A medio camino entre Gijón y Santander se ubica uno de los concejos más visitados de Asturias, un paraíso natural que ofrece playas legendarias, senderos de gloria y un ambiente coqueto y festivo que combina lo tradicional y lo cosmopolita. Porque no es raro tropezarse con algún que otro famoso mesetario en una terraza llanisca disfrutando de la proverbial gastronomía asturiana y de dos o tres culines de sidra. Acompáñanos en este viaje a Llanes para degustar la perla turística de la Costa Verde.  

Llanes, una villa maravilla 

Qué ver en Llanes
Qué ver en Llanes. Fuente: Pixabay

Arrancamos nuestro itinerario por la capital del concejo en su casco histórico donde puede rastrearse la historia llanisca desde la Edad Media hasta nuestros días. Muchos viajeros que llegan a Llanes atraídos por su promesa de playas salvajes y rotunda gastronomía, se sorprenden ante el interesante patrimonio histórico de Llanes comenzando por los restos de sus murallas medievales, iniciadas en tiempo de Alfonso X el Sabio o el Torreón circular que alberga una oficina de turismo. 

Muy cerca del Torreón están las ruinas del palacio de los Duques de Estrada, una edificación barroca con dos torres cuadradas flanqueando la fachada principal. Cuenta la leyenda que fueron los propios llaniscos los que quemaron el palacio en 1809 tras la ayuda que la familia Estrada ofreció a los franceses durante la Guerra de Independencia.  

A un paso del palacio de los Estrada, tenemos la Basílica de Santa María de la Asunción iniciada a mediados del XIII y completada entre los siglos XIV y XV. Otros interesantes edificios religiosos de Llanes son la capilla de Santa María de la Magdalena también iniciada en el XIII y la capilla de Santa Ana del siglo XV. 

Qué ver en Llanes
Qué ver en Llanes. Fuente: Unsplash

No obstante, son los edificios residenciales lo más destacable a nivel arquitectónico de la localidad asturiana. Además del mencionado palacio de los Duque de Estrada, no debemos perdernos la casa de Juan Pariente en la Plaza Mayor, la más antigua de Llanes, el palacio de Gastañaga en la calle Mayor o el palacio de Posada Herrera, actual Casa de Cultura de Llanes.  

Pero el verdadero icono de la localidad asturiana está pasando el puerto, adentrándonos en las aguas del Cantábrico: son los Cubos de la Memoria, un conjunto de bloques de hormigón habituales en las escolleras de los puertos como medida de protección pero que, en este caso, fueron pintados por el artista vasco Agustín Ibarrola, autor del bosque animado de Oma cerca de Gernika.

Una buena forma de disfrutar de todo este conjunto artístico desde la distancia es alcanzando el paseo de San Pedro al que se llega tras pasar la playa de El Sablón. Unas escaleras nos conducen a un delicioso camino desde el que se tienen magníficas vistas y donde se halla el conocido como ‘banco más bonito del mundo’.  

Los senderos de Llanes 

Qué ver en Llanes
Qué ver en Llanes. Fuente: Pixabay

El paseo de San Pedro es una buena forma de calentar motores para uno de los platos fuertes de nuestra visita a Llanes: los senderos. Asturias es tierra prometida para los senderistas y el concejo de Llanes no es una excepción. Aunque hay diversas opciones para recorrer este concejo nosotros os proponemos cuatro. 

Empezamos por la ruta de los Bufones con inicio y fin en Llames tras algo más de cuatro horas de caminata. Los Bufones son fenómenos naturales originados por la erosión y la lluvia en la roca dando lugar a chimeneas y grietas que conectan con el mar. Deben su nombre al ruido que generan en días de fuerte marejada, como el conocido como Bramadoriu de Llames, un extenso campo de bufones que disfrutaremos en esta ruta que nos lleva además a varias de las mejores playas de Asturias, como la de Cuevas de Mar. 

Qué ver en Llanes
Qué ver en Llanes. Fuente: Unsplash

Nos alejamos un momento de la costa para adentrarnos en el Camín Encantau, un viaje de leyenda por la mitología asturiana que nos pondrá en contacto con trasgus, xanas, nuberus y demás seres más o menos fantásticos que viven en las profundidades del bosque astur. Se trata de un sendero circular que se inicia en la localidad de La Venta, al sur de Posada de Llanes. 

Otra ruta interesante es la que nos acerca a Peña Tú, un crespón de arenisca situado en Puertas de Vidiago, a unos 12 kilómetros al sureste de Llanes y que es toda una leyenda de la mitología llanisca. Y para leyendas la Senda Costera, una ruta en cinco tramos que nos devuelve al mar y que nos permite conocer algunos de los arenales más espectaculares del norte de España. 

Las playas de Llanes 

Las mejores playas de Asturias
Playa de Poo. Fuente: Pixabay

Buena parte de las playas asturianas más populares están en el concejo de Llanes. Las hay de todos los colores: pequeñas y coquetas, de interior, extensas y ventosas o concurridas playas urbanas. Nada menos que 30 playas entre las que hay algunos iconos de la costa norte española.  

Empezando nuestra ruta playera por el este nos encontramos con la playa de Guadamía, un arenal excavado en la roca que sirve de límite entre los concejos de Llanes y Ribadesella y donde también podemos disfrutar de los Bufones de Pría. 

Seguimos ruta hacia el oeste y nos encontramos con Cuevas de Mar, una de las playas más famosas de Llanes debido a esas cuevas generadas por la erosión del mar. Pasamos Hontoria y Villahormes y llegamos a Gulpiyuri, la popular playa de interior que, como el Guadiana, aparece y desaparece. 

Las mejores playas de Asturias
Playa de Andrín. Fuente: Unsplash

Un poco más al oeste alcanzamos la playa de San Antolín, una de nuestras preferidas por su extenso arenal. Y después llega la playa de Torimbia, una de las más icónicas del concejo por su forma de concha y que durante años fue una de las referencias del nudismo en Asturias. 

Tras pasar las playas de Celorio llegamos a la playa de Poo, una maravilla natural que llegó a aparecer en alguna lista de las mejores playas de Europa. Y después de volver a la villa de Llanes y disfrutar de El Soblón llegamos a la parte oriental del concejo donde todavía quedan algunos arenales de leyenda, como Toró y el conjunto de la Ballota y Andrín, otro de los símbolos de la costa asturiana. Y nos despedimos ya de esta ruta playeras en Vidiago, el último tesoro de la costa llanisca, muy cerca del mencionado ídolo de Peña Tú.