay uno. Y tampoco hay manzanas cerradas, como sí hay en Nueva York. 

Benidorm
Edificio Intempo – Fuente: Unsplash

Y es así como Benidorm ha querido reivindicarse en los últimos años, incluso a nivel arquitectónico y urbanístico, hasta el punto de postularse a ciudad Patrimonio de la Humanidad, sin olvidar el elevado número de retos urbanísticos, sociales y económicos con los que todavía siguen lidiando. 

Esta segunda juventud de Benidorm ha quedado expuesta en los proyectos del plan EDUSI (Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado de Benidorm) que lleva trabajando desde 2014 en definir los objetivos estratégicos para afrontar los retos mencionados y desarrollar esa nueva Benidorm de la que ya presumen sus gestores institucionales. 

Entre los principales problemas a resolver, la estacionalidad turística y la dependencia del turismo de sol y playa, la falta de zonas verdes, la aparición de clases socioeconómicas desfavorecidas, los procesos de gentrificación o la feminización de la pobreza. 

Y para solventarlo, EDUSI aboga por, entre otros objetivos, recuperar y mejorar los espacios públicos para la ciudadanía, asegurar la igualdad de oportunidades y favorecer la diversificación sectorial de la economía.  

Benidorm para jubilados, británicos… y ‘zetas’

Benidorm
Una mujer se acerca al Balcón del Mediterráneo – Fuente: Deposithotos

Pero, a pesar de su nueva piel, en Benidorm no deja de latir su corazón turístico, el que también ayuda a bombear dinamismo y progreso para la ciudad. Porque Benidorm no pretende rehuir su pasado, sino al contrario, tomar lo mejor de su carácter pionero a nivel turístico para seguir liderando la innovación en este sector.  

Y todo ello pasa por atraer a un nuevo perfil de viajero a la ciudad; más allá del sénior y del europeo, esencialmente británico: no hay que olvidar que el 9% de los residentes en Benidorm tiene 75 años o más y el 35% son extranjeros (un 12% de ellos británicos). 

¿Y qué podemos hacer para seducir a un nuevo tipo de turista que viva la segunda juventud de Benidorm? Si hay algo de lo que puede presumir la generación Z es de carecer de muchos de los prejuicios de los que adolecían otras generaciones precedentes. Sí, quizás estén desarrollando otros, pero los zetas no miran por encima del hombro la cultura popular y tradicional más castiza.  

Eso de que Benidorm era casposo les trae sin cuidado, ya que esta ciudad es, sin ir más lejos, la sede del festival que ha logrado, por fin, poner de acuerdo a los eurofans: lo que la música española popular necesitaba como aperitivo para el gran certamen de la canción europea. Y con la tradición del Festival Internacional de la Canción de Benidorm —inspirado en el mítico San Remo—, no había otro lugar en España que pudiera recibir el renovado Benidorm Fest. 

Benidorm
Cala del Mal Pas – Fuente: Unsplash

Pero es que este eurovisivo festival es solo uno de los muchos atractivos que ofrece esta ciudad para seducir a un nuevo tipo de turismo más diverso. Ahí está el Low Festival que, desde 2009, volvió a poner la ciudad en el mapa de la música alternativa e independiente en vivo. De Juliette Lewis, Nacho Vegas y Vetusta Morla en su primera edición a Placebo, Viva Suecia… y Vetusta Morla en 2023. Pero es que en Benidorm también hay lugar para el rock and roll en el Iberia Festival sin olvidarnos del Benidorm Pride de septiembre. 

Y entre tanta música y fiesta, casi se nos olvida el principal aliciente que ha convertido a Benidorm en una referencia del turismo español. Porque si hay algo que une a viajeros de toda edad y condición es su fascinación por el buen tiempo y la playa. Con 300 días de sol al año y una temperatura media anual de 19°C está todo dicho. Y si a eso sumamos sus cinco playas tenemos casi completo el perfil de Benidorm. 

Porque nos queda un último detalle: el coste de las vacaciones. Tal como se están poniendo los precios de los hoteles y de los medios de transporte, Benidorm también conquista a todos aquellos viajeros que no quieren (o pueden) permitirse vacaciones más “ambiciosas”. Y, para qué, si Benidorm lo tiene (casi) todo… hasta el festival musical español más mediático de nuestro tiempo.  

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