Una ruta para volver al pasado árabe en España

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La expansión política y religiosa de la civilización islámica desde la península arábiga llega a la península ibérica a principios del siglo VIII. Hasta la expulsión de los moriscos casi diez siglos más tarde, la influencia árabe y norteafricana se deja sentir en todos los órdenes de la vida generando una fascinante cultura que redescubrimos en este viaje. Acompáñanos en esta ruta para volver al pasado árabe de España. 

Descubriendo el legado cultural andalusí 

Una ruta para volver al pasado árabe en España
Mezquita de Córdoba – Fuente: Unsplash

Al-Ándalus fue el nombre con el que los musulmanes conocieron a la península ibérica a lo largo de la Edad Media. Y es que la irrupción del Califato omeya en Europa fue fulgurante, solo contenida por los francos al mando de Carlos Martel tras la batalla de Poitiers que supuso el freno a su expansión.  

Pese a su dominio de buena parte de la península ibérica, Andalucía se convirtió en el centro de referencia del legado cultural andalusí, término con el que se conoce a la cultura resultante del contacto entre hispanos y musulmanes, entre conquistados y conquistadores. 

Nuestro viaje descubriendo el legado árabe en Andalucía arranca en la mezquita rural mejor conservada de la región: la de Almonaster la Real en Huelva. Construida en una colina que domina el pueblo, en su interior puede observarse la organización clásica los lugares de culto islámico, como el patio de abluciones o sahn y la sala de oración o haram

Una ruta para volver al pasado árabe en España
Patio de la Alberca de la Alcazaba de Málaga – Fuente: Unsplash

De Huelva pasamos a Sevilla para admirar la Torre del Oro, cuyo cuerpo principal se construyó a principios del siglo XIII en época almohade, la dinastía bereber marroquí que dominó el sur de la península ibérica hasta mediados del siglo XIII.

El Real Alcázar de Sevilla que conserva vestigios del pasado islámico nos sirve también para apreciar el arte mudéjar, el estilo de influencia musulmana desarrollado en territorio cristiano. Y no nos podemos olvidar de la Giralda, símbolo sevillano por excelencia, cuya construcción se inició también en época almohade. 

Tras visitar los vestigios del Alcázar de Jerez de la Frontera, también erigido en época almohade, nos acercamos a Córdoba, ciudad que en torno al año 1000 llegó a ser una de las ciudades más pobladas del mundo, junto a Constantinopla.

Su más que celebre mezquita, durante siglos la segunda más grande del mundo tras la de La Meca, y Medina Azahara, la ciudad palatina de Abderramán III, son dos de los testimonios más impresionantes del legado árabe en España. 

De nuevo en dirección hacia la costa andaluza, visitamos la Alcazaba de Málaga, erigida en las faldas del monte Gibralfaro, un inmenso palacio fortaleza que es el prototipo de arquitectura militar del periodo taifa, aquellos pequeños reinos en los que se dividió el Califato de Córdoba tras su desmembramiento. 

Una ruta para volver al pasado árabe en España
La Alhambra – Fuente: Unsplash

Fundada en el siglo X como atalaya defensiva por el propio Abderramán III, en Almería también late con fuerza la herencia árabe en su alcazaba con su imponente Torre del Homenaje. Y es que esta construcción es ejemplo ideal de diálogo entre técnicas y estilos constructivos de época musulmana y cristiana.  

De camino a Granada, hacemos un alto en la provincia de Jaén donde nos acercamos primero a la Puerta de Úbeda y después a la Torre de los Aliatares en la vecina Baeza para terminar admirando los baños árabes de la capital provincial, los más grandes de España. 

Y nuestra ruta redescubriendo el pasado árabe en España no podía terminar más que en Granada, donde el Reino nazarí fue el último bastión musulmán en la península ibérica. Nos acercamos al mirador de San Nicolás al caer la tarde para deslumbrarnos con ese sueño hecho piedra que domina la ciudad de Granada: la Alhambra

Cuatro rutas para descubrir al-Ándalus 

Una ruta para volver al pasado árabe en España
Zahara de la Sierra, pueblo de origen nazarí – Fuente: Depositphotos

La denominada Ruta del Legado Andalusí se divide oficialmente en cuatro itinerarios, cuatro maneras de profundizar en la cultura hispanomusulmana. Para empezar, la popular Ruta del Califato conecta los dos centros de referencia del arte andalusí: la Mezquita de Córdoba y la Alhambra de Granada a lo largo de 180 kilómetros descubriendo numerosos rincones de ambas provincias.  

La Ruta de Washington Irving nos anima a seguir las huellas de este hispanista norteamericano que realizó un viaje en 1829 desde Sevilla a Granada descubriendo localidades de aroma árabe como Alcalá de Guadaira, Carmona, Écija o Moraleda de Zafayona. 

La Ruta de los Almorávides y de los Almohades es otro interesante itinerario que nos permite alumbrar el misterio de estos dos imperios que controlaron al-Ándalus entre los siglos XI y XIII, un trayecto que conecta Tarifa con Granada a través de localidades como Ronda o los pueblos blancos de la provincia de Cádiz. 

Finalmente, la Ruta de los Nazaríes nos permite centrarnos en exclusiva en esta dinastía que constituyó la fase final de la presencia musulmana en la península ibérica: son 240 kilómetros entre Jaén y Granada recorriendo paisajes de Sierra Morena y Sierra Mágina para terminar, como siempre, admirando la joya de la corona: la Alhambra. 

Más información sobre las rutas del Legado Andalusí aquí

El legado árabe más allá de Andalucía 

Una ruta para volver al pasado árabe en España
Alcazaba de Badajoz – Fuente: Depositphotos

Pese a que la presencia musulmana fue más intensa en Andalucía, su influencia se dejó notar en toda la península ibérica, incluso en el norte, conquistando importantes plazas visigodas como Lugo. Construcciones como la alcazaba de Badajoz, la que dicen es la más grande de Europa y una de las más grandes del mundo, nos muestran el nivel de sofisticación que alcanzó la cultura árabe en la península ibérica.  

Pero no solo ejecutaron grandes construcciones defensivas: la preciosa mezquita de Bab al-Mardum de Toledo —más tarde conocida como iglesia del Cristo de la Luz— es una inapelable obra maestra de pequeñas dimensiones. 

Mucho más al norte, visitamos el célebre castillo de Gormaz en Soria, construido en el siglo X por mandato de al-Hakam II, una pieza clave en la defensa musulmana de la cercana Medinaceli contra los reinos cristianos del norte. 

Una ruta para volver al pasado árabe en España
Patio de Santa Isabel en el palacio de la Aljafería de Zaragoza – Fuente: Unsplash

Hasta en la propia Madrid tenemos vestigios de la presencia árabe en algunos paños de la vieja muralla. No hay que olvidar que el nombre de la capital procede del árabe Mayrit — que podría traducirse como “lugar de abundante agua”—, siendo un asentamiento fundado por el emir Mohamed I de Córdoba en la segunda mitad del IX en una zona en torno al actual Palacio Real. Mayrit formaría parte de la Marca Media de los territorios fronterizos de al-Ándalus cuya capital era Toledo. 

Pero para conocer un monumento árabe en buen estado de conservación en el norte peninsular debemos ir a Zaragoza donde se ubica el palacio de la Aljafería, erigido en pleno esplendor del reino taifa de Saraqusta que dominó la zona durante buena parte del siglo XI. Declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, es un ejemplo ideal para conocer las influencias y diálogos entre el arte islámico y el cristiano que tuvo como resultado la posterior consolidación del arte mudéjar. 

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