Un rascacielos que vuela y otros megaproyectos absurdos que nunca se llevaron a cabo

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La imaginación es una de las facultades más formidables del ser humano. Somos capaces de encontrar soluciones a problemas aparentemente irresolubles, podemos trazar planes extraordinarios e idear proyectos fantásticos.

El problema es cuando se nos va un poco la cabeza y la imaginación desborda por completo la realidad, cuando un plan aparentemente maravilloso no es comprendido por nadie más que uno mismo y no sale del papel. No te pierdas esta lista de insólitos megaproyectos que nunca se llevaron a cabo.

The Walking City 

Megaproyectos absurdos que nunca se llevaron a cabo
Megaproyectos absurdos que nunca se llevaron a cabo

Parece un fotograma de una película de Hayao Miyazaki, pero por esta época aún no se había estrenado El castillo ambulante. Tal vez el genial director japonés hubiera visto el diseño que el arquitecto Ron Herron hizo de The Walking City, una ciudad andante con capacidad para moverse de un lado a otro a través de sus piernas tipo ‘pods’. 

Nos encontramos en los años 60, con la carrera espacial en su punto culminante. Todo parecía posible. ¿Y por qué no una red de ciudades que se muevan como insectos?, pensó Ron Herron uno de los miembros del grupo de arquitectura experimental Archigram. Y lo llevó al papel. Se suponía que, incluso, podrían conectarse unas a otras formando megaciudades robóticas.  

Torre Analemma 

Megaproyectos absurdos que nunca se llevaron a cabo
Megaproyectos absurdos que nunca se llevaron a cabo

Un rascacielos suspendido de un asteroide. No, en serio, qué proyecto nos vas a presentar. De verdad: un rascacielos suspendido de un asteroide. What? La firma de arquitectos Clouds Achitecture Office ha ideado un proyecto único en la historia de la arquitectura: en vez de caminar, este rascacielos flota y puede llevar a sus vecinos al espacio a través de un ascensor. 

Al igual que sucedía con The Walking City, la torre Analemma estará en movimiento haciendo un viaje diario en bucle entre ambos hemisferios terrestres a una velocidad de casi 500 kilómetros por hora por lo que permitiría a sus vecinos desayunar en París y darse un baño al atardecer en una playa australiana. Aunque habría que tirarse en paracaídas… No, en serio, en paracaídas.

Atlantropa 

Megaproyectos absurdos que nunca se llevaron a cabo
Megaproyectos absurdos que nunca se llevaron a cabo

Los años 20 del pasado siglo también fueron tiempos de sueños, algunos de terribles consecuencias y otros más que singulares como el que tuvo Herman Sörgel: diseñó un megaproyecto que giraría en torno a la construcción de una gran presa en el estrecho de Gibraltar, cerrando el Mediterráneo.

El objetivo de Sörgel era reducir el nivel del mar entre 100 y 200 metros para facilitar las comunicaciones abriendo nuevas tierras para el asentamiento humano. Podríamos llegar a Ibiza andando desde Valencia… Pero, claro, Sörgel no debió tener muy en cuenta el gigantesco impacto ambiental que podría haber tenido su Atlantropa.  

X-Seed 4000 

Megaproyectos absurdos que nunca se llevaron a cabo
Megaproyectos absurdos que nunca se llevaron a cabo

Parece el nombre de una aspiradora, pero no. Tan solo se trata del edificio más alto jamás diseñado. Y es que los arquitectos también compiten por diseñar edificios cada vez más altos, aunque sean solo sobre el papel. Suponemos que Peter Neville aún no había visto la Torre Analemma cuando imaginó un edificio piramidal tan grande como el monte Fuji

Tendría 4.000 metros de altura —recordemos que la aguja del Burj Khalifa supera por poco los 800 metros—, una capacidad para albergar a más de 500.000 personas y su estructura estaría compuesta por más de 3 millones de toneladas de acero. En una megalópolis desbordante como Tokio que ya no encuentra hacia donde crecer, la idea de Peter Neville llevada a cabo por Taisei Construction era una manera de experimentar con el futuro del urbanismo en las grandes ciudades. 

Por cierto, si se trata de megaproyectos con forma piramidal, Japón va un paso por delante. La megaciudad pirámide de Shimizu es otra propuesta en esta línea, inspirándose en la Gran Pirámide de Giza… pero 14 veces más alta y ofreciendo residencia a un millón de personas. Las reuniones de vecinos para la derrama serían inolvidables… 

La montaña de Chillida 

Megaproyectos absurdos que nunca se llevaron a cabo
Megaproyectos absurdos que nunca se llevaron a cabo

Es uno de los megaproyectos más polémicos de la historia reciente del arte español. Probablemente inspirándose en el hombre-montaña de Miguel Ángel —el genio florentino soñó con tallar una montaña como si se tratase de una gigantesca escultura— Eduardo Chillida planificó vaciar la montaña de Tindaya en Fuerteventura para crear un cubo vacío de 50 metros.  

Se llamaría “monumento a la tolerancia” y, en palabras del escultor, sería “un espacio útil para toda la humanidad, para que sienta la pequeñez humana ante la naturaleza… será la culminación de un sueño”. 

Un sueño que chocó con la realidad. Buena parte de la sociedad majorera rechazó de plano la idea de tocar una montaña sagrada de gran valor cultural y medioambiental. Pese a que, sobre el papel, el proyecto de Chillida podría haber sido algo único en la historia del arte, su plasmación, además de hipercompleja, podría haber supuesto un considerable conflicto social. 

La cúpula sobre Manhattan 

Megaproyectos absurdos que nunca se llevaron a cabo
Megaproyectos absurdos que nunca se llevaron a cabo

Volvemos a los años 60 para alucinar con el proyecto de Buckminster Fuller. Una cúpula geodésica de más de tres kilómetros de diámetro que atravesaría el East River hasta el Hudson cubriendo buena parte del Midtown hasta Central Park. Costaría uno 1.000 millones de dólares al cambio actual, tendría un peso de 4.000 toneladas y sería anclada con cables para que no saliera volando. 

Presentado en la exposición universal de Montreal de 1967, el objetivo de este faraónico proyecto sería regular el aire reduciendo la contaminación ambiental. Aunque en su momento pareció una idea fantasiosa, algunos estudios de arquitectura han repescado las ‘burbujas’ de Bucky como fórmula para luchar contra la contaminación… pero a menor escala

Germania 

Megaproyectos absurdos que nunca se llevaron a cabo
Megaproyectos absurdos que nunca se llevaron a cabo

Todo dictador sueña con una ciudad construida para su mayor gloria. Suponemos que viene con el ‘cargo’. Y el dictador más terrible de nuestra era también quiso su ciudad. Se llamaría Germania y ridiculizaría el tamaño de algunos de los grandes iconos arquitectónicos de Europa, como el Arco de Triunfo de París, que pasaría a ser un ‘enano’. 

Detrás de todo este proyecto bosquejado por Hitler estaría Albert Speer, el arquitecto de cámara del Führer, además de gran amigo y confidente, que se encontró con carta blanca y recursos ilimitados para convertir Berlín en Germania, la capital de la Alemania nazi. Pero el proyecto no terminó del todo bien, como sabemos… 

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