Las lenguas del mundo condenadas a extinguirse

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Con el fin de sensibilizar tanto a gobiernos como a comunidades de hablantes y al público en general, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura ha creado el Atlas UNESCO de las lenguas del mundo en peligro. Se espera así llamar la atención sobre el riesgo de desaparición que corren todo tipo de lenguas, para poder potenciar y salvaguardar su uso de forma que podamos mantener esa diversidad lingüística y cultural que tanto enriquece a nuestro mundo.

En su última edición se recogen 2.500 lenguas en peligro, aunque hemos de tener en cuenta que 230 de ellas ya se han declarado extintas. Gracias a este atlas podemos determinar en qué grado de riesgo se encuentran. De tal forma, dentro de las que se catalogan en situación crítica, hay un pequeño grupo a punto de extinguirse, pues se estima que apenas queda un locutor por cada una de ellas. Así las cosas, agrupadas en sus respectivos territorios, estas son dieciocho lenguas del mundo condenadas a extinguirse.

América del Sur

Argentina
Argentina. Fuente: Pixabay

América del Sur es el lugar en el que más lenguas se encuentran a punto de desaparecer. En el territorio de Magallanes, en Chile, nos encontramos el yámana, perteneciente a la etnia de cazadores y recolectores marítimos más austral del mundo. Caso similar sucede con el chaná, hablado por un pueblo indígena de la zona de Paraná, en Argentina; el pémono, que fue descubierto en 1998, en Venezuela; el tinigua, hablado por una comunidad indígena, en Colombia; el apiacá, el caixana y el diahói, en Brasil; y el tausiro en Perú.

América del Norte

Atrapasueños
Fuente: Pixabay

En América del Norte existen en la actualidad tres lenguas condenadas a desaparecer: el tolowa, el wintu-nomlaki y el patwin. Las tres se localizan en la costa oeste de los Estados Unidos y, como es fácil suponer, corresponden a la cultura de los indios nativos norteamericanos, concretamente, a tres grupos de población del norte de California.

África

Escuela en Camerún
Escuela en Camerún. Fuente: Pixabay

En todo el territorio africano, existen dos lenguas que tienen cercana la fecha de su desaparición: el bishuo y el bikya, ambas en la zona de Camerún. En 1986, solo cuatro hablantes utilizaban el bikya. Con los últimos estudios realizados, únicamente se localizó a una mujer de ochenta y siete años que lo hablara, con lo cual ha pasado a formar parte de esa lista que ya considera esta lengua como extinta. Caso similar ha sucedido con el bishuo, conocido únicamente por un hombre de sesenta años.

Indonesia

Indonesia
Indonesia. Fuente: Pixabay

En Indonesia semejante peligro de desaparición lo corre el dampal, hablado por un único locutor, de manera que se está desvaneciendo como tantas otras lenguas que, de un momento a otro, serán declaradas por completo extintas, en el preciso instante en el que se tenga constancia absoluta de haber fallecido ese único hablante que atesora la riqueza lingüística de todo un pueblo.

Se calcula que en Indonesia se han extinguido alrededor de 500 lenguas, sin que se haya tomado, en ninguna ocasión, medida alguna por parte de las autoridades para su protección o revitalización. La lengua oficial del territorio es el Bahasa Indonesia o indonesio.

Nueva Guinea

Papua (Nueva Guinea)
Nueva Guinea. Fuente: Pixabay

En Nueva Guinea, existen tres lenguas que también corren semejante riesgo de extinguirse al ser habladas por una única persona, normalmente, de elevada edad: el lae, el suena y el labua. Además, como en la mayoría de los casos, corresponden a poblaciones indígenas.

Oceanía

Vanuatu (Oceanía)
Vanuatu. Fuente: Pixabay

En Vanuatu, este país localizado en el sur del Pacífico, y que es el único de Oceanía en que el idioma oficial es el francés, está condenado a convertirse en una lengua muerta el valuwa, que cuenta con un único hablante.

La Organización de las Naciones Unidas alerta sobre el estado en el que se encuentran muchas otras lenguas en nuestro planeta, aunque el número de locutores sea algo mayor. Se asegura que a menos que se adopten las medidas precisas en los diversos países y territorios para proteger y difundir el habla de cada comunidad, la mitad de las seis mil lenguas que hay reconocidas en el mundo desaparecerán a finales de siglo. Además, en el caso de su inevitabilidad, se alienta a dejar constancia de su existencia y registros antes de que eso suceda, para poder salvar parte de su patrimonio cultural. Estremece pensar que cada vez que uno de esos ancianos hablantes fallece se lleva toda una lengua consigo, de forma que muere toda una cultura, con todo lo que eso significa.

Silvia Pato

Escritora y redactora gallega. Autora de los libros Las nueve piedras y El Libro del Único Camino, así como de numerosos relatos en revistas de género, colabora asiduamente con sus artículos y columnas de opinión en diversos medios digitales. Con la pasión y la curiosidad que la caracterizan, descubre el mundo a través de su historia, su cultura, sus lugares y sus gentes para difundir y compartir todo tipo de sensaciones y hallazgos. Porque todo viaje comienza con un solo paso.

3 Comments

  1. Cuando el desprecio es parte de la soberbia de los que creen en la superioridad,el resultado es el pisoteo de una cultura. La lengua es el vehículo de identidad de los pueblos,son los que transportan a través del tiempo sus tradiciones,sus conocimientos,su esencia de lugar,territorio o entidad cultural étnica. Quizás sea posible que la imposición de lenguas para mantener la prepotencia de estados reaccionarios,atenta contra la riqueza de las lenguas en el mundo. Se deberían respetar todas las lenguas por minoritarias que sean,ya que son la esencia de la condición humana,la forma de comunicación.

  2. Cuando muere una lengua no muere una cultura. La cultura va muriendo antes, poco a poco como muere la gente. Como mueren formas de entender el mundo. Pero las culturas son formas de actuar individuales que nacen, se desarrollan, mueren o se transforman; otra forma de morir. La cultura medieval europea ha muerto, por suerte., Sólo quedan resquicios en la actitud servil de algunos votantes; pero eso es otro tema. Se conserva un lenguaje evolucionado. Pero nacen otras culturas y otras formas de hablar. No mantengamos a los moribundos artificialmente. Las formas de entender la vida, las costumbres, las lenguas, cambian o mueren. Las identidades culturales se van diluyendo en una identidad global o de tribu urbana, o de aficionado a algo. No consideremos sagrada la lengua. Los mas inteligentes de las culturas hubieran optado, si pudieran, por una lengua universal para entenderse con todo el mundo. Las dificultades de transporte lo hicieron prescindible e imposible.
    Ojalá hubiera solo una lengua en el mundo, una religión, un sistema métrico, una moneda, un solo país, Y desde ahí millones de culturas (una por individuo), con millones de bailes, con millones de vestimentas, con millones de recetas y millones de ritos de los que todos pudieran participar.
    La izquierda es internacionalista (se cana la internacional), la solución a los problemas del hombre será global o no se alcanzará. El virus que mata a la izquierda es el nacionalismo independentista.

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