Es el estado más antiguo del mundo, el tercer país más pequeño de Europa y de los pocos que está rodeado en su totalidad por un solo país. Nos referimos a San Marino, un coqueto microestado italiano, muy próximo a la costa adriática. Sin embargo, es uno de los grandes desconocidos entre los viajeros, a pesar de que lo tiene todo para brillar con luz propia. Dispone de una ubicación privilegiada, pues está encaramado en las laderas del monte Titano, culminado por peñascos macizos y picudos que se asoman a un acantilado de más de 700 metros de altura, constituyendo un auténtico capricho de la naturaleza.

Además, conserva un entramado urbano de origen medieval sumamente precioso, pues está decorado con bonitos palacios, iglesias del siglo XIV y tres torres, que perfilan su skyline y le otorgan un aspecto magnánimo. Y es que, como reza un viejo dicho del refranero, «las mejores esencias se guardan frascos pequeños». Descubrimos este diminuto estado italiano.

Las tres torres de San Marino

Las torres Guaita, Cesta y Montale presiden San Marino, y constituyen el tesoro de su patrimonio monumental. Tanto es así que aparecen representadas en la bandera oficial y en el escudo de armas.

Coronan las cimas de los tres picos que coronan el monte Titano, perfilando la silueta de la ciudad, imprimiéndole suntuosidad y un encantador aspecto medieval. La primera, también conocida como la Rocca, es la más antigua, ya que se levantó en el siglo XI; la segunda, a la que igualmente la denominan Fratta, es la más alta, por lo que regala unas vistas fantásticas; y la tercera, a la que también se la conoce como Montale, es la más pequeña. Además, guarda intramuros, a unos ocho metros de profundidad, una vieja cárcel. Sin duda, su visita constituye una cita con la historia más pretérita de San Marino.

Las torres de San Marino.
Fuente: Wikipedia.

Palazzo Pubblico

Ubicado en la Piazza della Libertà, acoge el Ayuntamiento y la sede del gobierno. Su exterior, proyectado por el arquitecto romano Frencesco Azurri en el siglo XIX, constituye todo un homenaje al Renacimiento italiano al lucir elementos característicos que traen a la mente el Palazzo Vecchio de Florencia, como la torre del reloj o los arcos góticos.

Merece la pena entrar en su interior para ver los bonitos salones, siendo especialmente destacados el Salón del Consejo y la Sala dello Scrutinio por su importancia histórica y la profusión decorativa que lucen. Si tu visita coincide entre mayo y septiembre, podrás ver el cambio de guardia de la Unidad Uniformada de la Guardia di Rocca, que tiene lugar varias veces al día en frente del mismo.

Palacio Público.
Fuente: Wikipedia.

Iglesias de San Francisco y San Quirino

La iglesia de San Francisco, que ostenta el honor de ser la más antigua de San Marino, luce un impoluto estilo neoclásico, cuyos máximos exponentes son la hilera de columnas clásicas y el frontón que presiden la fachada. Su interior es todo un despliegue de belleza y arte, donde toma el protagonismo el enorme crucifijo de madera del siglo XIV que preside el altar.

Por su parte, templo franciscano de San Quirino despunta por la arcada que muestra su fachada. Además, goza de importancia histórica, por cuanto fue el lugar escogido por Garibaldi para la disolución de la Legión de la República, tras la derrota de 1849 y la persecución por parte de las tropas austriacas y sus aliados. Su interior guarda obras interesantes como La deposición de Cristo, de Taddeo Zuccari.

Basílica del Santo

Basílica de San Marino.
Fuente: Wikipedia.

El templo religioso más importante de la ciudad está consagrado a San Marino, que es el fundador y el patrón de este diminuto estado. De hecho, su interior custodia las reliquias más valiosas de este, pero también algunas obras interesantes como El trono de los capitanes regentes. En su exterior neoclásico, las columnas corintias se apoderan del protagonismo.

Museos de San Marino

A pesar de su reducido tamaño, San Marino cuenta con buen número de museos, para resarcimiento de los viajeros más inquietos. Así, el museo Estatal se perfila una excelente opción para adentrarse en la historia, el arte y la arqueología de la ciudad.

El de Armas Antiguas constituye una visita ineludible para quienes quieran ver in situ armas de antaño como ballestas, espadas e incluso vetustas dagas-pistola. Por su parte, la galería de Arte Moderno y Contemporáneo contiene más de 800 obras, que ofrecen la posibilidad de adquirir una concepción más amplia de la historia artística de San Marino e Italia.

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