Copenhague
Copenhague

Copenhague es una ciudad en donde se mezclan maravillosamente el encanto de lo antiguo con el diseño más moderno y contemporáneo. Una ciudad de cuento de hadas que a través de sus rincones se disfraza de futurista en una experiencia única para los sentidos. Si sólo tienes un fin de semana para visitarla, no te preocupes. Aquí te daremos una serie de pistas para que no te pierdas ni un solo detalle de esta hermosa dama del Báltico. Te recomendamos visitarla especialmente en primavera o en verano para disfrutar de la plenitud de sus calles, plazas y monumentos.

DÍA 1

La primera toma de contacto con Copenhague la podemos hacer en un maravilloso crucero por sus canales. Disfrutarás desde el agua de sus iglesias, castillos, la estatua de la Sirenita y otros monumentos. Pasea más tarde por la Stroget, la zona peatonal de tiendas más grande de Europa, para disfrutar del ambiente. Fíjate en las casas que jalonan esta calle, al más puro estilo del diseño danés. Por cierto, aquí en la Stroget también se encuentra una de las mejores tiendas de Lego que puedas ver en Europa. No te pierdas ni un solo detalle de este rincón de la ciudad.

Copenhague
Copenhague

Después de almorzar en un buen restaurante cercano a la Storget, hay que visitar el Castillo de Rosenborg, un auténtico castillo de cuento de hadas. En él se exhiben las joyas de la Casa Real danesa, además de hermosas y ostentosas estancias, tapices y otros tesoros decorativos. Más tarde, puedes subir hasta la cima de la Rundetarn, una torre redonda del siglo XVII que ofrece unas preciosas vistas panorámicas de la ciudad. La tarde la puedes concluir en el famoso Tivoli, un parque de atracciones de más de 170 años de antigüedad que al atardecer es todo un espectáculo cuando se ilumina.

En Tivoli hay algunos restaurantes para cenar, pero son bastante caros. Para aprovechar mejor la visita, lo más recomendable es llevar esta noche comida de picnic para pasear más relajadamente.

DÍA 2

Al dejar el hotel por la mañana, ponemos rumbo a la Fuente de Gefión, uno de los monumentos más grandes de Copenhague. Esta fuente está muy cerca de la estatua de la Sirenita, con la que debemos hacernos la tradicional foto. Siguiendo nuestro paseo, visitamos la Iglesia de Mármol (Iglesia de Federico), con su enorme cúpula, una de las más grandes de Europa, y desde cuya parte superior se obtienen unas vistas panorámicas extraordinarias.

La siguiente parada de nuestra ruta puede ser el Palacio de Amalienborg, residencia de la familia real danesa desde 1794. Si te da tiempo, puedes ver el cambio de guardia que se lleva a cabo en este palacio hacia el mediodía. A medida que vaya llegando la hora del almuerzo iremos hacia la pintoresca zona de Nihavn para comer en uno de los cafés que hay junto al canal. Este es, sin duda, uno de los rincones más animados y coloristas de la capital danesa. La gente viene aquí para pasear, tomar el sol o sentarse con una cerveza en la mano para ver pasar tranquilamente a todo el mundo.

La tarde de este segundo día hay que dedicarla a ver algunos de los museos que te proponemos a continuación. Se puede visitar el Nationalmuseet para conocer la historia de Dinamarca (muy interesante sobre todo la época vikinga); la Gliptoteca Ny Carlsberg, ideal para los amantes de la historia del arte y de las antigüedades de Egipto, Grecia y Roma; el Museo Louisiana de Arte Moderno, donde los principales protagonistas son Picasso y Warhol; el Museo del Diseño de Dinamarca, muy cerca del Palacio de Amalienborg; o la Casa de la Ópera que, si bien no es un museo, es probable que puedas visitar su interior.

Stroget
Stroget

DÍA 3

Hay que aprovechar bien el tiempo de este tercer día. Lo empezamos muy temprano visitando la Iglesia de Nuestro Salvador, construida en el siglo XVII y que cuenta con una torre de 95 metros de altura. Hay que subir a ella para disfrutar de una de las mejores vistas panorámicas de la ciudad. Te llevarás este último día las mejores fotos de la capital danesa. Cerca de esta iglesia se halla el famoso barrio de Christianshavn, muy conocido por practicarse en él el espíritu libre en un ambiente muy bohemio. Si quieres puedes buscar por los alrededores un local para almorzar.

Las horas que te restan puedes aprovecharlas para alquilar una bicicleta y pasear por el Barrio Latino, situado en los alrededores de la Universidad de Copenhague. Las calles estrechas y sus plazas llenas de casas de madera, cafeterías, cervecerías y otras tiendas te encantarán. Por cierto, por aquí tienes la fábrica de cerveza de Carlsberg. Si te da tiempo puedes visitarla y llevarte un buen recuerdo de tu viaje.

Como puedes comprobar, hay muchas opciones para disfrutar en Copenhague. Puedes seguir al pie de la letra nuestras recomendaciones, o bien coger todas y cada una de las visitas y hacer tu propio itinerario. Todo dependerá de dónde se encuentre tu hotel (cerca o lejos de algunas atracciones turísticas), si necesitas tomar transporte público o no, etc… En realidad, piensa en la posibilidad de alquilar una bici para moverte con mayor tranquilidad. Es una alternativa perfecta, aunque por el centro histórico te puedes desplazar a pie. Lo que sí te pedimos de forma obligatoria es que disfrutes Copenhague. La ciudad te encantará.

3 Comentarios

    • Hola Claudia. Yo estuve en agosto y la temperatura era agradable, pero de vez en cuando bajaba y caían tombas de agua. No obstante, la gente allí va en bicicleta todo el año, osea que si os abrigáis bien, no tendréis problemas, creo yo. Suerte y disfrutad, es una ciudad maravillosa.

      • Gracias Pedro. Claro.. Agosto es pleno verano, entiendo que ha de ser lluviosos.. Decia porque febrero es invierno aun. Muchas gracias por tu respuesta

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