Deporte y cultura, competición y fiesta, historia, naturaleza y mucha sidra: el Descenso del Sella lo tiene todo, una celebración lúdico-deportiva que es una de las competiciones de piraguas más relevantes del Europa y uno de los rituales festivos más importantes del verano asturiano. Acompáñanos en este viaje al norte para vivir un fin de semana plagado de himnos, brindis y reencuentros

Descenso Internacional del Sella: la competición 

Descenso del Sella
Piraguas en el Descenso del Sella. Fuente: Wikipedia

Dos años es demasiado tiempo sin sentir el Asturias, patria querida a la orilla del Sella en el arranque de la competición, uno de los instantes más recordados del verano astur, de esos que ponen la piel de gallina hasta de los viajeros más despistados. Pero, por fin, este sábado 6 de agosto vuelve la fiesta, vuelve la competición

Sera la 84 edición de un evento cuya historia arranca hace casi 100 años, cuando Dionisio de la Huerta, nacido en Barcelona en 1899 de madre catalana y padre asturiano, compra su primera piragua mientras se dirigía a la estación de Barcelona, camino de un tren que le llevaría primero a Madrid y luego a Gijón. 

Tras sus primeros ensayos en el río Piloña bajando desde Coya a Infiesto, De la Huerta decide probar en el Sella junto a sus amigos Alfonso Argüelles y Manés Fernández: la noche se les echa encima y no logran llegar a Ribadesella, pero aquella aventura seguida por sus amigos en un autocar por la carretera que une Arriondas con Ribadesella es el germen de la futura competición cuya primera edición llega en 1932: 13 palistas compiten por el título. 

Dos décadas más tarde, el Descenso del Sella pasa a tener carácter internacional cuando en 1951 varios competidores extranjeros —franceses, portugueses e italianos— se inscriben en el evento. 

Desde entonces, esta competición ha ido ganando prestigio hasta erigirse en una de las pruebas de piraguas en aguas tranquilas más relevantes del piragüismo mundial: cada año se superan las expectativas marcando récords de inscripción: la pequeña aventura de Dionisio de la Huerta —que murió en 1995 y tiene un busto en la plaza del Cañón en Arriondas— ha terminado por convertirse en emblema del verano asturiano.  

Descenso del Sella: el recorrido 

Descenso del Sella
Piragüistas toman su embarcación en el arranque del Descenso del Sella. Fuente: Wikipedia

A las 12 en punto del sábado, tras concluir el pregón y el himno de Asturias, cantado a pleno pulmón por miles de personas que se agolpan en el entorno del puente Emilio Llamedo en Arriondas, arranca el Descenso del Sella.  

Es entonces cuando los palistas, que aguardan pacientemente fuera del agua a que terminen los actos previos a la competición, corren a por sus piraguas: se trata de una salida “tipo Sella”, es decir, con los participantes y sus embarcaciones fuera del agua en sus posiciones asignadas.  

Una vez que se da la salida y se enciende la luz verde del semáforo, unos voluntarios abren los “cepos” que liberan las piraguas con el objetivo de que todos salgan a la vez. Es uno de los momentos de mayor tensión para los competidores que deben hacerse al agua entre el griterío ensordecedor del público y las luchas por la posición con los rivales.  

Descenso del Sella
Una piragua y otras embarcaciones en el Sella. Fuente: Descensodelsella.com

Una vez en el agua, los palistas deben recorrer los 20 kilómetros que separan Arriondas del puente de Ribadesella donde se halla la línea de meta. Por el camino, los competidores han de pasar por las cercanías de pueblos como Triongo, Toraño, Llordón, Fríes o Llovio y por dificultades como los rabiones del Picu la Vieya o del Diablo, lugares en los que el cauce se estrecha y el descenso del agua aumenta su velocidad de forma vertiginosa. 

Esta combinación de aguas rápidas con aguas tranquilas —como la zona de La Requexada a mitad del recorrido o la zona de Llordón— provoca que el descenso sea muy emocionante y vistoso, permitiendo a los aficionados que siguen el recorrido disfrutar de un espectáculo único que termina vitoreando a los palistas que cruzan el puente del Sella tras una recta final de 500 metros. 

El “otro” descenso del Sella: la Fiesta de las Piraguas 

Descenso del Sella
Jóvenes en un coche pintado con los colores de Asturias, Descenso del Sella de 1996. Fuente: Descensodelsella.com

«…que no hay fiesta más alegre, 
ni más movida y galana, 
ni con más bello paisaje,
ni esencia más asturiana. 
Cantadlo con toda el alma, 
que resuene en todo el valle, 
¡Asturias Patria Querida! 
el himno de las Piraguas».

Esos son los últimos versos del pregón que antecede el himno asturiano, el Asturias, patria querida, que miles de personas cantan en los prolegómenos del descenso, uno de los momentos más emocionantes del fin de semana

Porque alrededor de la competición ha ido forjándose un ritual festivo que ha terminado por convertirse en uno de los grandes eventos del verano asturiano, una de esas fiestas de prau que tanto se echaban de menos en el Principado tras dos años en barbecho. 

Ya desde 48 horas antes a que se dé el pistoletazo de salida al Descenso, Arriondas y Ribadesella viven el ambiente festivo de cientos de personas que llegan a ambas localidades para ir tomando posiciones. Los hoteles, apartamentos y casas rurales se llenan de viajeros y turistas.  

Descenso del Sella
Aficionados en el río Sella, Descenso de 1992. Fuente: Descensodelsella.com

Pero si quieres vivir un Sella como Dios manda, debes ir con tu tienda y acampar, ya sea en alguno de los campings del entorno, como en las zonas habilitadas por los ayuntamientos. Y, bueno, alguna zona no estrictamente habilitada… 

Los actos festivos arrancan el jueves 4 de agosto con el sorteo de los puestos de salida en la Casa de Cultura de Ribadesella. El viernes 5 de agosto es el turno de la entrega de dorsales en el polideportivo de Arriondas tras el cual se produce el acto inaugural del Descenso del Sella en la Casa de Cultura. 

Y el sábado es el gran momento. La tradición dicta que los aficionados deben seguir el recorrido de las piraguas desde la salida en Arriondas hasta la llegada en Ribadesella. ¿Y cómo se recorren los 20 kilómetros que separan Arriondas de Ribadesella? 

Descenso del Sella
Personas subidas en un tractor siguiendo el Descenso en 1998. Fuente: Descensodelsella.com

El denominado “Tren Fluvial” es una de las opciones más demandadas, un convoy de 12 coches y dos furgones con capacidad para 500 personas y que este 2022 que cumple su 75 aniversario. Este tren realiza varias paradas a lo largo del recorrido que permite a los viajeros seguir la evolución de la prueba: las carreras para volver al tren antes de que este siga su curso es otro de los momentazos de la fiesta.  

Así mismo, también puede seguirse el recorrido en autobús o coche particular siguiendo la N-634 que conecta Arriondas con Ribadesella… o hacerlo a pie: una odisea de más de 4 horas que a menudo se extiende mucho tiempo más. Lo justo para llegar a Ribadesella y continuar con la fiesta que, por supuesto, se extiende hasta altas horas de la noche con charangas, mucha sidra… y más Asturias, patria querida.