¿Por qué nos gustan tanto los pueblos blancos? El blanco simboliza paz, libertad, confianza. El blanco es luz, es esperanza, es nuevo comienzo. Y un nuevo comienzo es lo que buscamos en este viaje a Vejer de la Frontera, una de las localidades más bonitas de Andalucía. Y es que Vejer lo tiene todo: rica historia que da lugar a un sugestivo patrimonio, sensual naturaleza representada por sus numerosos senderos, y el mar a un paso con una de las playas más famosas de Cádiz: El Palmar. 

Vejer de la Frontera: ruta monumental 

Vejer de la Frontera
Vejer de la Frontera. Fuente: Unsplash

Comenzamos nuestra ruta por Vejer de la Frontera en el extremo nororiental para visitar la Plaza de España, popularmente conocida como la Plaza de los Pescaítos, donde se ubica el Ayuntamiento vejeriego. Su origen data del siglo XVI, época en la que el recinto amurallado ya no puede contener el avance de la ciudad. El elemento central de esta plaza es la fuente ejecutada con azulejos sevillanos

A un paso de la Plaza de España tenemos la Casa del Mayorazgo, un testimonio de la arquitectura residencial barroca con unos espectaculares y floridos patios, uno de los emblemas vejeriegos. Y acto seguido alcanzamos el Arco de Sancho IV, ubicado en el flanco norte de la muralla, puerta que conectaba con el camino que conducía a Medina Sidonia.  

Esta puerta nos lleva muchos siglos atrás en el tiempo, a la época inmediatamente posterior a la definitiva expulsión de los musulmanes en 1285, fecha en la que el rey Sancho IV concedió la Orden de Santiago al señorío de Vejer, que pasaría a pertenecer al señorío de Guzmán El Bueno desde principios del XIV, dueño de las almadrabas de la zona del estrecho de Gibraltar como el caso de la cercana Zahara de los Atunes

Vejer de la Frontera
Plaza de España en Vejer de la Frontera. Fuente: Wikipedia

Pese a que el origen del recinto amurallado está en la labor de los primeros musulmanes que llegaron a Vejer de la Frontera a principios del siglo VIII, lo cierto es que la mayor parte de la muralla que se conserva en la actualidad data del XV.  

Es en esta época cuando el pueblo, liderado por Juan Relinque, un vecino vejeriego, se enfrenta a los Duques de Medina Sidonia por el control de las tierras comunales. Finalmente, Relinque se salió con la suya y las tierras pasaron a ser sorteadas entre el pueblo cada cuatro años en las denominadas Hazas de Suerte, una tradición que sigue vigente y que busca convertirse en Patrimonio Cultural Inmaterial por la Unesco. 

Tras rendir homenaje a Juan Relinque en la estatua cercana a la Puerta de Sancho IV, continuamos nuestra ruta hacia la siguiente parada: el castillo. A unos cinco minutos al sur, nos encontramos con la zona más antigua de Vejer, el testimonio de aquella primera época de dominio musulmán. Construido por Abderramán I, entre los siglos X y XI, consta de dos patios: desde las almenas del patio de armas se tienen unas fantásticas vistas del pueblo. 

Vejer de la Frontera
Azul, blanco y verde, los colores de Vejer de la Frontera. Fuente: Unsplash

Al sur del castillo se ubica el Arco de Puerta Cerrada, la segunda de las cuatro puertas que se conservan de la muralla que en este caso se asoma al barranco Almaraz. A un paso de este arco se encuentra La Cobijada, la escultura más célebre de Vejer de la Frontera y uno de los rincones más fotografiados del pueblo por sus impresionantes vistas. 

Seguimos ahora hacia el norte para cruzar la judería que destaca por sus estrechas calles llenas de patios y balcones floridos hasta alcanzar el convento de las Monjas Conceptistas fundado a mediados del XVI en el que destaca su portada renacentista.

Al lado se encuentra la calle Arco de las Monjas, la más famosa de Vejer por su sucesión de contrafuertes que sustentan los muros laterales y que se colocaron tras el famoso terremoto de Lisboa de 1755. 

Vejer de la Frontera
Calle Arco de las Monjas en Vejer de la Frontera. Fuente: Unsplash

Nos vamos ahora a la iglesia del Divino Salvador, al norte del Antiguo Convento, la iglesia más importante de Vejer de la Frontera, aunque la patrona del pueblo es la Virgen de la Oliva, cuyo santuario está a cinco kilómetros de Vejer en direccion Barbate.

El templo del Divino Salvador se construyó posiblemente sobre una antigua mezquita: combina el gótico-mudéjar de la mitad oriental con el gótico tardío de su mitad occidental. Muy cerca de aquí está el Arco de la Segur, la cuarta puerta de la muralla y la de más tránsito por lo que se construyó un baluarte de carácter defensivo a su alrededor.  

Es aquí donde se encuentra el Museo de Vejer, ubicado en el palacio del Marqués de Tamarón, una colección que suma tres salas de Bellas Artes y ocho dedicadas a la arqueología en la se exponen tesoros de todas las culturas que han pasado por la localidad gaditana. Por cierto, si te interesa el arte no debes perderte la Fundación NMAC, ubicada a diez minutos al este de Vejer en el interior de la Dehesa de Montenmedio: una refrescante combinación de arte de vanguardia y naturaleza. 

Senderos y playa en Vejer de la Frontera 

Vejer de la Frontera
Vejer de la Frontera. Fuente: Wikiloc

Esta visita a la Dehesa de Montenmedio nos recuerda que más allá del adorable blanco del pueblo existe el verde de la naturaleza y el azul del océano. El Ayuntamiento de Vejer propone hasta 8 rutas que se pueden realizar tanto a pie como en bicicleta para conocer el entorno de la localidad gaditana. 

Uno de los senderos más populares es el de Los Molinos de Viento que parte del parque Hazas de Suerte, al sur de Vejer, y que nos lleva a conocer a lo largo de una ruta circular de 6 kilómetros varios molinos que atestiguan la importancia de estas construcciones que aprovechaban el fuerte viento de la zona para moler trigo.  

Vejer de la Frontera
Torre vigía de la playa de El Palmar. Fuente: dronepicr / Flickr CC BY 2.0

Y si queremos saber más sobre aquel episodio tan reivindicado de la historia vejeriega podemos embarcarnos en la Ruta Hazas de Suerte. Para ello debemos acercarnos a Cantarranas, a 20 minutos al noreste de Vejer, desde donde arranca una ruta circular de 7 kilómetros que nos lleva a las Cuevas de Algar y desde donde tendremos magníficas vistas de la campiña vejeriega y de las propias Hazas de Suerte.  

Y a unos 20 minutos en la otra dirección llegamos a la playa de El Palmar, uno de esos arenales gaditanos que no necesitan presentación. Aunque está muy cerca de Conil de la Frontera, El Palmar pertenece al municipio de Vejer, siendo la única playa vejeriega. ¡Pero qué playa! 8 kilómetros de arena virgen en una de las playas preferidas por los amantes del surf para coger unas olas.