Seis pueblos bonitos en Castilla y León

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Con nueve provincias, Castilla y León es una de las comunidades más vastas de nuestra geografía. Aunque algunos ven en esta región de la Meseta Norte campos solitarios, montes y roquedos por los que siempre logra hacerse un hueco el frío mesetario, no es así. De hecho, está enmarcada por bellos paisajes agrestes y salpicada por una suerte de pueblos enclavados en entornos paisajísticos abrumadores, adornados con valiosos monumentos, castillos medievales o bonitas iglesias. En sus mesas se pueden degustar sabores muy castizos, sus calles son un remanso de paz y su cultura conserva costumbres consuetudinarias. Estas características convierten a los pueblos castellanos en perfectos para una escapada. Nos vamos de ruta por seis muy bonitos.

Covarrubias (Burgos)

Covarrubias
Fuente: Flickr

Se ubica en el corazón de la comarca burgalesa de Arlanza y se le conoce desde antiguo como «la cuna de Castilla». Un apelativo muy acertado, pues conserva la fortaleza más añeja de cuantas adornan la comunidad: la torre de Fernán González. Pero el encanto de esta villa burgalesa no se queda en lo citado. Está abrazada por una gran muralla, la cual  discurre paralela al río Arlanza, que guarda en su interior bonitas casas nobles con entramado de madera y joyas arquitectónicas como la colegiata gótica de San Cosme y San Damián. Sus callejuelas angostas y empedradas destilan tranquilidad y son una invitación constante al paseo.

Astorga (León)

Astorga
Fuente: Flickr

Esta localidad leonesa, enclavada en tierras de la Maragatería, es popular por ser lugar de paso de la ruta del Camino de Santiago. Además, dispone de un patrimonio monumental muy vasto, cuyos máximos representantes son el edificio del Ayuntamiento y la catedral de Santa María. Aunque el gran atractivo es el Palacio Episcopal, fruto del ingenio de Gaudí y una de las pocas obras que el genio modernista realizó fuera de Cataluña.

Astorga no solo invita a bucear por sus calles, sino también a degustar su gastronomía. No en vano, incluye platos muy tradicionales como el cocido maragato, cuya singularidad está en que los vuelcos se sirven en orden invertido. De postre: chocolate. El mejor lugar para degustar este placer es el museo del Chocolate.

Puebla de Sanabria (Zamora)

Puebla de Sanabria
Fuente: Flickr

Esta mágica villa con encanto medieval se levanta imperiosa al noroeste de la provincia de Zamora. Está presidida por el imponente castillo de los Condes de Benavente y la torre del Macho e inmersa en el parque natural de Lago de Sanabria. Es una de las joyas más importantes del catálogo de riquezas naturales que guarda la provincia, pues alberga uno de los lagos de origen glaciar más grandes del continente europeo.

Pasear entre sus murallas, recorrer sus empinadas y empedradas calles decoradas con casas blasonadas, relajarse en la plaza Mayor o visitar la iglesia de Nuestra Señora del Azoague son algunos de los planes que ofrece este bonito pueblo de Castilla y León.

Peñafiel (Valladolid)

Peñafiel
Fuente: Flickr

Está inserto en la Ribera del Duero y a menos de 60 km de Valladolid. Ofrece la conjunción idónea entre tradición vinícola, pues está salpicado con innumerables viñedos de los que se obtiene el reconocido Ribera de Duero, y encanto medieval, el que le imprimen el espectacular castillo que la preside, la torre del Reloj o la plaza del Coso.

Los amantes de la enología encontrarán en esta villa una oportunidad de lujo para recrearse gracias al museo del Vino, ubicado en el interior del castillo, y a las numerosas bodegas subterráneas que se ubican bajo las faldas de dicha fortaleza.

Santa Cruz de los Cuérragos (Zamora)

Los Cuérragos
Fuente: Flickr

Recalamos nuevamente en Zamora. Este diminuto pueblo se ubica en el extremo más occidental de la provincia, al resguardo de la sierra de la Culebra. Con aproximadamente una decena de habitantes, hace de la paz, la tranquilidad y la naturaleza su gran reclamo. Aunque su encanto arquitectónico es innegable, pues está jalonado con casas tradicionales hechas en mampostería de piedra y arcilla, decoradas con balconadas de madera y coronadas con típicas candongas o chimeneas cónicas.

La Alberca (Salamanca)

La Alberca
Fuente: Flickr

Concluimos nuestro periplo por los pueblos que decoran la llanura castellanoleonesa en La Alberca. Se sitúa a los pies de la sierra de Francia y ofrece un marco que parece sacado de un cuento, pues entre sus empedradas calles se apiñan una suerte de casas con arquitectura serrana, decoradas con enormes balconadas de madera y ornamentadas de macetas con coloridas flores. Su plaza Mayor, sus fuentes de granito y su especial ambiente rural convierten a este pueblo en parada obligatoria.

Sonia Fernández

Historiadora y redactora zamorana. Comencé a escribir por casualidad hace siete años y hoy, quién me lo iba a decir, se ha convertido en una de mis grandes pasiones. Esto me ha enseñado que lo importante no es recorrer el camino, sino disfrutar de lo que la vida te brinda en el trayecto.

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