Diez lugares imprescindibles que ver en Lisboa

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Tan cerca y tan lejos: Lisboa siempre estimula pero, a menudo, el viajero opta por otros destinos más ambiciosos. No te equivoques, la capital portuguesa es una de las ciudades más de moda en Europa gracias a su juventud, su gastronomía y su peculiar urbanismo. Déjate seducir por el hechizo atlántico de Lisboa y acompáñanos en este viaje por sus diez lugares indispensables. 

Alfama 

Fuente: Unsplash

Una buena manera de empezar a empaparse de la singularidad lisboeta es acudir al Alfama. Este barrio ofrece todo lo que estamos buscando: autenticidad, historia, romanticismo y buena gastronomía. Nosotros recomendamos pasear sin rumbo fijo con los ojos bien abiertos, no en el Google Maps, sino en lo que hay a tu alrededor: preciosa arquitectura doméstica, serpenteantes callejuelas y olor a mar… y a bacalao. Toma posiciones en una terraza y no esperes más para probar la deliciosa gastronomía portuguesa. 

Los tranvías 

Lisboa con niños
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Nadie puede irse de Lisboa sin disfrutar de unos de los lugares más especiales de la ciudad: el interior de un tranvía. Aunque todavía quedan unas cuántas ciudades en Europa que usan este sistema de transporte, la capital lusa sigue siendo una de las que más lo necesita: Lisboa está plagada de cuestas, sobre todo en las zonas históricos, y el tranvía nos permite relajar un poco los gemelos entre barrio y barrio.  

Castillo de San Jorge

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¿Eres de los que si oye la palabra castillo siente ganas de coger una espada en plan Juego de Tronos? Pues en Lisboa estás de suerte porque cuenta con un precioso ejemplar de arquitectura militar que ha sobrevivido bastante bien al paso de los siglos. Hoy es uno de los monumentos más visitados de Lisboa. Dentro del castillo, uno de los elementos más destacables es la Torre de Ulises que nos ofrece increíbles vistas de la ciudad. Y ya que estamos por la zona, no nos vayamos sin dar una vuelta por el coqueto barrio de Santa Cruz do Castelo. 

Torre de Belem 

Lisboa con niños
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Es uno de nuestros rincones preferidos y uno de los más singulares de Lisboa. La Torre de Belem es una delicia arquitectónica, por su propia estructura pero, sobre todo, por su emplazamiento al borde de la desembocadura del Tajo. No en vano, cuando se construyó en el siglo XVI, su objetivo fue defensivo, pero en la actualidad es uno de los símbolos más populares de la ciudad. Al atardecer o de noche, el edificio se torna más espectacular, si cabe.  

Monasterio de los Jerónimos 

Fuente: Wikipedia

Aunque este monumento es muy interesante, solo lo recomendaríamos a viajeros atraídos tanto por la historia como por el arte ya que se trata de una visita de cierta exigencia y en la que deberemos gastar varias horas. El Monasterio de los Jerónimos en Belem destaca por su arquitectura de claras resonancias góticas contando con una de los claustros más bellos de Europa. Además, podremos visitar la tumba de Vasco de Gama, del poeta Fernando Pessoa y el Museo Arqueológico. Lo dicho, muy interesante, pero exigente.  

Elevador de Santa Justa 

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Es otro de esos hitos que aparece en todas las guías de la capital portuguesa. Este ascensor de hierro forjado con curiosa trama neogótica tuvo una gran utilidad en las décadas posteriores a su construcción, trasladando personas y mercancías de un lugar a otro salvando el enorme desnivel de la zona. Hoy en día, sin embargo, se ha convertido en un mirador y la mejor excusa para acercarse al Chiado, el barrio bohemio por excelencia de Lisboa. 

Convento do Carmo 

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¿Qué tienen las ruinas que fascinan tanto? ¡Qué se lo digan a los románticos! Allá por el XIX muchos intelectuales empezaron a sublimar esta clase de construcciones en ruinas… y hasta hoy. El Convento do Carmo, muy cerca del Elevador de Santa Justa, es uno de esos ejemplares de ruina sugerente que nos transporta a otro tiempo. Afectado por un terremoto en el siglo XVIII, hoy alberga un museo arqueológico y es otra buena razón para acercarse al Chiado. 

Plaza del Comercio 

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A ver, lo de ir a una ciudad a mirar plazas no parece el plan más estimulante, pero este tipo de espacios urbanos suelen tener una importancia histórica de primer orden, más allá de su belleza. También afectada por el terremoto de 1755 como el Convento do Carmo, se construyó el Arco Triunfal da Rua Augusta en lugar del Palacio Real, siendo hoy su principal atractivo turístico. Nosotros, como en cualquier plaza, preferimos sentarnos en una terraza y tomar un buen café.  

Parque de las Naciones y Oceanario 

Lisboa con niños
Fuente: Unsplash

Si ya has dicho “estoy hasta aquí de historia” es el momento de acercarse al Parque de las Naciones y disfrutar de un poco de arquitectura contemporánea, que también hay en la capital lusa. Situado al este de la ciudad, el Parque de las Naciones sufrió una profunda remodelación hace un par de décadas y hoy ofrece rincones ideales, sobre todo el Oceanario, uno de los mejores de Europa: y es que si hay que hablar del mar, los portugueses conocen un par de historias 

Ponte 25 de Abril 

Fuente: Unsplash

Y finalizamos nuestro recorrido por los lugares que hay que ver en Lisboa con un puente… y un banco para descansar mirando al mar. El Puente del 25 de abril es el puente colgante más largo de Europa con sus más de 2 kilómetros de longitud. Su color rojo y el hecho de haber sido diseñado por la misma empresa que hizo el Golden Gate le convierten en otro símbolo de la ciudad, aunque mucho menos mitificado que el de San Francisco. Nosotros preferimos el de nuestra querida Lisboa… 

David Rubio

Soy redactor, profesor de escritura creativa e historiador del arte. También paso la aspiradora, hago la colada y cambio pañales. Y cuando sobra algo de dinero, viajo. Se admiten donaciones.

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