La estela del Medievo aún pervive en muchos pueblos del mapa europeo, pues lucen una estética en la que se adueñan del protagonismo los lienzos defensivos, las callejas angostas, las casas de piedra, las bonitas iglesias e imponentes castillos señoriales que guardan intramuros cuantiosas historias y mucha historia. En definitiva, estas villas medievales parecen ancladas en otra época, y su visita se perfila de lo más apasionante para muchos viajeros.

Rocamadour, Francia

Rocamadour, Francia.
Fuente: Wikipedia.

La ubicación de esta coqueta localidad medieval constituye todo un reclamo, pues las construcciones están suspendidas sobre las rocas de un elevado cañón de 120 metros de altura por el que pasa el río Alzou; un auténtico ejemplo de prodigio arquitectónico. Dicha ubicación también determina su disposición, conformada por tres niveles.

Así, el primero está ocupado por la propia localidad; el segundo, por la Ciudad Santuario de Nuestra Señora de Rocamadour; el tercero, por el castillo, que además constituye un privilegiado mirador al río, al pueblo y al parque natural regional de Causses du Querc que lo rodea.

El pueblo en sí se reduce a prácticamente una empinada calle, pero está jalonada de coquetas casas de piedra, pastelerías, tiendas de recuerdos, restaurantes y una bonitas plaza, que invitan a pasearla. Sin embargo, posee siete templos religiosos, siendo el más venerado la cripta de San Amador, que es una parada ineludible del Camino de Santiago francés. Además, cuenta con un atractivo extra: la gruta de las Maravillas, que atesora pinturas rupestres con más de 20.000 años de antigüedad.

San Gimignano, Italia

San Gimignano, Italia.
Fuente: Pixabay.

En este pueblo de la Toscana, una región dominada por extensas y verdes praderas y ondulantes colinas, la impronta medieval se percibe en cada rincón. Está abrazado por la antiguas murallas del siglo XIII, que conservan intramuros una buena colección de casas de piedra, coquetas plazas como della Cisterna e iglesias que se tienen ganada una visita como Duomo di San Gimignano y la capilla de Santa Fina.

Aunque lo que confiere singularidad a esta población son las elevadas torres que atesora, que la han hecho valedora del particular apelativo de «Nueva York de la Toscana».

Guimarães, Portugal

Guimarães, Portugal.
Fuente: Wikipedia.

A poco más de una hora de Oporto, muy cerca de Braga, se encuentra Guimarães. Esta localidad, donde cuenta la historia que surgió Portugal en el siglo XIII, destila una atmósfera portuguesa de lo más auténtica y un encanto medieval innegable.

Posee un bonito castillo medieval y un maravilloso casco histórico recorrido por callejuelas empedradas, en las que se alternan coloridas casas medievales, coquetas plazuelas, preciosas iglesias e imponentes palacios señoriales, como el de los Duques de Braganza, que le han valido el reconocimiento de Patrimonio de la Humanidad.

Salisbury, Inglaterra (Reino Unido)

Catedral de Salisbury.
Fuente: Wikipedia.

Ubicada en la confluencia de cinco ríos, esta localidad inglesa es uno de los máximos exponentes del Medievo inglés. Para percibirlo, basta con pasear por sus callejuelas empedradas y pequeñas plazas o contemplar su magnánima catedral del gótico inglés más incipiente. Su fachada está coronada con la aguja más alta de Inglaterra y luce el reloj mecánico más vetusto de Europa. Por su parte, el interior atesora una de las cuatro copias existentes de la carta magna, aprobada por Juan sin Tierra. Para quien no lo sepa, establece las normas y las leyes que debían seguir los ciudadanos ingleses y garantizaba los privilegios feudales de los barones ingleses.

Pero la magia de la localidad encuentra su máximo esplendor en Stonehenge, situado a unos ocho kilómetros. Constituye todo un hito de la ingeniería prehistórica y uno de los grandes misterios, por cuanto su significado se desconoce, aunque su relación con la astronomía es evidente.

Hallstatt, Austria

Hallstatt, Austria.
Fuente: Wikipedia.

La belleza de este pequeño pueblo austriaco, cuya población apenas llega a los 800 habitantes, es de lo más inspiradora. Y en el sentido más literal, pues Disney se fijó en él para idear el idílico reino de Frozen. Tiene una situación privilegiada a la vera del lago Hallstätt, rodeado por las imponentes montañas de los Alpes austriacos.

Pero además su entramado urbano esconde un legado arquitectónico medieval excepcional, dominado por viviendas con balcones de madera, altas iglesias y la plaza Markplatz con un encanto medieval innegable, que han conllevado que la Unesco ponga su ojos en ella, reconociéndola Patrimonio de la Humanidad.

1 Comentario

  1. […] La ubicación de esta coqueta localidad medieval constituye todo un reclamo, pues las construcciones están suspendidas sobre las rocas de un elevado cañón de 120 metros de altura por el que pasa el río Alzou; un auténtico ejemplo de prodigio arquitectónico. Dicha ubicación también determina su disposición, conformada por tres niveles. Así, el primero está ocupado por la propia localidad; el segundo, por la Ciudad Santuario de Nuestra Señora de Rocamadour; el tercero, por el castillo, que además constituye un privilegiado mirador al río, al pueblo y al parque natural regional de Causses du Querc que lo rodea. [ Texto Noticia Original en Publico.es] […]

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