Sacudir el polvo de las alfombras, estrenar ropa, renovar los utensilios del hogar, prender hogueras rindiendo homenaje al espíritu del fuego y preparar la mesa como exige el ritual del Haft Sin o Siete Eses: estas son algunas de las tradiciones vinculadas al Nowruz, el año nuevo del calendario persa.  

Celebrado cada año coincidiendo con el equinoccio de primavera —20 de marzo en 2022—, el Nowruz es una festividad de gran arraigo en todos los territorios que cayeron bajo la influencia del antiguo Imperio persa, incluyendo tanto la propia Irán como India, Azerbaiyán, Turquía, Uzbekistán y otros países de Asia Central, los Balcanes y el Cáucaso. Ponemos rumbo al corazón de Asia para descubrir la singularidad del Nowruz, una fiesta reconocida por la ONU como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad desde 2010. 

¿Cómo surge la fiesta del Nowruz? 

La fiesta de Nowruz
Distribución de regalos del sultán en la fiesta del Nowruz en una obra del siglo XVIII. Fuente: Wikipedia

Para conocer los orígenes del Nowruz tenemos que viajar hasta 2500 años atrás en el tiempo, en época preislámica, y visitar la antigua Persépolis, la capital del Imperio persa en su etapa aqueménida. En su época de mayor esplendor, aquel imperio llegó a dominar el mar Negro, el Caspio, parte de Egipto y Mesopotamia llegando a Pakistán e India.  

Estas conquistas lo convirtieron en el imperio más extenso hasta entonces, difundiendo diversas tradiciones entre los territorios dominados, como el propio Nowruz, cuya celebración ya está documentada en tiempos de Ciro el Grande, considerado fundador del imperio. 

En origen, el Nowruz fue una celebración agrícola de culto a la fertilidad, tal y como sucedió posteriormente con otras celebraciones como las propias Saturnales romanas que dieron origen a la Navidad cristiana.  

Pero buena parte de las tradiciones vinculadas a la fiesta del año nuevo persa proceden del zoroastrismo, una de las primeras religiones monoteístas, asentada en el Turquestán occidental entre el segundo y el primer mileno a.C. De hecho, los Reyes Magos de la mitología cristiana serían justamente sacerdotes zoroastristas que esperaban la llegada del mesías.  

Con la irrupción del islam en Asia Central en el siglo VII d. C., el zoroastrismo va perdiendo relevancia frente a la nueva religión. A día de hoy, aunque reducida —y en ocasiones perseguida— frente al islam, el zoroastrismo y sus tradiciones permanecen vivas en diversos territorios de la órbita del antiguo Imperio persa, desde el Kurdistán hasta Sri Lanka

¿Cómo se celebra el Nowruz? 

La fiesta de Nowruz
La fiesta de Nowruz. Fuente: Pexels

Teniendo en cuenta que el Nowruz es celebrado por más de 300 millones de personas en más de una decena de países distintos, las tradiciones asociadas al Nowruz presentan considerables variaciones, pero en líneas generales esta fiesta, con su simbología de purificación, renacimiento y armonía con la naturaleza, presenta diversos puntos en común. 

El Haft Sin o las Siete Eses del año nuevo persa 

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No hay fiesta ni tradición que no se acompañe de un encuentro familiar en torno a una mesa repleta de alimentos típicos. Pero en el caso del Nowruz no solo se trata de cuidar el menú, sino la disposición del mismo. Es la tradición del Haft Sin, una mesa en la que se ponen siete elementos —el número 7, también sagrado en la tradición persa— cuyos nombres en farsi empiezan por la letra ‘s’: 

  1. Sabzeh. Brotes de trigo o lentejas adornadas por una cinta roja simbolizando el renacimiento. Es uno de los emblemas más representativos del Nowruz: unos días antes de la llegada del equinoccio primaveral, la familia planta estas semillas en un recipiente. 
  1. Sekke. Las monedas de oro que representan la prosperidad. 
  1. Serkeh. El vinagre que simboliza la madurez y la paciencia. 
  1. Senyed. Cinamomo que alude a la fertilidad y el amor. 
  1. Somag. El zumaque que simboliza la conquista de la luz, uno de los mitos más relevantes del zoroastrismo: la conquista de la luz y la victoria sobre la oscuridad del dios Ahura Mazda sobre Angra Mainyu, que se vincula, así mismo, con el final del invierno que marca el equinoccio de primavera. 
  1. Sib. La manzana que simboliza el deseo y la belleza. 
  1. Sir. El ajo que protege de las enfermedades. 

Además de los 7 elementos mágicos del Haft Sin, la mesa puede incluir huevos pintados, espejos y peceras con peces de colores que simbolizan la buena suerte, o la sagrada escritura, generalmente el Corán para los musulmanes, pero también el Avesta para los zoroástricos. En ocasiones, se incluyen poemarios, como los de Hafez, cuya tumba en Shiraz también se visita durante estas fechas. 

Limpieza del hogar y estreno de ropa 

Como símbolo de regeneración y pureza, las familias hacen el jāne tekāni —’sacudir la casa’— una limpieza a fondo de todos los rincones del hogar: todo debe estar reluciente para ser iluminado por el fulgor del inicio de la primavera. El acto de sacudir el polvo de las alfombras sería uno de los gestos más simbólicos de la fiesta. Así mismo, la tradición indica que han de renovarse tanto los utensilios del hogar como la ropa, estrenando una prenda nueva durante la celebración.  

Una fiesta familiar 

La fiesta de Nowruz
La fiesta de Nowruz. Fuente: Wikipedia

Como cualquier otra fiesta tradicional, el Nowruz es también una fiesta familiar de tributo a los antepasados, incluyéndose fotos de familiares fallecidos en la mesa del Haft Sin. Un poco antes de la llegada del equinoccio —15.33 UTC del 20 de marzo este 2022—, la familia se sienta alrededor del mantel probando los alimentos de la mesa y leyendo el libro sagrado.  

Tras el equinoccio, los familiares se felicitan, se hacen regalos —dinero en billetes nuevos sacados del banco para los jóvenes— y comen dulces como el bāqlavā, una pasta fina rellena de miel, almendras y pistachos, también habitual en Turquía, o el nān e nojodči, dulces de harina de garbanzos tostados. Acto seguido, las familias asisten a eventos marcados por la danza y los desfiles.

Amu Nowruz y Haji Firuz

La fiesta de Nowruz
El juerguista Haji Firuz del Nowruz. Fuente: Wikipedia

Toda fiesta tradicional requiere de personajes que la animen. Y el año nuevo persa tiene a Amu Nowruz, que viene acompañado de un arlequín denominado Haji Firuz que viste de rojo, lleva la cara pintada de hollín y baila al ritmo de su pandereta. Su alegría es un trasunto de la regeneración de esta etapa del año

Su origen podría estar en la tradición del Mir Nowruzi, una figura cómica que gobernaría los municipios en los últimos cinco días del año persa que se transformarían en una fiesta, aunque también hay quien lo vincula al Tammuz sumerio, asociado a los pastores y la agricultura: el color negro de su cara procedería de las máscaras negras que se usaban en las antiguas celebraciones mesopotámicas. 

El fuego del Miércoles Rojo 

La fiesta de Nowruz
El fuego, elemento ritual del Nowruz. Fuente: Wikipedia

Una de las tradiciones más llamativas del Nowruz es el Chaharshanbe Suri o Miércoles Escarlata en el que la gente sale a la calle para rendir homenaje al fuego, elemento central del zoroastrismo: junto al agua, simbolizaría la pureza ritual, siendo la ceniza limpia y blanca la base de la vida ritual que se celebraría en el templo del fuego, los cuales todavía perviven en diversos países de la órbita del antiguo Imperio persa. 

Durante el Miércoles Rojo se prenden hogueras en las calles que son saltadas para espantar la mala suerte. Así mismo, también se va de casa en casa realizando el qāšoq-zani o golpe de cuchara, una suerte de truco o trato para que los más pequeños consigan dulces. El día termina alrededor de las cenizas contando historias tradicionales que mantienen vivo el espíritu conciliador y regenerador del Nowruz