El Anillo de Fuego del Pacífico volvió a hacer de las suyas este verano siendo la paradisiaca isla de Lombok en Indonesia el epicentro de su furia. Más de 500 muertos y unos 430.000 desplazados fueron las consecuencias de la cadena sucesiva de seísmos. Muchos viajeros, atraídos por la frescura de una isla todavía no masificado por el turismo, vivieron con temor aquellas horas hasta conseguir escapar del desastre. Dos meses después, el suelo de Lombok sigue temblando, pero menos. ¿Es un buen momento para conocer la isla?

Fuente: publico.es

El 90% de la actividad sísmica del mundo es originada por el movimiento del Anillo de Fuego del Pacífico. En este caso, fue la falla de Las Flores la que ocasionó la serie de terremotos cuyo epicentro se registró al norte de la isla, más allá del volcán Rinjani. A finales de julio se sintió el primer terremoto de 6,4 de magnitud, pero pocos días más tarde, ya en agosto, llegó otro seísmo de 7,0 que agravó las consecuencias del primero. Y todavía les seguirían muchas réplicas, aunque de menor magnitud.

Terremoto en Lombok
Fuente: publico.es

Todo el mundo tiene en la memoria el terremoto de 2004 al norte de Sumatra (Indonesia) que originó un tsunami de consecuencias dantescas. Unas 280.000 personas perecieron en aquel desastre. Así es que cuando el suelo empezó a temblar, muchos viajeros se olvidaron del paraíso y empezaron a buscar la forma de salir de la salvaje Lombok.

En aquel momento, unos 300 españoles se encontraban en la isla. El caos, como suele ser habitual tras este tipo de desastres, se adueñó del panorama y los turistas se quejaron amargamente de que «habían sobrevivido solos» sin demasiado apoyo de la embajada española, que se vio sin recursos, al parecer, para actuar con más diligencia.

«Nos indicaron que hiciésemos caso de las autoridades cuando allí no hay policía, ni bomberos, ni nada». Sí, lo llaman el Tercer Mundo, países en desarrollo o como se quiera: no es Occidente, no existen los mismos medios materiales. Y es así como el viajero se transforma (otra vez) en turista y se olvida de que ese paraíso salvaje que fascina guía en mano sobre la cama siempre tiene un lado oscuro que, a menudo, descubre cuando las cosas se ponen difíciles. Un policía local, pitillo en boca, al lado de su cochambroso coche puede convertirse en una foto deliciosamente exótica, pero si hay un terremoto de magnitud 7, el asunto cambia de perspectiva. «No podíamos entender a las autoridades porque no hablaban inglés». Sí, es Lombok, no Londres.

Lombok desde el aire
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Por suerte para los turistas españoles, que sepamos, todos volvieron sanos y salvos a sus hogares, mientras decenas de miles de indonesios permanecen allí, en su paraíso, tratando de recuperar sus vidas entre escombros.

Yoga en Lombok
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Lombok es una isla relativamente pequeña si la comparamos con otras del archipiélago indonesio y puede disfrutarse bien en unos pocos días, recorriendo sus carreteras a lomos de una moto. Este medio de transporte es el ideal para moverse por Lombok y conocer de cerca algunos de sus atractivos geográficos, culturales y sociales. Pero ojo con dónde dejas la moto, algunos viajeros han detallado amargas experiencias sobre robos de ciclomotores y chantajes económicos. Lombok todavía no es Lanzarote. Para lo bueno… y para lo menos bueno.

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Sin duda, lo más sugerente para muchos viajeros son sus playas, destacando Selong Belanak y Tanjung Aan, entre ellas. Tanto el snorkel como el surf son dos de las prácticas más habituales en la isla. Aunque la mayor parte de la población local profesa la religión musulmana, en las playas no existe demasiada controversia a la hora del baño o de tomar el sol, aunque debemos tener las precauciones y el respeto que dicta el sentido común. Con todo, muchos locales aprovechan la llegada de turistas —cada vez más abundante y solo contenida por lo terremotos— para vender objetos en las playas, sobre todo pareos.

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En el interior, el paisaje puede ser fascinante y sobrecogedor, destacando el volcán Rinjani y las cascadas de Sendang Gile y de Tiu Kelep como las más atractivas. Tanto en un caso como en otro, se recomienda contratar un guía, sobre todo si no somos unos especialistas en la isla. En el interior, las terrazas de arroz y la fauna local también pueden hacer las delicias del viajero y su cámara de fotos.

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A pesar de que Lombok no es una isla tan explotada turísticamente como Bali, ya cuenta con hoteles de cierto nivel y algunas villas con habitaciones de lujo. Si cuentas con más posibilidades económicas encontrarás fácilmente establecimientos hoteleros con mayores comodidades y a precios no demasiado elevados, en comparación con otros paraísos vecinos. En este sentido también puede ser un destino romántico por su autenticidad y escasez de aglomeraciones turísticas: estar en una playa en soledad, solo acompañado de unas mujeres vendiendo pareos y una manada de búfalos puede ser una experiencia inigualable…

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Con todo, la isla se está recuperando, poco a poco, del desastre y los locales vuelven a dar la bienvenida a los turistas ávidos de paraísos no alterados por la industria turística. Lombok todavía es uno de esos edenes.

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Soy redactor, profesor de escritura creativa e historiador del arte. También paso la aspiradora, hago la colada y cambio pañales. Y cuando sobra algo de dinero, viajo. Se admiten donaciones.

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