La versión de diversión sin fin y elegantes noches de cóctel que Hollywood ha proyectado de los cruceros, no se conjuga siempre con la realidad. Así, durante un viaje en crucero es posible toparse con algunas desagradables sorpresas.

Los cruceros modernos son como pequeñas ciudades flotantes. Sólo que de estas urbes no se puede salir fácilmente. Así, si durante este viaje si algo resulta mal, será imposible huir.

Crucero
Crucero

Esto puede suceder incluso a bordo de los más exclusivos y costosos barco crucero. Por ello, al subir a un crucero conviene estar preparado para encontrarse con algunos de los inconvenientes que se describen a continuación. Para evitar muchas de estas sorpresas, es recomendable preguntar todas tus dudas e informarte en tu agencia de cruceros. Las agencias especializadas en cruceros te responderán a todo tipo de cuestiones y así podrás prevenir cualquier tipo de sorpresa.

Gastos excesivos e innecesarios

En muchos cruceros no se recibe el efectivo como método de pago. Por lo tanto, los consumos realizados durante el viaje son cargados directamente a la habitación. O lo que es lo mismo, van directo a la tarjeta de crédito.

Esto en principio, puede parecer una práctica cómoda que simplifica la vida del pasajero. Sin embargo, cuando finalmente llega la factura, queda en evidencia que esta práctica no hace más que fomentar el consumo desmedido. Además, los costes por algunos servicios pueden resultar exageradamente elevados.

El acceso a internet es muy caro

Los paquetes todo incluido no suelen contener este servicio. O bien el servicio de WiFi incluido en el respectivo paquete resulta extremadamente costosos. Además, en las embarcaciones de mayor tamaños, la señal no cubre homogéneamente toda la superficie.

Por tal razón, existen problemas de conectividad en algunas áreas del crucero. Esto dificulta el acceso a internet por parte de algunos pasajeros. Siendo así, muchos querrán tener una antenas wifi de largo alcance en su poder. Pues lo limitado del servicio a bordo limita las acciones más elementales como la revisión del correo electrónico.

Riesgos para la salud

Este tipo de cruceros cuenta con servicio de enfermería y un doctor a bordo. No obstante, las situaciones que llegan a presentarse pueden superar las capacidades de este equipo médico.

Además, la historia de los cruceros ha demostrado que tras algunos inconvenientes mecánicos los problemas de higiene pueden aflorar. Siendo así, ante la afectación de las tuberías, desagües o servicios de agua, la salud de los viajeros puede verse comprometida.

Por otra parte, los estudios revelan que en este tipo de embarcaciones los virus se propagan fácilmente. Por tal razón, si un pasajero contrae un virus, es muy probable que otras personas también puedan enfermar.

Sin tiempo para conocer las ciudades del trayecto

Un crucero supone visitar algunos países durante el viaje. Así, si se realiza un viaje por el Caribe se espera conocer lugares como República Dominicana, Martinica o Aruba. Sin embargo, el tiempo para esto es muy limitado. Las paradas en cada ciudad suelen ser demasiado cortas para explorar los alrededores. Mucho menos da tiempo de visitar sitios de interés como museos o parques.

Difícilmente los viajantes tienen oportunidad de visitar algunas tiendas para comprar algún souvenir, comer algo y volver al barco nuevamente. Además, siempre existe el riesgo de llegar tarde a la embarcación y quedarse en tierra sólo y sin equipaje.

Pagas más si viajas solo

Esto puede parecer sorprendente, sin embargo es una realidad completamente cierta. Así, lo evidencia una publicación realizada en la revista Los Angeles Times. Dicho artículo señala que mientras la tarifa por pareja ronda los 500 dólares, el mismo crucero para una sola persona cuesta el doble.

Esto se debe al elevado coste de los suplementos individuales. En este sentido, un viaje en solitario para encontrarse consigo mismo, implica un desembolso mayor que una luna de miel.

Lo que no está incluido en el paquete todo incluido

En general, los cargos a la habitación resultan tan elevados, debido a que el paquete todo incluido no incluye tanto como se cree. Un claro ejemplo de ello son las bebidas alcohólicas y no alcohólicas, éstas generalmente no están incluidas en el paquete. Pues, los paquetes tradicionales sólo abarcan una cantidad limitada de comidas y bebidas.

Por tanto, cada vez que se realiza un consumo en el bar, la factura se incrementa un poco más. De igual forma ocurre con algunas instalaciones del crucero, por las cuales se debe pagar una cuota adicional para su disfrute.

Hacinamiento y falta de espacio

En un crucero promedio se encuentran a bordo más de 2.000 pasajeros y 1.000 empleados. Así, cada año más de 20 millones de personas deciden embarcarse en un crucero con la intención de pasar sus vacaciones.

En este sentido, el viaje se vuelve insoportable para quienes no disfrutan de las multitudes. Además, para albergar a una mayor cantidad de pasajeros, los camarotes sencillos terminan siendo realmente pequeños. Por tal razón, para disfrutar de un poco más de espacio se debe recurrir a suites y otras habitaciones de coste superior.

Por otra parte, los espacios comunes como salones, bares y piscinas suelen verse abarrotados por la multitud de personas que se encuentra en el barco. Esto sin mencionar que el tamaño de las piscinas no suele ser el mejor.

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