La "Costura Poderosa" que ayuda a las mujeres víctimas de la violencia

  • EFE - 14/06/2021 13:55

Pamplona, 14 jun (EFE). (Imágenes: Ana Isabel Córdoba).- Cinco mujeres de diferentes países, la asociación Acción contra la Trata y el atelier de Ilazki Martinera se han unido en 'Costura Poderosa', un proyecto de inserción sociolaboral que da puntadas para acabar con la violencia.   De lunes a jueves se reúnen en un taller que han conseguido en el barrio de Mendillorri. Es un bajo con salida a un pequeño jardín que aún quieren acondicionar, quitar malas hierbas y mejorar para poder disfrutarlo en los ratos de descanso.   Harmony Orobosa, Hind Faraji, Josephine Ngoupeyou Djeudi, Loveth Oghosa Ukponmwan y Lydia Osifo Festus se encuentran confeccionando los neceseres de recompensa que enviarán a las personas que apostaron por otro de los proyectos en el que están inmersas: el disco de 'Libres para soñar', en el que han grabado canciones que relatan sus vidas.   Josephine es de Camerún y en el tiempo que ha participado en el proyecto de Costura Poderosa ha podido aprender a hacer "costura más moderna". "He aprendido a hacer muchas cosas modernas como pantalones o faldas, pero lo que más me ha gustado ha sido hacer faldas americanas", relata. "Ahora estoy lista para hacer cualquier cosa".   Loveth es de Nigeria y relata el periodo formativo, de ocho meses, que les ha llevado no solo a conocer qué es la costura, sino que han pasado por talleres de confección profesional, comunicación digital y relación con clientes en un sector altamente feminizado.   Ellas aprovechan este proyecto, igual que otros de Acción contra la Trata para superar y remendar con telas de colores un pasado en el que la violencia estuvo presente en sus vidas.   "He aprendido desde cero, no sabía nada de costura pero tengo una máquina que compré antes, porque quería aprender a coser para mí", señala. Cuando le ofrecieron la oportunidad de aprender y formar parte de este grupo, señala a Efe que vino "corriendo a participar".   En este tiempo han aprendido y cree que "hasta ahora lo estamos haciendo muy bien". Lydia también es de Nigeria y lleva en España cerca de 15 años. "El proyecto de Costura Poderosa es una oportunidad para mí, he empezado en mi vida a hacer algo importante", admite.   "Han cambiado muchas cosas de mi vida y ahora tengo todo el poder para hacer algo nuevo", comenta. Lydia se fija en las nacionalidades de todas las presentes en la sala y repara en que deben de ser uno de los talleres de costura "más internacionales".   A su lado se sienta Hind, de Marruecos, quien lleva en España once años. Hind ya era costurera antes de participar en Costura Poderosa, así que ya conocía algunas técnicas. "Antes era costurera sin formación, hacía costura más normal, pero ahora he aprendido costura de aquí, que es diferente de la de mi país".   Ahora está aprendiendo y confeccionando algunas chilabas, pero con los conocimientos adquiridos está realizando sus pequeñas aportaciones con algunas piezas más cortas, "chilabas pero de aquí, con telas de aquí".   En el taller les acompaña Yaru, "la chica de prácticas", que es alumna de confección textil en un instituto de Pamplona, San Juan-Donibane. En el taller de Costura Poderosa ha aprendido a trabajar en grupo "y a mejorar la comunicación con la gente".   Este es uno de los ejes principales del proyecto, más allá de enseñar un oficio y emplear a mujeres en situación de vulnerabilidad. Pretenden que haya un ciclo formativo que les lleve a proyectos de emprendimiento personal y que les permita tener un futuro laboral estable.   Ilazki Martinera es diseñadora y propietaria de un atelier. También es formadora del grupo de Costura Poderosa y resalta que no se trata solo de un proyecto que "trabaje para ellas, para las mujeres, sino que es un proyecto de ida y vuelta, que aporta también a su entorno".   Cita entre estas aportaciones no solo la inversión económica que se ha hecho en comercio del entorno para construir el taller, sino que este proyecto de costura viene a suplir un enorme vacío en el mundo de la costura en Navarra. "Muchas empresas y atelieres tenemos que encargar las piezas fuera de Navarra porque aquí no hay talleres como este", apunta.   Es una iniciativa que surge desde hace muchos años de la mano de Martirena y que "como marca se ve para poder delegar esa confección industrial y otras diseñadoras de alrededor también ven esa necesidad".   Son mujeres que "están apostando día a día, igual que nosotras, por un futuro laboral". En definitiva, apunta que son un grupo de mujeres "que queremos buscarnos la vida y con ello queremos avanzar, tirar hacia adelante y tener una profesión y nos hemos juntado para crecer juntas".   Para Martirena es un proyecto "increíble" con el que también colaboran con diferentes marcas y personas, por lo que "no solo es algo que beneficie a Costura Poderosa, sino que estamos haciendo una onda expansiva, repartimos el dinero y el beneficio para todo el mundo".   "Tiene un impacto más de lo que se ve alrededor y mucho más allá que crear un taller", apunta, porque es un proyecto "hacia todas". Ahora, manifiesta, están recibiendo sus primeros encargos, antes de presentar en sociedad el taller hacia finales de verano. Eso sí, puntualiza, los proyectos en los que Costura Poderosa se embarca están basados en la slow-fashion o 'moda lenta' y con códigos sostenibles. EFE