Cada vez son más los peregrinos que deciden hacer el Camino de Santiago en bicicleta. No solo es el deporte de moda, sino que ofrece diversas ventajas para embarcarse en un itinerario de estas características: ahorro de tiempo, facilidad de manejo, sensación de libertad, mayor flexibilidad, etc. Pero, a pesar de sus virtudes, también supone un reto exigente, especialmente a nivel físico. 

Si estás decidido a hacer el Camino de Santiago en bicicleta, a continuación, te mostramos todo lo que necesitas saber ante de iniciar el viaje: documentación necesaria, elección y preparación de la bici, selección del equipaje, entrenamiento físico, itinerario y consejos para aprovechar al máxima una experiencia única

La documentación 

Camino de Santiago en bicicleta
Camino de Santiago en bicicleta. Fuente: Flickr / subherwal CC BY 2.0

Si no has hecho nunca el Camino de Santiago debes saber que necesitas el carné o credencial del peregrino. Su origen es medieval y ofrecía un salvoconducto al peregrino que le permitía recorrer el territorio sin tener que pagar los impuestos que se exigían, por ejemplo, a los comerciantes.  

Hoy en día sirve para acreditar la condición de peregrino del Camino de Santiago y poder así pernoctar en albergues públicos y parroquiales. Cada vez que terminas una etapa, en el albergue te colocarán el sello que certifica que has llegado hasta allí. Los que hacen el Camino de Santiago en bicicleta deben sellar dos veces al día, pudiéndolo hacer en iglesias, parroquias y también en bares, restaurantes y otros establecimientos autorizados. 

Lo ideal es contar con este documento antes de partir. Para ello debemos acercarnos a alguna Asociación de Amigos del Camino de Santiago, aunque también lo podremos conseguir en diversas oficinas durante el propio viaje. Hay que recordar que no caduca y si, por cualquier razón, nos vemos obligados a abandonar el Camino lo podemos retomar desde el mismo punto más adelante. 

Y una vez que terminas el Camino, te habrás ganado la Compostela, el documento oficial que acredita que has recorrido el Camino de Santiago, al menos durante 200 kilómetros sin vas en bicicleta. De esta forma, deberás arrancar como mínimo en Ponferrada si haces el Camino Francés, cubriendo las cuatro últimas etapas de dicho itinerario que suman algo más de 200 kilómetros en total. 

La bicicleta 

Camino de Santiago en bicicleta
Camino de Santiago en bicicleta. Fuente: Unsplash

Desde luego que la elección de la bicicleta, así como su manejo y mantenimiento, son las claves de esta experiencia. Una elección equivocada o un descuido en el mantenimiento pueden dar al traste con el viaje.  

¿Qué bicicleta escoger?  

Teniendo en cuenta el tipo de superficies que nos vamos a encontrar en el trayecto, lo ideal es una bici de montaña, especialmente bicicletas híbridas para uso en tierra y carretera con cubiertas mixtas y guardabarros, además de pie de apoyo. ¿Se puede hacer el Camino con bicicleta de carretera? Por supuesto, pero tendremos que buscar alternativas sobre asfalto lo que supone una preparación previa al detalle del track. 

Sea de carretera, de montaña o eléctrica, lo aconsejable es hacer el Camino en una bicicleta con la que ya hayamos rodado habitualmente. ¿Se puede alquilar una bici para hacer el Camino? Claro, pero te puedes encontrar con sorpresas tras unos cuantos kilómetros: que la talla no sea la adecuada, que el sillín te produzca molestias, etc.  

El mantenimiento de la bicicleta 

Camino de Santiago en bicicleta
El Camino de Santiago depara algunas sorpresas que exigen un buen mantenimiento de la bici. Fuente: Wikiloc

Si eres una cicloturista habitual ya sabrás de la importancia de un buen mantenimiento de la bicicleta. Teniendo en cuenta el tipo de caminos que recorrerás, lo más importante son las cubiertas y las suspensiones. Tendrás que aprender a arreglar una rueda pinchada si aún no sabes y tampoco te vendrán mal unos conocimientos básicos de mecánica. Aunque, por supuesto, el Camino está plagado de talleres especializados y siempre podrás contar con la ayuda de algún otro peregrino en caso de percance técnico.  

Si el estado de las cubiertas es lo más importante —lo ideal es que sean más o menos nuevas y de calidad— también es decisiva la lubricación y la limpieza ya que el barro será uno de nuestros grandes enemigos a lo largo del viaje. Te recomendamos, de cualquier forma, una revisión en un taller antes de salir de viaje.  

El equipaje 

Camino de Santiago en bicicleta
Camino de Santiago en bicicleta. Las alforjas del bicigrino son esenciales. Fuente: Wikiloc

Para un viaje como este en el que el peso es fundamental, casi todo sobra. Así que además de los básicos (culotte, casco, calzado, impermeable, etc.) no debes llevar mucho más. Si se te olvida algo, no preocupes, lo compras por el camino.  

Más importante son las bolsas donde almacenar el equipaje pudiendo elegir entre alforjas, mochila o carrito. ¿Cuál es la mejor alternativa? Lo mismo que con la selección de la bicicleta: lo ideal es elegir un equipaje con el que ya hayamos rodado y nos sintamos cómodos y seguros. De cualquier forma, para viajes largos lo más habitual son las alforjas. Un consejo: no ahorres con las bolsas, es un aspecto clave de los viajes de larga distancia en bicicleta. 

El transporte de la bicicleta 

Si quieres llevar contigo la bicicleta a tu lugar de partida, asegúrate de que el medio de transporte utilizado admite transporte de bicicletas evitándote problemas de última hora. Si, por el contrario, prefieres el envío, existen diversos servicios eficientes y a buen precio que te llevan tu bicicleta al punto de partida, ganando en comodidad. Así mismo, también la puedes enviar de vuelta una vez termines tu ruta en Santiago

La preparación física 

Camino de Santiago en bicicleta
Cualquier forma es buena para hacer el Camino de Santiago en bicicleta… pero siempre en forma. Fuente: Wikiloc

No sirven unos días ni un par de semanas. Sentimos decirte que si quieres hacer como mínimo 200 kilómetros en bicicleta en unos pocos días, deberás prepararte durante unos meses. Podríamos ponerte un par de ejemplos de bicigrinos que no terminan ni la primera etapa del Camino por una lesión, un dolor insoportable en el culo o simplemente extenuados. Y la mayoría de las veces se trata de falta de preparación física.  

Empieza unos meses antes a rodar, si no estás acostumbrado, poco a poco y vete subiendo los kilómetros de las salidas hasta alcanzar la media de las etapas del camino. Tómatelo en serio si no quieres convertir el Camino de Santiago en un calvario. 

El itinerario 

Camino de Santiago en bicicleta
Camino de Santiago en bicicleta. Fuente: Flickr / total 13 CC BY 2.0

Existen diversas opciones para hacer el Camino de Santiago en bicicleta. Deberás estudiar el trazado previamente, seleccionar tu punto de partida y analizar las características de cada etapa. Los principales son las siguientes, teniendo en cuenta que las etapas son orientativas, pudiendo dividir el trayecto según tu capacidad:  

  • Camino Francés: 765 kilómetros en 14 etapas arrancando desde Saint Jean Pied de Port. 
  • Camino Primitivo: 330 kilómetros en 7 etapas arrancando desde Oviedo. 
  • Vía de la Plata: 965 kilómetros en 16 etapas empezando desde Sevilla.  
  • Camino del Norte: 820 kilómetros en 18 etapas, comenzando en Irún. 

En el camino 

Camino de Santiago en bicicleta
Camino de Santiago en bicicleta. Fuente: Unsplash

Las primeras etapas suelen ser más duras, por lo que se recomienda no cebarse hasta que el cuerpo se acostumbre. Es importante calentar antes de cada etapa e hidratarse muy bien a lo largo del camino. Si en los primeros días empiezas a notar que el Camino se te hace grande, no desesperes, vete etapa a etapa, sin pensar en llegar a Compostela desde la primera pedalada.  

Antes cualquier contratiempo, físico, mecánico o de otro tipo, tómatelo con calma, no se trata de hacer marca ni batir un récord. Y recuerda que lo más importante del Camino de Santiago es disfrutar del paisaje, de la historia, de la cultura y de la buena compañía, disfrutar de la experiencia.