Nuestro país está lleno de zonas naturales de incalculable belleza y, muchas de ellas, generan a su alrededor una riqueza gastronómica que ha convertido a la cocina española en un referente en todo el mundo. El jamón serrano es posiblemente el producto autóctono más diferencial y conocido a nivel mundial y, dentro de las diferentes variantes que podemos encontrar en nuestro país, la de Jabugo es una de las más reconocidas y valoradas.

Lo que no todo el mundo sabe es que toda la producción de Jabugo se concentra en la Sierra de Aracena, una región resguardada al norte de Huelva, lindando prácticamente con Extremadura, que esconde algunos tesoros únicos, una arquitectura propia muy peculiar y la mejor gastronomía girando alrededor del cerdo ibérico. El equipo de Tourse estuvo visitando la zona durante varios días y hoy os traemos la ruta que hicimos con recomendaciones de alojamiento y restauración.

Dónde Alojarte en la Sierra de Aracena

Hotel Convento de Aracena
Hotel Convento Aracena & Spa

Una de las mejores opciones para alojarse en la zona es el Hotel Convento Aracena & Spa. A los pies del Castillo nos encontramos un hermoso convento del Siglo XVII, que hace pocos años fue remodelado con mucho cuidado arquitectónico para convertirlo en un hotel de cuatro estrellas con spa.

Tras unos años, en los cuales el edificio estuvo abandonado, un grupo de empresarios locales apostó por una rehabilitación hostelera que ha conseguido mantener la fisonomía del edificio añadiendo todos los servicios necesarios para garantizar la comodidad y bienestar de sus visitantes. El resultado es un hotel que, como se puede apreciar en las fotografías, nos sorprende con detalles en cada rincón y ha sido reconocido en diferentes premios de arquitectura.

Según entramos, nos encontramos ya con la espectacular nave que albergaba la iglesia, ahora convertida en un relajante salón, donde también se celebran eventos y conciertos. Junto a la recepción se sitúa también un pequeño pero coqueto bar, ideal para tomar algo por la tarde-noche cuando regresemos de nuestras excursiones.

Y caminando por sus laberínticos pasillos llegaremos al spa con piscina cubierta, así como al Restaurante Huerto Nun, del que hablaremos más adelante, con una tranquila terraza que mira a la piscina y nos ofrece una magnífica panorámica del Castillo, siempre muy presente en Aracena. Sus 56 habitaciones encajan en la particular estructura del antiguo convento y algunas aprovechan algunos elementos originales como la cúpula de la Iglesia o las antiguas hornacinas.

Qué ver en la Sierra de Aracena

Aracena

Una vez hemos dejado nuestras maletas, comenzaremos nuestra ruta por la localidad que da nombre a la Sierra y se convertirá en nuestro centro de operaciones. Enclavada en un entorno natural de gran belleza, Aracena se ha ganado por méritos propios un puesto en cualquier lista que se haga sobre los pueblos más bonitos de Andalucía. Su importancia gira irremediablemente en torno a la sorprendente Gruta de las Maravillas, pero su encanto se respira en cada una de sus calles empedradas y sus fachadas de blanco calado que miran al castillo medieval. De hecho, su centro histórico fue reconocido como Bien de Interés Cultural en 1991.

Castillo de Aracena
Castillo de Aracena

Este núcleo histórico se asienta en la ladera del Castillo, que dio origen a la localidad, y cuyos restos hoy nos miran desafiantes desde lo alto de la colina. Una buena opción puede ser comenzar nuestra visita en este lugar, a donde podremos llegar subiendo en un paseo por la ladera o acercándonos en coche hasta el pórtico de entrada. Para entender bien la importancia del enclave y su contexto histórico es recomendable realizar alguna de las visitas guiadas que se ofrecen a lo largo del día.

En el emplazamiento del Castillo se han encontrado restos arqueológicos de los Siglos X al XIII, lo que demuestra que hubo asentamientos andalusíes desde entonces. Hoy, dentro del castillo, podremos ver una recreación de una de estas casas. Tras la conquista por parte de Portugal, se inició la construcción del castillo que, después del tratado de Alcañices en 1297, pasó a formar parte del reino de Castilla. Se mantuvo en uso hasta principios del Siglo XVI cuando, con el paso del tiempo, la población se fue expandiendo por las laderas y el valle donde ahora se ubica Aracena, dejando abandonado el castillo y la villa vieja.

Panorámica de Aracena
Panorámica de Aracena

Junto al castillo encontramos la Iglesia Prioral de Nuestra Señora del Mayor Dolor. Construida entre los siglos XIII y XV, es un edificio de estilo gótico-mudéjar que se caracteriza por su torre exterior decorada con paños de sebka, recordándonos el estilo de la Giralda de Sevilla. No podemos irnos sin dar un paseo por el camino que rodea el castillo y observar, desde la fantástica panorámica de Aracena, la gran labor de conservación urbanística de la localidad.

Bajando de nuevo al centro histórico, viajaremos en el tiempo al Siglo XV y XVI, caminando por la Plaza Alta para observar el Cabildo y la Iglesia Parroquial de la Asunción. Siguiendo con el paseo, disfrutaremos de edificios modernistas como el Casino de Arias Montano o el Ayuntamiento de Santa Catalina, del conocido arquitecto Aníbal González. No olvidéis ir mirando a vuestro alrededor para descubrir las sorprendentes esculturas que componen el Museo de Arte Contemporáneo al Aire Libre, uno de los primeros de España, antes de llegar a la estrella de la zona: la Gruta de las Maravillas.

Iglesia de la Asunción - Aracena
Iglesia de la Asunción – Aracena

Gruta de las Maravillas

La Gruta de las Maravillas es una cueva formada durante los últimos 500 millones de años por la acción de las aguas que se filtraban desde el cerro del castillo a través de las rocas calizas. La naturaleza ha ido construyendo un lugar único de increíble belleza, que ha dado vida a un amplio abanico de figuras y formas en la roca. Pese a estar debajo del casco histórico, las primeras referencias que se han encontrado datan de 1850 y no se abrió al público hasta 1914, convirtiéndose en una de las primeras cuevas turísticas de nuestro país.

Gruta de las Maravillas
Gruta de las Maravillas

Para hacer el recorrido tendremos que comprar las entradas previamente en la taquilla y unirnos a una de las visitas guiadas, ya que no es posible realizar la visita por libre. El recorrido dura alrededor de una hora y se extiende a lo largo de 1.200 metros, en los que atravesaremos tres niveles por cómodas pasarelas. Por el trayecto nos iremos sorprendiendo con espectaculares naves como el Gran Salón y su transparente lago o rincones como la Sala de los Garbanzos, que parecen haber sido diseñados por los mejores escultores del mundo.

En nuestra visita tuvimos la suerte de contar con las explicaciones de la geóloga Rocío, que nos explicó los procesos de creación de las diferentes formas geológicas y nos enseñó algunas salas como la de los Banquetes y la Palmatoria, que se habilitaron para la celebración del centenario en 2014 y que están cerradas habitualmente al público. Se trata de una visita que te sorprende a cada paso y que tendrás que vivir porque es imposible reflejar toda su belleza en fotografías.

Minas de Riotinto

A media hora de Aracena, encontramos las conocidas Minas de Riotinto, otro lugar único y misterioso que ha surgido fruto de los caprichos de la naturaleza y la labor del ser humano durante los últimos siglos. La historia de esta zona minera se remonta a las primeras civilizaciones y se han encontrado registros de desarrollo minero con los tartessos, fenicios y especialmente con los romanos y los almohades, que introdujeron técnicas muy modernas para obtener tintes medicinales.

Minas de Río Tinto
Minas de Río Tinto

Sin embargo, no fue hasta el Siglo XVIII cuando se comienzan las labores de minería extractiva y su época de mayor desarrollo industrial llega ya durante el Siglo XIX. En 1873, un consorcio británico compro las minas al gobierno español y fundó la Rio Tinto Company Limited, que trajo un gran desarrollo a la zona y conllevó, por ejemplo, la construcción de una de las primeras líneas de ferrocarril del país, que unía las minas con el puerto de Huelva. Miles de trabajadores/as llegaron desde toda España para cubrir la demanda y eso hizo necesario la construcción de varias localidades en la zona. Para conocer mejor esta época, nos acercaremos a la Casa 21, una vivienda original construida en 1895 durante la época victoriana, que ha sido rehabilitada para enseñarnos cómo era la vida de los directivos ingleses que llegaban a la región para gestionar la compañía minera.

La visita comienza en el Museo Minero, ubicado en el antiguo hospital de la empresa, que fue inaugurado en 1927. Desde los años 80, la Fundación Río Tinto lo ha ido recuperando con el objetivo de recopilar materiales arqueológicos e históricos que fueron usados en la historia de explotación minera en la comarca y en 1992 fue abierto finalmente como museo. En la exposición, podremos conocer más sobre la historia de esta región y ver cómo ha evolucionado la explotación minera con un gran número de piezas, herramientas e incluso una reproducción muy conseguida a tamaño real de una mina romana. También podremos visitar el conocido como el vagón de Maharajá, el más lujoso del mundo de vía estrecha en su época, construido para la reina Victoria de Inglaterra.

Minas de Río Tinto
Minas de Río Tinto

Desde el Museo saldremos a conocer la Peña de Hierro, una de las antiguas minas, que hoy en día está habilitada para las visitas turísticas. Para que la experiencia sea completa, lo ideal es hacerlo en uno de los trenes que la Fundación Río Tinto ha recuperado de la antigua línea comercial y que acompañan el curso del río, atravesando el antiguo polo industrial de la comarca y paisajes que parecen escenas de Marte. Existe un tren de vapor, con la locomotora más antigua de España en circulación, que funciona solamente el primer domingo de mes entre Noviembre y Abril, y unos trenes de tracción diesel, con salidas garantizadas en fines de semana y festivos en diferentes horarios que recomendamos consultar previamente. La otra opción, si no conseguimos cuadrar nuestros horarios, es seguir con nuestro vehículo al guía que sale desde el aparcamiento del museo.

Minas de Río Tinto
Minas de Río Tinto

Peña de Hierro, al igual que el resto de minas de la zona, surge hace 300 millones de años con un origen volcánico sedimentario. Por este motivo, sus rocas poseen una gran cantidad de metales y sulfuros, que han sido la base de la producción minera. El sistema de voladuras y cámaras subterráneas han dejado una profunda huella en el terreno que podremos observar perfectamente en esta visita. Ataviados con cascos y linternas, atravesaremos el interior de una galería auténtica durante 200 metros hasta un mirador que nos mostrará el singular paisaje de una “corta” de 85 metros de profundidad. La singularidad de esta zona ha atraído al C.A.B. y a la N.A.S.A. para realizar sus investigaciones del proyecto MARTE, que estudia cómo es posible vida de microorganismos en un entorno tan hostil.

Ruta por los pueblos serranos

Alrededor de Aracena y salpicados por la sierra y el Parque Natural de Picos de Aroche, encontramos un buen número de pueblos que merecen ser visitados en nuestra ruta por la región. En nuestra estancia, tuvimos tiempo para visitar tres de ellos: Castaño del Robledo, Alájar y Linares de la Sierra. Aunque hay muchas otras opciones interesantes a menos de media hora de Aracena, como Fuenteheridos, Jabugo, Almonaster, Zufre o Aroche, por citar algunos.

Castaño del Robledo: A una altitud media de 740 metros sobre el nivel del mar, es el pueblo situado a mayor altitud de la provincia de Huelva y tiene algo más de 200 habitantes. Pese a su tamaño, cuenta con una importante riqueza monumental que gira en torno a la iglesia parroquial de Santiago Apóstol y una iglesia inacabada del Siglo XVIII, cuyas obras se paralizaron antes de la finalización, que ha servido como cementerio en algunas épocas.

Castaño del Robledo
Castaño del Robledo

Alrededor de la Plaza del Álamo, podremos pasear por sus estrechas y empedradas callejuelas, rodeadas de las características casas blancas y algunas fuentes que traen al pueblo el agua de los manantiales cercanos. Su privilegiada ubicación en un entorno natural lleno de robles y castaños, la convierte también en un inicio perfecto para multitud de rutas de senderismo por la región.

Alájar: Atravesando el puerto de montaña que da nombre a esta localidad, llegaremos hasta Alájar, una localidad que es conocida en la región por la Peña de Arias Montano. Situada en una colina, a las afueras de la ciudad, fue el lugar donde se retiró a descansar Benito Arias Montano, un importante humanista y teólogo del Siglo XVI, que hoy es recordado con un busto de Eugenio Hermoso. Además de este monumento y una bonita ermita, el lugar ofrece unas magníficas vistas de Alájar y del sur de la provincia de Huelva.

Alájar
Alájar

Ya en el pueblo, comenzaremos nuestra visita en la Plaza de España, un bonito espacio abierto presidido por la Iglesia de San Marcos, el Ayuntamiento y cuidadas casas blancas de estilo popular. Curiosamente, esta plaza fue escogida para grabar la escena de una súper producción de Bollywood, la película “Sólo se vive una vez”. El resto del casco histórico está declarado de interés Histórico-Artístico y merece que nos perdamos en su interior para recorrerlo en un tranquilo paseo.

Linares de la Sierra: Y siguiendo nuestro camino, por la carretera de vuelta hacia Aracena, encontramos el precioso pueblo de Linares de la Sierra, que quizás sea el que mejor representa la característica arquitectura serrana de casas encaladas y calles empedradas. Alrededor de la Iglesia de San Juan Bautista, encontramos una serie de bonitas callejuelas por las que no ha pasado el tiempo y cuyas casas están especialmente cuidadas.

Linares de la Sierra
Linares de la Sierra

Una de sus señas de identidad son los conocidos como “llanos” o “alfombras”, vistosos y originales mosaicos en piedra a dos colores que adornan las entradas a las casas con diferentes motivos geométricos, florales o religiosos. Actualmente, se conservan en torno a 300 llanos y los más antiguos datan del Siglo XIX. Así, que ya lo sabes, cuando visites Linares de la Sierra es conveniente que agaches de vez en cuando la cabeza y te dejes sorprender por este original arte popular.

Dónde comer en la Sierra de Aracena

Nos encontramos en la cuna del jamón ibérico y, como no podía ser de otra manera, gran parte de la gastronomía de la zona tiene al cerdo ibérico como protagonista. Pero la cocina serrana es mucho más variada, como pudimos comprobar en los diferentes restaurantes que descubrimos a lo largo del viaje. De cualquier modo, para entender la importancia que tiene el cerdo en la región es recomendable realizar alguna visita guiada por alguno de los secaderos de jamón que encontramos en la zona. En nuestro caso, pudimos conocer el secadero de Jamones Eíriz, en Corteconcepción, con la ayuda de Vanessa, una experta guía que nos contó todos los secretos sobre el jamón ibérico de bellota.

Secadero de jamones Eíriz
Secadero de jamones Eíriz

Comenzamos nuestras recomendaciones gastronómicas en el propio Hotel Convento Aracena & Spa. Allí, encontramos el restaurante Huerto Nun, que reúne lo mejor de la cocina tradicional de la zona con interesantes retoques de cocina creativa. Por supuesto, el cerdo ibérico es una de las estrellas de su carta. Desde el jamón de bellota, que parece inevitable y recomendable como entrante, hasta unos platos principales que proponen diferentes acercamientos a esta materia prima.

Restaurante Huerto Nun
Restaurante Huerto Nun

Especialmente interesantes son las Carrilleras de ibérico, vino tinto y frutas o el Carpaccio de presa ibérica, foie y vinagreta del Condado. También podremos disfrutar de platos con vegetales y setas de temporada, que se van añadiendo como recomendaciones a la carta según la época del año. No se olvidan tampoco de los productos de mar, que llegan desde el sur de la provincia, con un imprescindible atún a la plancha.

Muy cerca de Aracena, en Higuera de la Sierra, tuvimos la suerte de descubrir el restaurante Jacarandá, una visita que se antoja obligatoria si visitamos la zona. Su cocina apuesta por la gastronomía local respetando recetas tradicionales, pero con aportes muy originales. Recomendamos probar algunos de sus platos estrellas, comenzando por un entrante compuesto por Tostas de Sardinas Marinadas, un riquísimo Revuelto de Morcilla con Manzana y unas tiernas Alcachofas a la Plancha. De plato principal, apostamos por el Risotto con Boletus, uno de los platos favoritos del restaurante. El postre, un Mouse de Queso de Cabra con Helado de Mango, fue otra maravilla difícil de rechazar. Su espectacular valoración de cinco estrellas en Tripadvisor hace justicia a uno de los mejores restaurantes de Huelva.

De vuelta en Aracena, tenemos muchas otras opciones para conocer la gastronomía de la zona. Una de ellas es el Restaurante Montecruz, donde podremos comer o cenar con originales tapas y platos más contundentes, con una buena variedad de carnes de caza. Si apostamos por conocer sus tapas, será inevitable probar sus famosas migas serranas y dejarnos aconsejar por sus propuestas de temporada y las novedades que han sido premiadas en diferentes concursos como, por ejemplo, su Flamenquín de Carrillera y Suave Queso de Aracena.

La Stradina
La Stradina

Pero si queremos probar una cocina más internacional, o viajamos con niños/as, una buena elección es la pizzería La Stradina, que con una cuidada decoración nos transporta a la Italia de los años 60. Cualquier pizza que elijamos es una buena opción y también es recomendable probar su oferta de tapas, que fusionan recetas clásicas de la cocina italiana con materias primas de la zona. Buenos ejemplos son la Milanesa Napolitana de Ibérico o su Queso Provolone Gratinado con Pimentón de la Vera.


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Aprendiz de viajero y fotógrafo. Me encanta viajar y tratar de encontrar siempre una mirada diferente en los lugares que visito.

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