Ventanas abiertas para las residencias de mayores

  • Agencia Atlas
Cada pequeño golpe al cristal es un grito de esperanza de Andrés, siete días hospitalizado, luchando contra la Covid-19. También suena al latido de la emoción de los que, por fin, pueden ver a sus mayores. En Granátula de Calatrava (Ciudad Real) pensaron que al cerrarse las puertas había que abrir ventanas e instalaron una caseta de obra junto a la residencia del pueblo. Un cristal que reparte lágrimas y sonrisas también a residentes como Gregorio, Loli o Juana. En Lekeitio (Vizcaya) se toman todas las medidas de higiene y seguridad para entrar en la sala de visitas. Allí un muro de metacrilato parece separar a los familiares pero los une después de demasiado tiempo. Cada visita de Marga a su madre María Antonia es un respiro para ambas. Esperando sentir pronto esos besos y abrazos ahora imposibles. -Redacción-

Vídeos de Sociedad