Por el mundo nos encontramos edificios que resultan especiales por a quién pertenecieron, otros por su valor arquitectónico o cultural y algunos más por haberse convertido en un icono. Sin embargo, también los hay que aglutinan todas esas características entre sus cuatro paredes, por lo que seas el tipo de viajero que seas, siempre te fascinarán.

Uno de ellos es la famosa casa y los jardines de Monet en Giverny. Hoy te damos a conocer un lugar idílico ubicado en Francia, que enamoró a uno de los grandes pintores impresionistas.

Giverny

Giverny
Fuente: Flickr/ Lynn Rainard CC BY-SA 2.0

A unos 75 kilómetros de París y a unos 4 kilómetros de Vernon, se encuentra Giverny, un pequeño pueblo de 500 habitantes. Esta localidad ubicada sobre una colina desde la que se divisa a lo lejos el río Sena enamoró a finales del siglo XIX al artista Claude Monet.

Tanto es así que se instaló en la denominada Casa de la Prensa, que acondicionó a su gusto. El nombre del edificio venía dado por la cercanía de una prensa de manzanas. La vivienda era pequeña y Monet encargó ampliarla, hasta que alcanzó los 40 metros de largo y los 5 metros de ancho. En ella residió entre los años 1883 y 1926.

Giverny recuerda a su ilustre vecino de muchas formas. La calle principal de la villa se llama rue Claude Monet. Precisamente en el número 84 se ubica la casa, en el número 80 la oficina de turismo y en el número 99 el Museo de los Impresionismos (Musée des Impressionnismes Giverny). En este, hay una sala dedicada exclusivamente al pintor, así como las obras de otros artistas que se inspiraron en él.

La casa entre las rosas de Monet

Monet
Fuente: Wikimedia/Calips CC BY-SA 3.0

Cuando Monet se instaló en la casa, transformó la granja adosada en su taller y la comunicó con la vivienda principal, en la que residía con su familia. El artista eligió hasta el característico color rosa de la fachada, en una época en la que solían pintarse de gris, así como el verde las ventanas y las balaustradas. También instaló una galería con una pérgola de rosales a su entrada. No fue el único lugar en el que dejó su impronta en la propiedad, ya que se encargó de toda la decoración del interior, en la que destaca el conocido como el Salón Azul.

En la visita a la casa, es posible recorrer todas y cada una de las estancias, subir hasta el dormitorio de Claude Monet, en cuya cama falleció el pintor, el dormitorio de su esposa Alice Hoschedé, los cuartos de sus hijos, el comedor con estampas japonesas y los muebles amarillos, la despensa, la cocina y los jardines. En la vivienda habitaban con los seis primeros hijos del primer matrimonio de Alice y con los dos hijos que esta había tenido con el pintor. Era una familia con una decena de miembros.

Jardines de Monet

Jardines de Monet
Fuente: Pixabay/DanielSjostrand

Los famosos jardines de Monet, que dejó plasmados en sus cuadros, se dividen en dos secciones. El jardín que se extiende delante de la entrada es conocido como Le Clos Normand. Cuando el artista se instaló en la casa, aquí apenas había unos abetos que mandó talar, aunque conservó un par de tejos, y transformó la hectárea de este terreno en el colorido jardín con numerosas flores, como rosas, margaritas y amapolas, y árboles frutales.

El otro jardín se ubica al otro lado de la carretera: el Jardín Acuático. Se trata de un jardín en estilo japonés que discurre de forma opuesta al anterior, en un terreno, atravesado por un arroyo, que Monet adquirió después de llevar residiendo en la casa una década. Aquí creó un estanque y mandó construir el famoso puente japonés a un artesano local, además de plantar sauces llorones, bambúes y nenúfares. Todo ello fue plasmado con frecuencia en muchas de sus obras impresionistas. De hecho, Monet pintó el puente japonés 45 veces.

La vivienda y los jardines se abrieron a las visitas del público en general en el año 1980, entre los meses de abril y noviembre. Si no puedes desplazarte hasta Giverny a visitarla, es posible realizar un tour virtual a la Casa Museo de Monet.

Casa Azul

La Casa Azul
The Blue House (c. 1910) Guy Rose. Fuente: Wikimedia

Pero además de la casa principal en la que residía Monet, este también era propietario de la que terminaría conociéndose como La Casa Azul, en cuyo terreno plantaba verduras para sus recetas, y que fue inmortalizada por el pintor Guy Rose. Este otro edificio de 200 metros cuadrados era en el que vivía su jardinero, y se encontraba también Giverny, a unos 15 minutos de la vivienda en la que residía con su familia.

En el año 2016 la Casa Azul (5 rue du Chene, 27620 Giverny, Francia) fue remodelada y, en la actualidad, es posible alojarse en ella a través de diversas plataformas de alquiler vacacional.

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