Las seis mejores playas del mundo (según el National Geographic)

Dejarse llevar por el vaivén de las olas, pasear o tomar el sol sobre finísima arena dorada, abandonarse al pasar inexorable de las horas bajo la sombra de una palmera rodeado de vegetación tropical de lo más evocadora, zambullirse en aguas que lucen todos los tonos de azules de la paleta… Todas estas experiencias nos regalan las playas, que extienden su hechizo especialmente durante el verano. Claro que algunas son capaces de elevar dichas experiencias a la categoría de sublime, pues están consideradas las mejores del globo. No lo decimos nosotros, sino el National Geographic, que ha elaborado un listado con las 40 mejores playas del mundo, aunque a muchos se le antoje una misión imposible. Veamos cuáles ocupan los seis primeros puestos.

Matemwe beach, Zanzíbar (Tanzania)

Se extiende en la costa nordeste de Zanzíbar, al resguardo de una larguísima hilera de palmeras y bañada con aguas de intenso azul. Además de este marco propio de una postal, los fondos atesoran una gran biodiversidad marina, por lo que se ha convertido en un lugar de referencia «para bucear entre corales y navegar a bordo de un dhow, la embarcación de vela típica de la costa suajili», tal y como nos explica el National Geographic. Su cercanía con la costa de africana abre el abanico de posibilidades: desde la realización de un safari por los parques de Tanzania al ascenso al grandioso Kilimanjaro.

Sarakiniko, isla de Milo (Grecia)

Enclavada en la costa norte, flotando sobre el Egeo, esta isla destaca de entre las más de 200 que componen las Cícladas por las insólitas, a veces imposibles, formaciones rocosas que la decoran, resultado de la acción volcánica, el agua y el viento, que parecen sacadas de otro planeta y, además, la han hecho valedora del calificativo de «playa de lunar». En definitiva, es una playa inolvidable para disfrutar de una escapada memorable.

Fuente: Flickr.

Ölüdeniz, Turquía

Es una de las grandes sorpresas que guarda la costa de Licia, que además puede presumir de haber «visto pasar una decena de civilizaciones». Pero lo que eclipsa de este arenal, encajonado en una preciosa bahía, es el intenso azul que muestran sus aguas, el cual le ha valido el apelativo de Blue Lagoon. Por si esto no fuera suficiente, «una parte de la bahía está declarada parque nacional y constituye un enclave ideal para remar en canoa y sumergirse en busca de alguna tortuga marina. Las ruinas romanas y licias cercanas son un perfecto complemento histórico».

Fuente: Wikipedia.

Cala Macarelleta, Menorca

En el listado también hay hueco para una de las nuestras: la menorquina Macarelleta, que ocupa un merecidísimo cuarto puesto, aunque para nosotros merezca el primero. Para el National, la costa sur de la isla balear reúne algunas de las mejores playas de España y calas de arena blanca, pues están abrazadas por pinos que se asoman al agua desde las rocas». Y Macarelleta «es el mejor ejemplo de paisaje mediterráneo». ¿Las razones? «Se accede a ella por una carretera flanqueada por muros de piedra seca que, después de serpentear entre campos sin cultivar, desciende por un torrente hasta casi alcanzar la arena». Lo suscribimos.

Fuente: Flickr.

Ko Similan, Tailandia

Similan es un archipiélago formado por nueve islas de lo más paradisíacas, que además están abrazadas por un parque nacional. Aunque todas las playas que lo salpican «son un paraíso en medio del mar de Andamán«, además de ideales para la práctica del submarinismo, sobresale Ko Similan. La razón estriba «en las curiosas formas de sus rocas sumergidas (un ciervo, una hoja, una seta…) y sus arrecifes de coral«.

Fuente: Wikipedia.

Palolem beach, la India

Esta playa, que se extiende a lo largo de 1.5 kilómetros en la costa oeste Goa, está considerada como una de las mejores de la región; también por el National Geographic, que le otorga el sexto puesto. Entre las razones se encuentran las dos gigantescas rocas que la delimitan, que la dotan de magnificencia, en sus aguas impolutas y en «las casas o shacks y las barcas de pescadores que la decoran, que hasta hace bien poco eran la única evidencia humana en Palolem». Sus atractivos no se quedan en los citados, pues apareció en la película El mito de Bourne, y además está muy próxima a los bosques del Cotigao Wildlife Sanctuary, que son el hábitat de monos y tigres de Bengala.

Fuente: Flickr.

Sonia Fernández

Historiadora y redactora zamorana. Comencé a escribir por casualidad hace siete años y hoy, quién me lo iba a decir, se ha convertido en una de mis grandes pasiones. Esto me ha enseñado que lo importante no es recorrer el camino, sino disfrutar de lo que la vida te brinda en el trayecto.

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