Se acerca el puente del 1 de noviembre y es una buena oportunidad para preparar maletas y viajar. Son cuatro días que, bien aprovechados, pueden dar mucho de sí. Por eso es momento de elegir destino y no perder el tiempo. El reloj vuela y esas minivacaciones están ya a la vuelta de la esquina.

Para disfrutar al máximo de este puente de noviembre conviene no alejarse mucho de la península. Los destinos demasiado lejanos se llevarían mucho tiempo en desplazamientos, por eso es mejor escoger un plan más próximo.

En internet podemos encontrar numerosos chollos para una escapada de fin de semana o para un puente largo, pero nuestra propuesta es Oporto. La ciudad portuguesa está a menos de una hora de avión desde el centro de la península y es un destino mágico que no deja indiferente.

Oporto
Oporto

La capital del norte

Oporto es la segunda ciudad de Portugal en cuanto a extensión y número de habitantes y está considerada como la capital del norte. Es una ciudad con un enorme peso histórico pero también está cargada de dinamismo. Junto a las calles empedradas y ambiente de otras épocas se levanta una urbe moderna y transformada, con una intensa vida nocturna y una amplia oferta cultural.

¿Qué podemos ver en Oporto?, ¿cuántos días se necesitan para conocer la ciudad? En principio, dos días serían suficientes para conocer los puntos más emblemáticos de la ciudad, pero si disponéis de más días la visita será mucho más relajada. Aquí tenéis un resumen del Oporto imprescindible.

Centro histórico

La ciudad de Oporto se extiende a orillas del río Duero y está levantada encima de una colina. En la parte baja se encuentra el centro histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad, donde se ubica el famoso barrio de Ribeira. Es una zona pintoresca con calles empedradas que acoge un gran número de edificios históricos, como el impresionante Palacio de la Bolsa. Otros enclaves emblemáticos son el Postigo do Carvão, única puerta que se conserva de la antigua muralla de Oporto, y la plaza de la Ribeira, una de las zonas predilectas para tomar algo o cenar.

Pero la parte más fotografiada del barrio es la que encontramos a lo largo del río. El paseo de la Ribeira de Oporto, que se extiende desde el Puente de Arrábida hasta el de Don Luis I, es la zona más famosa de la ciudad y está plagada de restaurantes y puestos de venta ambulante. En los embarcaderos hay barcos turísticos que recorren el río.

Desde la Ribeira se puede coger un ascensor para llegar a las zonas más altas de Oporto, donde se levantan la Catedral y la torre de los Clérigos. Desde ambos puntos se puede disfrutar de una panorámica espléndida de la ciudad.

Oporto y el vino

Oporto significa puerto y ha dado nombre a un famoso vino que ha traspasado fronteras. Las mejores bodegas se concentran en la ribera del río y están abiertas al público. Los amantes del vino disfrutarán visitando estos espacios, donde se pueden realizar degustaciones a precios muy asequibles.

La ciudad de los seis puentes

A su paso por Oporto, el río Duero está atravesado por diversos puentes. La mejor forma de conocerlos es apuntarse a un crucero fluvial como el que ofrece el portal Buscounchollo.com. El recorrido permite observar estas construcciones desde una perspectiva distinta y descubrir detalles que no se pueden apreciar desde la orilla.

El  puente más emblemático es el Ponte dom Luis I, que une la ciudad con la Vila Nova da Gaia, y que se ha convertido en un icono de Oporto. Este famoso puente de hierro fue inaugurado a finales del siglo XIX. En aquella época, la ciudad se encontraba en plena expansión comercial y necesitaba un acceso directo con las zonas del sur.

En un principio, la unión entre Oporto y Nova da Gaia se realizaba mediante barcazas unidas con cables, pero el sistema dejó de ser viable. La solución llegó en 1879, cuando el ayuntamiento aprobó la construcción del puente de hierro. El encargo recayó en Téophile Seyrig, que fue discípulo de Gustave Eiffel, creador de la famosa torre parisina.

Las influencias de Eiffel se notan en la estructura. El Ponte dom Luis I, de 400 metros de largo, es un gran arco de hierro construido en dos niveles. En la parte superior circula el metro, el más largo de Portugal, y la inferior se ha destinado a los vehículos.

Otros Secretos de Oporto

Si os queda algo de tiempo libre, no dejéis de visitar la librería Lello e Irmãom situada en el caso histórico. Está considerada como una de las librerías más bellas del mundo. La estación de São Bento, con sus paredes cubiertas de azulejos, es otra construcción que vale la pena conocer, al igual que el Mercado do Bolhão, un espacio colorista donde se puede comer y donde se venden todavía gallos y gallinas vivos.

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