Antaño, eran los campos de fútbol, los bares y las carreteras donde el insulto se prestaba a innovaciones, rescates y reinvenciones. En la era digital, no obstante, el ‘arte’ del insulto ha alcanzado un considerable desarrollo gracias al anonimato de los foros y a la distancia que ofrecen las redes sociales, donde todos somos muy gallardos porque no hay riesgo de recibir un molinazo, al menos en tiempo real. Es un hecho: foreros y tuiteros son ahora los grandes renovadores del improperio español

Podríamos decir que el insulto denigra en primer lugar a la persona que lo profiere, podríamos decir que el insulto es un asidero que encuentra el insultador para remendar sus propias vergüenzas y frustraciones y para evitar el terrible esfuerzo de intentar comprender al insultado. Pero tampoco es cuestión de ponernos en plan averiguado. Así que vamos a insultarnos un rato, que hay que insultarse más, como dirían los chanantes. Este es el mapa de los insultos más divertidos de España. 

Mapa español de los insultos más divertidos

Andalucía 

Tontopollas. Nos cuentan desde nuestra querida Andalucía que tontopollas es uno de sus grandes ingenios en el arte del insulto. Vendría a ser como un tonto muy tonto.  

Papafrita. Aunque suena bien, hay diversidad de opiniones en cuanto a su significado. Podría servir para insultar a una persona soberbia o a una persona crédula. También usado en Canarias y varios países latinoamericanos.

Aragón 

Matután. Aunque suena a marca de papas fritas se refiere a una persona un tanto cerril.  

Desustanciao. Pues eso, que le falta un hervor, una patatina p’al kilo, que le falta sustancia.  

Asturias 

Charrán. Aquel que no calla ni debajo del agua pero que nunca dice nada sustancioso. Aplicado generalmente a ya sabes tú quién. 

Carapijo. Un clásico asturiano. Puede aplicarse a una persona presumida u ofensiva. En general, vale para cualquier situación, pero siempre tendrá mejor acústica dentro de una sidrería. Con acento en la ‘p’ de pijo.  

Baleares 

Mitja merda. El clásico ‘media mierda’, alguien que no sirve para gran cosa, que es un poco inútil, aunque al no llegar a mierda completa se le supone cierta capacidad, viendo el vaso medio lleno. 

Batualmon sagrat. Más que insulto, es una palabrota que se podría traducir por ‘me cago en Dios’. En combinación con la anterior nos saldría una frase con considerable empaque: ¡Ets una mitja merda, batualmon sagrat! 

Islas Canarias 

Mapa español de los insultos más divertidos
Mapa español de los insultos más divertidos. Fuente: Andrés Salcedo / Flickr CC BY-NC 2.0

Singuango. Puede aplicarse a las personas simples o también a las holgazanas, es decir, un arritranco. 

Guanaja. También usado en países como Cuba o República Dominicana, este término designaría al estúpido o al que no calla pero no suele decir nada interesante. 

Cantabria 

Babarrión. Una persona con una considerable dosis de estupidez siempre, claro, desde la sesuda perspectiva del juicioso insultador.  

Mondregote. Aquel que tiene un ego desmedido pero injustificado. Un papafrita un poco carapijo y charrán, en suma. 

Castilla-La Mancha 

Bolo. Según nos informan desde Toledo, bolo es uno de los términos más usados en esta región siendo incluido en numerosas frases hechas como ‘tócate el bolo, Manolo’ o ‘eres más bolo que Cherengue’. En nuestro próximo viaje a la ciudad de las tres culturas, preguntaremos por Cherengue. 

Tunante. Un poco más que pícaro, casi estafador: aquel sujeto con habilidad para actuar siempre en beneficio propio aún a costa de perjudicar a los demás. Un término que bien podría servir para definir a medio país… o al otro medio. También aplicado al que tuna, al que no para en casa. Extendido en los últimos tiempos, junto a otros términos, por los próceres del nuevo humor manchego… y Björk.

Castilla y León 

Jijas. Además de «carne de cerdo picada para hacer chorizos» según la RAE, se utiliza especialmente en la provincia de León para designar a una persona muy delgada.  

Averiguado. Aplicado a aquel que cree saber de todo y que se mete en cualquier discusión, independientemente de su contenido. Como decía aquella viñeta de Jordi Labanda: “de que habláis, que me opongo”. Lo que viene a ser un todólogo. También designaría a aquellos que llaman cuñados a todo el mundo, menos a sí mismos.  

Cataluña 

Botifler. Dícese del que colabora con el enemigo por intereses propios. Un traidor, un desleal, un… hasta aquí podemos leer. En su origen se usó para desacreditar a los borbónicos en la Guerra de Sucesión española.  

Cagamandúrries. Aquella persona con poco ‘seny’, que actúa sin medir las consecuencias de sus actos. Vendría a ser un sinónimo de irresponsable, uno de los términos de moda en los últimos tiempos, aplicado a cualquiera que se atreva a respirar sin leer el BOE primero.

Comunidad Valenciana 

Moniato. Este término tuberculoso vendría a ser aplicado a aquella persona un poco ignorante. Expresado sin inquina, con cierta superioridad moral.   

Borinot. Palabra que se refiere a los abejorros pero que también sirve para designar a aquellas personas que se enorgullecen de su estupidez.  

Extremadura 

Mapa español de los insultos más divertidos
Mapa español de los insultos más divertidos. Fuente: Pixabay

Faraguas. Dícese de aquel individuo que no viste según la norma y/o que no es muy aficionada a pasar debajo de la ducha. 

Enrea. Liante, persona con la que no conviene apuntarse a unas cañas. También se aplica al que se enreda mucho con cualquier cosa.

Galicia 

Parvo. Se trata de uno de los insultos más habituales en tierras gallegas junto a otros conocidos por todos y que no hace falta nombrar. Parvo vendría a ser un sinónimo de tonto. 

Trampuzas. Aquel individuo que suele estar vinculado a negocios sospechosos o bien que no actúa de forma limpia en un juego. 

Madrid 

Gilipichi. Según diversos estudios, ‘gilipollas’ es el improperio más habitual en España y gilipichi vendría a ser la versión madrileña y un poco dulcificada de ese monumento al insulto español. Digamos que un gilipichi no llega a gilipollas, aunque está en vías.  

Tolai. Clásico de los 80 que podría volver al calor del hipsterismo castizo. Se refiere a una persona que se deja engañar fácilmente. Puede acompañarse de una colleja suave para que el mensaje cale más hondo. 

Murcia 

Mapa español de los insultos más divertidos

Zarangollo: sencillo plato murciano que combina huevo, cebolla y calabacín pero que también sirve para definir a alguien despistado.  

Mindango. Adjetivo coloquial recogido por la RAE y que describiría al holgazán pero también al hipócrita o al indolente.

Navarra 

Escuchapedos. La combinación de dos palabras puede ofrecer obras maestras del insulto en castellano como esta, habitual en tierras navarras. Identifica al individuo que disfruta difundiendo cotilleos.  

Tracamandero. Término también usado en Aragón que designa al tramposo. 

País Vasco 

Astapotro. De la combinación de ‘asto’ que signfica burro y ‘potro’ que significa testículo surge este insulto que definiría a una persona bruta o bestia, que no se caracteriza por su delicadeza. 

Kakati. Aquel individuo cobarde y sin personalidad.  

La Rioja 

Cenaco. Aquel individuo que no suele asearse, lo que viene siendo un faraguas. 

Ababol. Término también habitual en Aragón y Navarra que designa al botarate, al bobochorro.  

Y así terminamos nuestro mapa español de los insultos más divertidos. Confiamos en que lo hayáis disfrutado, apuntéis algunos para vuestra próxima refriega tuitera y no disparéis al mensajero por no dominar los matices de los insultos de 17 comunidades autónomas. No seáis papafritas, que nadie duda de que vuestra tierra es la más bonita y con los insultos más divertidos.