Museos que hay que ver una vez en la vida

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Cinematográficos, arqueológicos, etnográficos, históricos, pictóricos… Los museos constituyen una ventana abierta al conocimiento y, también, una sugestiva atracción cultural y artística. Espacios que ejercen de poderoso imán para los más curiosos y para los devotos del saber y la erudición. Posiblemente, no exageramos si afirmamos que cada día abre sus puertas un museo en el mundo, lo que puede complicar sumamente nuestra elección. Sin embargo, algunos se han hecho valedores de una visita, ya sea por lo que representan, por su labor divulgativa, por la importancia de su colección o por el entorno que los rodea. ¡Nos vamos de museos!

Museo del Louvre (París)

Museo del Louvre
Fuente: Pixabay

Esta gigantesca galería no solo es la más celebérrima de Francia, sino también una de las más importantes del mundo. En sus 60 000 metros cuadros acoge más de 35 000 obras artísticas relativas a las civilizaciones antiguas, el arte islámico y al periodo comprendido entre la Edad Media hasta 1848. Un inmenso universo artístico, cuya visualización al completo reclama varias semanas. Aunque alberga miles de obras, los auténticos tesoros, a juzgar por el número de ojos que concurren a contemplarlas, son La venus de Milo, La Mona Lisa, La victoria de Samotracia o La balsa de la Medusa.

Museo Nacional del Prado (Madrid)

Fuente: Wikipedia.
Fuente: Wikipedia.

Esta enorme pinacoteca reúne una extensa amalgama de obras que nos adentran de lleno en la historia de España y sus vaivenes. Muchas de ellas son resultado del pincel de artistas españoles como Las meninas, de Velázquez; las Pinturas negras, de Francisco de Goya; o La muerte de Hércules, de Francisco de Zurbarán. No obstante, las piezas de pintores europeos, como el Bosco, Rembrandt, Rubens o el Greco, tienen igualmente un gran peso, contribuyendo a engrandecer estas colecciones sobremanera.

Hermitage (San Petersburgo)

San Petersburgo
Fuente: Pixabay

Catalina la Grande encargó construirlo para guardar su pequeña colección privada, que por entonces incluía poco más de 220 obras. Actualmente, este museo atesora más de tres millones de piezas, lo que lo convierte en uno de los más completos a lo largo y ancho del planeta. Bajo los techos de los cinco edificios que lo conforman, levantados frente al río Neva, expone obras de prácticamente todas las épocas, siendo especialmente destacadas la colección de arte francés de los siglos XV al XVIII y la de pintores flamencos y holandeses del siglo XVII. En definitiva, un museo transversal cuya riqueza es realmente abrumadora. De hecho, se dice que dedicando solo un minuto a cada obra se necesitarían once años para contemplarlas todas.

Galeria degli Uffizi (Florencia)

Fuente: Wikipedia

Esta pinacoteca, la cual ostenta el honor de ser una de las más valiosas del mundo, no se entendería sin el buen hacer ni el mecenazgo de los Médici, quienes tuvieron el acierto de promocionar a los artistas más prestigiosos de Italia. No en vano, las colecciones integran toda la historia del arte, aunque la consagrada al periodo renacentista, desde el Ducento hasta el Neoclasicismo, es simplemente sublime. Guarda tesoros eternos de artistas importantísimos como Miguel Ángel, Leonardo Da Vinci, Boticelli, Tiziano, Caravaggio, entre otros. En definitiva, un museo de esos que hay que ver, al menos, una vez en la vida.

Museo Metropolitano de Arte (Nueva York)

Fuente: Wikipedia.
Fuente: Wikipedia.

Este museo, el más grande de Nueva York, guarda más de dos millones de piezas de diversa procedencia, entre las que se incluyen arte egipcio, escultura griega, máscaras de Oceanía o pintura americana y europea. Innegablemente, su valor estriba en el atesoramiento de una de las colecciones generalistas más reconocidas del globo. Sin embargo, no debemos subestimar la capacidad que tiene para emocionar e inspirar al visitante.

Museos Vaticanos (Roma)

Fuente: Wikipedia.
Fuente: Wikipedia.

Concluimos este pequeño periplo museístico en los Museos Vaticanos, que constituyen una oda al arte y a la suntuosidad en su sentido más amplio. Las salas que los conforman muestran los tesoros artísticos reunidos por la Iglesia Católica a lo largo de su historia. Entre ellos se cuelan obras de Caravaggio, Rafael, Giotto y de otros muchos más artistas. Sin embargo, la obra maestra, que deja extasiado a quien la contempla, es la Capilla Sixtina. Esta estancia luce los sublimes frescos resultado del ingenio de Miguel Ángel, en los que refleja con grandiosidad pasajes como el Juicio Final o la creación de Adán.

Sonia Fernández

Historiadora y redactora zamorana. Comencé a escribir por casualidad hace siete años y hoy, quién me lo iba a decir, se ha convertido en una de mis grandes pasiones. Esto me ha enseñado que lo importante no es recorrer el camino, sino disfrutar de lo que la vida te brinda en el trayecto.

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