Una ruta por los tres faros de Formentera

//

Formentera es un faro, una luminaria del Mediterráneo más festivo, el halo que envuelve los sueños más tiernos, el destello infalible del verano de tu vida. Formentera es un faro, una isla resplandeciente sostenida por un manto de posidonia, la ventana a la que se asoman los atardeceres más románticos, el destino sensual que inspira el deseo. Formentera es un faro. 

Los faros de Formentera, un poema mediterráneo 

Una ruta por los tres faros de Formentera
Una ruta por los tres faros de Formentera. Fuente: Unsplash

Los faros nos han seducido desde siempre, tanto por su perfil y ubicación como por su significado. Un fulgor acompasado en lo alto de una montaña al borde del mar: parece el sueño de un poeta.

Pero además de su función práctica como imprescindible orientación de los navegantes de las noches en alta mar, el faro es un símbolo de esperanza, de guía de las almas en pena en las noches más oscuras. Y así es Formentera, una radiante esperanza iluminada por tres faros, una ruta ideal para descubrir el litoral de esta isla maravillosa.  

Faro de la Savina 

Una ruta por los tres faros de Formentera
Una ruta por los tres faros de Formentera. Fuente: Depositphotos

Nuestro luminoso itinerario por Formentera comienza en su puerto, en el punto de entrada de la mayor parte de viajeros que arriban a la isla. Tal vez por ello, el faro de La Savina no sea el más famoso de Formentera a pesar de cumplir un papel fundamental en la guía de la mayor parte de embarcaciones que navegan en el entorno de la isla: ya lo ves a la llegada, así que no tienes que ‘ir a buscarlo’.

El faro de la Savina se ubica al norte del puerto, sobre unas rocas que se adentran en el mar. Por este puerto pasan cada año alrededor de un millón de pasajeros, además de ser el lugar de desembarco de mercancías, razón por la cual fue necesario construir un faro que ayudase a guiar las embarcaciones.  

Resulta curioso recordar, en este sentido, que antes de que Formentera se convirtiese en un poético paraíso, en la zona de la Savina se crearon tras la Guerra Civil diversos barracones que alojaron una colonia penitenciaria conocida como sa Colònia o Es Campament en el que convivieron más de dos mil prisioneros políticos recluidos en el inicio de la dictadura franquista

Para observar más de cerca el faro de la Savina debemos pasar el dique de casi 300 metros y un saliente del litoral en el que se ubica un aparcamiento. Tras él, sobre unas rocas, un humilde faro con su icónica escalera de caracol, la primera parada de nuestra ruta por la isla pitiusa. 

Faro de Cap de Barbaria 

Una ruta por los tres faros de Formentera
Una ruta por los tres faros de Formentera. Fuente: Depositphotos

Nos vamos ahora al extremo sur de Formentera para degustar la segunda estrofa de este poema mediterráneo, una pieza sugerente que nos embriaga con su aroma sensual. Porque sí, este es el faro que la película Lucía y el sexo de Julio Medem convirtió en mito, unos años antes de que se erigiera también en icono instagrammer.  

Pero es que el faro de Cap de Barbaria es pura armonía: un camino estrecho flanqueado por un tapiz tostado que conduce a un orgulloso faro de blanco virginal que refulge entre los azules del mar y del cielo. No nos extraña que esta imagen termine seduciendo hasta los objetivos más renuentes.  

Levantado en la década de los 70 tras décadas de proyectos infructuosos, se trata de un faro automatizado que estuvo al cargo del técnico residente del faro de La Mola hasta que ambos pasaron a ser telecontrolados desde la vecina isla de Ibiza. En los 90 se colocaron equipos de alumbrado alimentados con energía solar fotovoltaica, como ha venido siendo habitual desde entonces en buena parte de los faros. 

Atardecer en Formentera
Una ruta por los tres faros de Formentera

Al margen de la foto de rigor desde el camino que conduce al faro, Barbaria ofrece un espectáculo visual desde sus acantilados cercanos. No son pocos los valientes que descienden por los caminos hasta dar con alguna roca plana que permita observar el Mediterráneo desde un balcón paradisiaco. Y es que en el entorno del faro también se encuentra la Cova Foradada, una curiosa visita que también nos regala vistas increíbles. 

Por último, recuerda que si llegas en coche o moto deberás dejar el vehículo en el aparcamiento habilitado a unos dos kilómetros del faro y hacer el resto del camino a pie o en bicicleta. 

Faro de La Mola 

Una ruta por los tres faros de Formentera
Una ruta por los tres faros de Formentera. Fuente: Unsplash

Es para muchos el rincón más deslumbrante de la isla: porque todo poema debe terminar con un verso inolvidable, con una imagen que se quede vibrando en el corazón. Así es el faro de La Mola, el colofón a una isla única en el Mediterráneo. 

Existen dos formas para llegar a este faro que se ubica en el punto más oriental de la isla. Por un lado, tan solo tenemos que seguir la PM-820, la carretera que atraviesa Formentera y que conecta con la Savina.  

Pero os aconsejamos que optéis por la Ruta Verde 29 que conduce desde El Pilar de la Mola hasta el faro. Se trata de un itinerario de poco más de 2 kilómetros que transcurre paralelo al norte de la carretera y que nos permite conocer el carácter rústico de la Formentera más idílica, la de las huertas, las masías y los molinos.  

Una ruta por los tres faros de Formentera
Una ruta por los tres faros de Formentera. Fuente: David Rubio

Una vez en el faro, distinguimos un curioso monumento a Julio Verne. Y es que el célebre escritor francés se habría inspirado en esta localización para una de sus obras más alucinadas: Héctor Servadac, una epopeya de ciencia ficción en la que varios personajes liderados por el capitán Servadac se ven obligados a vagar por el espacio después de que el Mediterráneo fuese ¡arrancado de la Tierra al espacio por el choque de un aerolito gigante! Pese que Verne no cita el faro de La Mola, la tradición sitúa la inspiración del escritor en uno de los lugares más icónicos de la isla. 

Además, desde 2019, el faro de La Mola acoge un espacio cultural que difunde el patrimonio marítimo de Formentera donde también se desarrollan otras actividades culturales como conciertos, conferencias o funciones teatrales de pequeño formato. 

Pero lo mejor del faro de La Mola, por supuesto, está en el entorno que lo rodea, un acantilado que ofrece inolvidables amaneceres debido a su ubicación en el extremo oriental de la isla: el vibrante verso final que ilumina este poema mediterráneo.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.