La casa española de Papá Noel está en El Bierzo (y puedes dormir en ella)

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Comparan el encendido de las luces de Navidad del Palacio de Canedo con el del árbol del Rockefeller Center de Nueva York. Y es que este enclave a diez minutos al norte de Cacabelos no solo es uno de los lugares que mejor representa el espíritu aguerrido de El Bierzo, sino también la escapada perfecta para disfrutar de la Navidad sin tener que vender un riñón para reservar habitación en Manhattan

Con varios siglos y diversas vicisitudes a sus espaldas, el Palacio de Canedo ha pasado de ser una casona barroca de los señores de Canedo a un Bien de Interés Cultural abandonado. Hasta que el empresario berciano José Luis Prada Méndez —alias Prada a Tope— comenzó su restauración hace tres décadas convirtiéndolo en el rincón perfecto para encontrar a Papá Noel en Navidad. 

De los señores de Canedo a Papá Noel 

Palacio de Canedo
Palacio de Canedo – Fuente: Prada a Tope

Para conocer el origen de esta orgullosa casona nobiliaria hay que investigar la genealogía de los señores de Canedo, empezando por María Sánchez, señora de Arganza, vinculada a la Casa Señorial de Pacios en Pedrafita do Cebreiro (Lugo), en la frontera gallega con El Bierzo.  

La estirpe de la I Señora de Canedo sería continuada por Aldonza Sánchez, IV señora de Canedo que obtuvo una real ejecutoria a su favor concedida por los Reyes Católicos. Pero el origen del actual Palacio de Canedo llegaría con el VII Señor de Canedo, Diego Ares de Balboa, a finales del siglo XVII

Y llegamos así al primer documento que se conserva sobre la casona que habla de 170 miedros de vino cosechados en 1761, lo que supone más de 32.000 litros. Y es que el viñedo ha marcado la historia de esta propiedad, hasta convertirla actualmente en una suerte de «Falcon Crest» berciano

Palacio de Canedo
Entrada a la propiedad del Palacio de Canedo – Fuente: Prada a Tope

Cuenta su actual propietario, José Luis Prada Méndez que, a mediados del XVIII, los señores de Canedo pagaban sus impuestos en vino, un producto que era fundamental en la economía de la región. Hasta 25 generaciones de viticultores convivieron en este entorno para dar salida a los mejores vinos de El Bierzo. 

Pero los tiempos cambian y, tras la Guerra Civil, Rafael Ucieda y Osorio, XVII Señor de Canedo, casado con Carmen Ortega de Cubas, vende el Palacio de Canedo que cayó en desgracia durante varias décadas, pese a su declaración como Bien de Interés Cultural. 

No hay que olvidar que esta catalogación como monumento protegido exige a sus propietarios someter a control de las autoridades patrimoniales cualquier restauración del edificio lo que supone, generalmente, una carga que muchos prefieren no asumir

Y es así como el Palacio de Canedo permaneció abandonado a su suerte hasta que José Luis Prada lo compró a sus últimos propietarios con el objetivo de convertirlo en el centro de operaciones de sus negocios… que son muchos. 

Palacio de Canedo
Palacio de Canedo – Fuente: Prada a Tope

Pocos podían imaginarse hace tres décadas, cuando comenzaron los trabajos en la antigua propiedad de los señores de Canedo, que este palacio terminaría por convertirse en una de las joyas turísticas de El Bierzo, hasta el punto de seducir a Papá Noel

Y es que cuando el calendario comienza a apurar sus últimos días de año, el Palacio de Canedo se viste de gala para ofrecer a Santa Claus un alojamiento a la altura de su relevancia. Como si se tratara de una pista de aterrizaje nocturna, miles de bombillas se encienden en la noche para guiar a Rudolph y compañía en su descenso hacia tierras bercianas.  

Al estilo del árbol de la sidra del puerto deportivo de Gijón, el Palacio de Canedo enciende en medio del patio su inmenso árbol de Navidad decorado con 1500 botellas de Xamprada, el vino espumoso del Palacio de Canedo, el primero que se hizo con esta tipología en El Bierzo: una combinación de chardonnay y godello —la variedad blanca más característica de El Bierzo— que generan la chispa y la frescura de este refrescante Xamprada que alumbra la Navidad del Palacio de Canedo. 

Los secretos de la casa berciana de Papá Noel 

Palacio de Canedo
Suite El Palomar, ¿la casa española de Papá Noel? – Fuente: Prada a Tope

No sabemos cómo están las leyes de tráfico si se trata de conducir trineos voladores con 9 renos de potencia. Pero teniendo en cuenta el frío que pasa Papá Noel surcando los cielos la noche del 24 de diciembre, podremos hacer un poco la vista gorda para que él también pruebe su copita de Xamprada. 

Pero no solo de refrescante espumoso vive la casa berciana de Papá Noel: su entusiasta anfitrión, Prada a Tope, una suerte de señor de Canedo contemporáneo, ha convertido esta propiedad en un cúmulo de sorpresas, y todas ricas.  

Empezando por el viñedo, la razón de ser del palacio que lo emparenta con su origen, cuando los impuestos se pagaban en vino: son 30 hectáreas donde se cultivan uvas como la tinta mencía, o las mencionadas blancas de chardonnay y godello.

Palacio de Canedo
Árbol de botellas de Xamprada en el patio del Palacio de Canedo – Fuente: Prada a Tope

De aquí surgen vinos como el propio Xamprada, pero también el Biermú —el vermú de El Bierzo—, la Limonada o los aguardientes. Hasta vinagre sale de la bodega de Canedo. Es una forma de rendir homenaje a las 25 generaciones de viticultores que antecedieron a los actuales propietarios. 

Y para acompañar un buen vino, qué mejor que las conservas bercianas, aquellas con las que comenzó a trabajar Prada en el negocio que la familia tenía en Cacabelos a mediados del siglo XX.

Fue allí donde el joven José Luis se transformaría definitivamente en Prada a Tope, un emprendedor apasionado al estilo safe-made man americano, con un orgullo más grande que el árbol de Xamprada, y que dedicó el resto de su vida a reivindicar los productos de su tierra. Y también a la política, pero eso es otra historia

Palacio de Canedo
Palacio de Canedo – Fuente: Prada a Tope

Qué decir de los pimientos asados con leña, una de las delicatesen más populares de la comarca. Y las castañas, ahora que estamos en la mejor época para su disfrute. No creemos que en Laponia pueda Papá Noel encontrar muchos castaños, así que, durante su estancia en el Palacio de Canedo, a buen seguro que se pone las botas.

Y no olvidemos las cerezas, los higos y la mermelada. Confiemos que Santa sepa disfrutar con moderación del ágape que le tienen preparado, no vaya a ser que remolonee más de la cuenta por El Bierzo y nos quedemos sin regalos esta Navidad… 

1 Comment

  1. Buenas tardes, os falta poner unas fotos del palacio de Canedo, de noche con su expectacular decoración Navideña y sus luces. Hacer unas fotos únicas y tomar un buen chocolate con frixuelos, o cualquiera de las sugerencias A Tope de Prada.
    Un saludo
    Juan Antonio

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