Los diez rincones más bonitos de La Rioja

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Seguro que cuando piensas en La Rioja surgen de inmediato cuestiones relacionadas con el buen comer y beber. Pero esta pequeña comunidad autónoma es mucho más que eso y está llena de bonitos lugares para descubrir. Desde sitios cargados de historia hasta paisajes idílicos, te invitamos a recorrer algunos bellos rincones de este territorio surcado por el Ebro y dominado por siete valles.

Casco antiguo de Logroño, la capital de La Rioja

Los diez rincones más bonitos de La Rioja
Josep Renalias

La capital riojana es un punto ineludible en una visita que se precie a esta comunidad española. Y un recorrido por su casco histórico es la mejor forma de empezar a conocer esta hermosa ciudad. El Ebro y sus puentes hacen de espectacular antesala para que vayas descubriendo la Concatedral de Santa María la Redonda, el palacio de los Chapiteles, la Iglesia de Santa María de Palacio (más conocida como La Aguja), el Parlamento y la Puerta del Revellín, entre tantos puntos de interés en esta zona de Logroño donde se cruzan tradición y modernidad.

Monasterios de San Millán de Yuso y de Suso, Patrimonio de la Humanidad

Los diez rincones más bonitos de La Rioja
José Luis Filpo Cabana

Ubicados en las estribaciones de la Sierra de la Demanda, y separados entre sí por poco menos de un kilómetro de distancia, se encuentran dos monasterios declarados Patrimonio de la Humanidad. Se dice que allí nació el idioma castellano y se originó la literatura española. El Monasterio de Suso es una mezcla de estilos románico y mozárabe. Su construcción comenzó en el siglo VI. El de Yuso, que fue erigido como una ampliación, presenta detalles renacentistas y barrocos y data del siglo X.

Barrio de la Estación, un lugar con bodegas centenarias

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Zarateman

Para entender por qué en La Rioja se elaboran los mejores vinos de España, nada como el bellísimo barrio de la Estación en la ciudad de Haro, a poco más de 50 kilómetros de Logroño. Allí se encuentra el mayor número de bodegas de la zona, muchas de ellas centenarias y poseedoras de una arquitectura espectacular. Así que no te pierdas el pasear por un lugar cargado de historia y, de paso, de aprovechar una cata. O más.

Parque Natural Sierra Cebollera, un bello entorno natural cerca de Logroño

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Víctor Salvador Vilariño

A 50 kilómetros de la capital riojana puedes disfrutar de un fascinante entorno natural poblado de bosques de hayas, robles rebollos y pinos silvestres. No dejes de conocer las cascadas del arroyo de Puente Ra, los hoyos -lagunas formadas por la erosión de los glaciares- ubicados en la cabecera del río Iregua y hasta una ermita emplazada en medio del monte que guarda la talla de la Virgen de Lomos de Orio.

Nájera, una ciudad que respira historia

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José Luis Filpo Cabana

Nadie debería perderse un recorrido por el casco histórico de esta ciudad incluida en el Camino de Santiago y ubicada a 27 kilómetros de Logroño. De visita imprescindible es el monasterio de Santa María La Real (1032). Una apariencia exterior de fortaleza da paso a la belleza ornamental de sus distintos espacios interiores, donde yacen nobles y monarcas. Conoce también la parroquia de Santa Cruz, el convento de Santa Elena y el Museo Histórico Arqueológico Najerillense. Y no abandones Nájera sin llevar en tus retinas las hermosas vistas de las riberas del río Najerilla, que se obtienen desde el puente de San Juan de Ortega.

Briñas, un pueblo con encanto

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BigSus

A 5 kilómetros de Haro se encuentra esta pequeña localidad que no tendrías que dejar de conocer en tu viaje por La Rioja. Rodeada de viñedos y perfilada por el Ebro, Briñas rebosa de casas palaciegas  y solariegas con escudos en sus fachadas. Visita la iglesia de la Asunción y no te pierdas las vistas desde el Mirador del Rollo.

Sierras de la Demanda y de Urbión, esquí y mucho más

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Gominolo

Aquí te encontrarás con el pico más alto de la región, el San Lorenzo (2.260 metros,) a cuyos pies se encuentra la estación de esquí de Valdezcaray. Además, en el pico Gatón nace el río Oja, que le da nombre a la zona. En la Demanda abundan bosques de hayas, robles, fresnos, arces y avellanos, desde donde emergen pequeños pueblos de aspecto medieval. La Sierra de Urbión, por su parte, marca el límite con Burgos y Soria y está plagada de pinos silvestres, saltos de agua y círculos glaciares. Y toda esta maravilla natural está vigilada, si miras al cielo, por las águilas que sobrevuelan la región.

Santo Domingo de la Calzada, una gema en el Camino de Santiago

Los diez rincones más bonitos de La Rioja
José Antonio Gil Martínez

Se trata de una de las localidades riojanas más profundamente marcadas por el Camino de Santiago. Recorriendo sus calles medievales te encontrarás con un importante patrimonio arquitectónico e histórico en el que destacan sus murallas, la Catedral, el antiguo Hospital de Peregrinos, el Convento de San Francisco, la iglesia de las Bernardas y un puente sobre el río Oja.

San Vicente de la Sonsierra y su variado patrimonio arquitectónico

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Juanma232

A los pies de la sierra del Toloño encontrarás un pueblo de inmenso patrimonio cultural e histórico. Puedes visitar las basílicas de Santa María de la Piscina y de Nuestra Señora de los Remedios, de estilos románico y barroco, respectivamente. También se impone un recorrido por el castillo de San Vicente, un recinto amurallado con los restos de su fortaleza. O admirar el puente medieval que se erige sobre el  Ebro. Y hasta hay un dólmen del Neolítico. También puedes recorrer los senderos del vino para adentrarte en el bello entorno natural que rodea a San Vicente de la Sonsierra.

Calle Laurel, ideal para ir de tapas en la capital riojana

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jynus

La capital riojana está llena de bonitos rincones, por eso volvemos a ella para finalizar este recorrido. Y si nos dejamos llevar por los sentidos olfativos y gustativos, seguramente pasaremos un excelente rato en la calle Laurel, disfrutando del vino y los pinchos -tan característicos de esta región- en su generosa oferta de bares y restaurantes, algunos realmente históricos. Sin duda, un broche de oro para una visita a esta hermosa comunidad española, de donde no puedes irte sin haber probado sus exquisitas tapas.

Pedro González

Si hace unos años alguien me hubiese dicho que acabaría cuidando niños en guarderías y escribiendo sobre lo humano y lo divino, me habría reído en su cara. Por aquel entonces trabajaba en televisión y fue lo único que supe hacer durante más de una década. Ahora me dedico a contar historias, viajar, leer, ver cine y series y, sobre todo, vivir. Si queréis, encontrarme, nos buscamos por los caminos.

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