Mientras que por aquí vivimos el Samaín, Halloween y el Día de Difuntos, en el país mexicano celebran el Día de Muertos. Se trata de una de las tradiciones más antiguas del país, la cual se origina en la época prehispánica y que constituye una de las señas de identidad de su cultura.

Por si no sabes demasiado sobre ella, aprovechamos estas fechas para contarte siete curiosidades sobre el Día de Muertos en México para conocer todavía más este maravilloso país en el continente americano.

Origen del Día de Muertos

Día de Muertos
Fuente: Pixabay/darvinsantos

Las culturas mesoamericanas celebraban la festividad del Día de Muertos mucho antes de que los españoles llegaran al continente. Cuando ambas culturas se fusionaron, las antiguas tradiciones paganas se combinaron con las católicas, dando lugar a unas fechas tan singulares como emblemáticas.

Esta celebración comienza durante la noche del 31 de octubre y prosigue los días 1, Día de Todos los Santos, y 2 de noviembre. Precisamente la madrugada que transcurre entre los dos primeros días de noviembre es la más espectacular, con las ofrendas que finalizan degustando las comidas y bebidas, en casas y cementerios.

Significado del Día de Muertos

Día de los Muertos
Fuente: Pixabay/ernestordzglz

Para comprender la relevancia de esta celebración, hay que tener en cuenta la importancia que las culturas mesoamericanas otorgaban a la muerte, ya que creían que el destino final de cada ser humano estaba determinado por lo que hubiera hecho durante su vida.

El señor de la muerte era Mictlantecuhtli y al inframundo o reino de los muertos lo denominaban Mictlán. Este lugar era atravesado por los fallecidos durante cuatro años, dejando atrás su cuerpo terrenal. Para ello, debían superar distintos niveles plagados de dificultades. En el último, se reencontraban con sus emociones y finalizaban el proceso de purificación, pudiendo descansar eternamente. En el Día de Muertos cabía la posibilidad de abrir un paso entre ambos mundos y contactar con los seres queridos que hubieran fallecido.

Altares de muertos

Altar de Muertos
Fuente: Wikimedia/RubeHM CC BY-SA 4.0

Con el altar de muertos que se monta en estos días se honra a los difuntos. Para prepararlo es necesario colocar imágenes y fotografías de los fallecidos, así como objetos personales, papel picado y comida. El altar se puede situar a ras de suelo, conocido como altar de cementerio, o con dos niveles que representen el cielo y la tierra. Más elaborado es el altar de tres niveles, que representa el cielo, la tierra y el infierno. Y todavía requiere mayor elaboración el altar de siete niveles, cada uno de los cuales representa uno de los siete pecados capitales.

Cuándo montar el altar de muertos

ofrendas
Fuente: Pixabay/Casos

No hay un día exacto para montar el altar, aunque según la tradición puede hacerse el 29 de octubre, ya que se considera que esa madrugada comienzan a llegar los que murieron de manera trágica; el 30 y el 31 de octubre, los niños que no fueron bautizados; el día 1 de noviembre, los niños bautizados y los que tuvieron una vida ejemplar; y el 2 de noviembre, el resto de las ánimas.

En la ofrenda a los seres queridos fallecidos que se realiza el Día de Muertos participan todos los miembros de la familia. Es al final de la celebración cuando se comienza a comer la ofrenda que se supone que han degustado ya los difuntos.

Ofrendas del Día de Muertos

Pan de muertos
Fuente: Wikimedia/Miguel Espinosa Varela CC BY-SA 4.0

Entre las ofrendas que se distribuyen por el altar tiene especial importancia el banquete, es decir, las bebidas y alimentos con las que se celebra la visita de los difuntos. Se colocan así en torno al altar la bebida predilecta de los fallecidos, sea cual sea, agua, frutas, comida y pan de muertos, que representa la eucaristía.

Además, se colocan también un plato con sal, para que no se corrompan las almas, incienso para espantar a los malos espíritus, calaveritas dulces, flores, una cruz y velas.

Flores de cempasúchil

Camino de los muertos
Fuente: Pixabay/dengamboa

Las flores más típicas para colocar en los caminos y el altar, y conmemorar el Día de Muertos, son las de cempasúchil, una planta endémica de Centroamérica que florece en estas fechas y que cuenta con su propia leyenda.

Y es que se dice que estas flores de pétalos amarillos indican la senda que tienen que seguir los difuntos para poder acercarse a efectuar la visita durante estas fechas, ya que se sienten atraídos por su olor. Por ese motivo se colocan a lo largo de los caminos hasta el altar para que puedan encontrarlo sin problema.

La Catrina

Catrina
Fuente: Pixabay/Pexels

El personaje más representativo del Día de Muertos se creó a principios del siglo XX. Nos referimos a la Catrina, que nació como una obra del grabador José Guadalupe Posada en la que caricaturizaba a los vendedores pobres de garbanzos que vestían de forma ostentosa y europea para ocultar sus origenes indígenas. Posada los representó con una caricatura de una calavera engalanada con un suntuoso sombrero con plumas de avestruz que, en un principio, se llamó La Calavera Garbancera.

Con el tiempo se convirtió en el símbolo del Día de Muertos, en representación de la Muerte, y es habitual verla plasmada en figuras e imágenes. Además, son muchos los que se visten como ella y pintan sus rostros con calaveras en estas fechas tan emblemáticas.

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