Cruzada por el río Duero, Zamora es una de las ciudades más desconocidas de nuestra geografía. Sin embargo, atesora 23 iglesias románicas, que le han valido el calificativo de ciudad del Románico, un envidiable legado modernista, que la hace parada ineludible dentro de la Ruta del Modernismo Europeo, y valiosas murallas, que la han hecho valedora del apelativo de «bien cercada». Su gastronomía, rica en sabores de la tierra, su Semana Santa, declarada de Interés Turístico Internacional, y los paisajes casi yermos que la abrazan terminan de conformar la esencia de este bonita ciudad castellana.

1La catedral

Fuente: Wikipedia.

Ubicada en la zona vieja, constituye uno de los máximos exponentes del románico, a pesar de ser una de las más pequeñas (y la más antigua) de la comunidad. Terminada de construir durante el reinado de Alfonso VII, destaca por el inusitado cimborrio que la corona, que muestra influencias bizantinas y se sustenta sobre 16 maravillosos ventanales con bonitas vidrieras. Su interior atesora el museo Catedralicio, que guarda una interesante colección de tapices flamencos, así como frescos, tallas y retablos de diferentes épocas, sumamente valiosos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.