Así cambiaron su dieta los pandas hace seis millones de años

La mayoría de la gente sabe que los osos panda comen bambú, y este constituye la parte principal de su dieta. Sin embargo, no todos saben que este hecho de convertir el bambú en la comida principal que ingieren es algo que tuvo lugar hace millones de años, puesto que no siempre fue así.

Conocemos algo más sobre estos fascinantes y hermosos animales para descubrir cómo cambiaron su dieta los pandas hace seis millones de años según ha quedado demostrado en los últimos estudios científicos. ¿Quieres conocer su historia?

Los osos panda y el falso pulgar

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Oso panda/Foto: Unsplash

Se lleva mucho tiempo estudiando a los osos panda, intentando hallar respuesta a las peculiaridades de esta especie, sobre todo, aquella relacionada con su alimentación. Sin embargo, una de las investigaciones más reveladoras fue realizada recientemente por un equipo liderado por el prestigioso paleontólogo Xiaoming Wang. Los resultados de sus investigaciones se publicaron en el estudio Earliest giant panda false thumb suggests conflicting demands for locomotion and feeding, en la revista Scientific Reports, en junio de 2022.

El punto principal del estudio científico se centró en el falso pulgar que los pandas poseen, una característica que comparten con sus antepasados. Se trata de un sexto dígito con el que son capaces de manipular y sujetar los tallos de la planta de bambú. De hecho, resulta similar al hueso de su muñeca: el sesamoideo radial, resultado de su evolución adaptativa.

Ailurarctos

Los científicos centraron la investigación en el Ailurarctos, uno de los antepasados de la especie actual, que desapareció hace unos ocho millones de años, así como restos en otros fósiles, y que estaba extendido por muchos más territorios del mundo que los pandas actuales.

A continuación, compararon su hueso de la muñeca con el falso pulgar del panda rojo actual, el Ailurus fulgens, y el del panda gigante (Ailuropoda melanoleuca), y descubrieron que eran iguales, aunque había diferencias en cuanto a su tamaño y a su forma. No obstante, el hueso de la muñeca del ancestro tenía una forma idéntica a la del falso pulgar de los ejemplares actuales, por lo que es posible determinar que ha estado presente en su evolución desde hace seis millones de años y que permitió su cambio de hábitos a la hora de alimentarse.

Cambio en la dieta de los pandas

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Oso panda/Foto: Unsplash

Fue la evolución y el desarrollo de ese falso dedo que no llegó a desarrollarse como tal lo que propició que los pandas pasaran de ser omnívoros, y comieran carne y bayas, a alimentarse principalmente de bambú. Es un caso excepcional de animal que pasa de ser carnívoro a herbívoro. Los investigadores explican que los ejemplares de pandas más modernos disponen de ese dígito o falso pulgar más corto y aplanado, pero que su forma les facilita distribuir el peso al caminar y agarrar con mayor facilidad el bambú.

La sorpresa con las conclusiones del estudio viene provocada porque ese cambio se produjo mucho antes de lo que los especialistas pensaban: seis millones de años. Al desarrollar esa ventaja evolutiva con su sexto dígito, los pandas pudieron cambiar su dieta y asegurarse de tener siempre comida sin necesidad de desplazarse mucho, puesto que el bambú es abundante en los hábitats en los que viven. Así las cosas, los pandas son casi vegetarianos y capaces de comer decenas de kilos de bambú a diario.

Pandas salvajes

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Oso panda/Foto: Unsplahs

En la actualidad, quedan en torno a 2.000 pandas salvajes en el mundo. Y aunque están clasificados como osos, puesto que conservan el sistema digestivo carnívoro de sus antepasados, su dieta es principalmente vegetariana. Hay que recordar que, en ocasiones, pueden incluir en su alimentación pequeños roedores, insectos y huevos, de los que extraen las proteínas que necesitan para su organismo. Del tal modo, continúa siendo un animal omnívoro.

Pero precisamente esa particularidad provoca que no puede digerir bien el material vegetal, de manera que le resulta difícil extraer la celulosa que tiene el bambú, por lo que tan solo saca provecho del 20% del bambú que ingiere. Como resultado, y para compensarlo, tienen que comer numerosas cantidades al día. Se estima que un solo oso panda ingiere entre 10 y 38 kilogramos de bambú diarios, durante unas 14 horas. Así que únicamente paran de comer cuando se desplazan en distancias cortas o en el momento en que se echan a dormir.

Si quieres verlos en libertad tendrás que viajar a China, en cuyos bosques viven los pandas salvajes, en las sierras de Qionlai, Minshan, Qinling, Liangshan y Xiaoxiangling, entre 1.200 metros y 3.400 metros de altitud sobre el nivel del mar. En la actualidad, la deforestación es una de las principales amenazas que ponen en peligro su superviviencia, ya que necesitan grandes cantidades de bambú y grandes bosques, los cuales están en riesgo por las actividades humanas.



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