Como preparar a tu animal de compañía para pasar unos días en una residencia canina

En ocasiones no tenemos la oportunidad de llevar con nosotros a nuestros compañeros de cuatro patas cuando nos vamos de viaje, ya sea por vacaciones, por motivos de trabajo o por tener que ir lejos a visitar a la familia en Navidad. Sin embargo, nuestros amigos peludos son nuestra gran alegría y nuestra responsabilidad, así que debemos asegurarnos de que estén bien atendidos.

Por ese motivo, cuando no puedas viajar con perro, hay que tomar todas las medidas necesarias para que se encuentre perfectamente durante nuestra ausencia. Lo mejor es alojarlo en una residencia u hotel para perros. Nosotros te contamos cómo preparar a tu animal de compañía para pasar unos días en una residencia canina.

Seleccionar la residencia canina

Pastor alemán animal
Pastor alemán/Foto: Pixabay

Antes de nada, y para que no te de angustia la idea de dejar al perro alojado en una residencia, tienes que recordar que su percepción del tiempo no es como la nuestra. Los animales no contabilizan su transcurrir en días ni semanas, lo único que quieren es volver a reencontrarnos y, mientras no sea así, estar bien cuidados y atendidos en un sitio en el que se sientan protegidos.

Por ese motivo es tan importante seleccionar un lugar adecuado donde alojarlo, que tenga toda la documentación en regla y esté en posesión de la licencia para ejercer como núcleo zoológico, la cual concede el departamento de Bienestar Animal de cada comunidad autónoma.

Comprueba también las instalaciones interiores y exteriores, por lo que respecta a la amplitud, a la higiene y a la limpieza. De igual modo, tienes que observar a quienes trabajan en ella cuando la visites, para comprobar si son personas a las que se les nota que quieren y cuidan a los animales. Y fíjate especialmente en estos, cómo responden y si se les ve contentos. Los animales no pueden fingir.

Juguete y manta

Cocker spaniel
Cocker/Foto: Pixabay

Uno de los trucos para que tu perro quede más tranquilo en la residencia es llevarle su cojín favorito o su mantita, o incluso ese juguete del que no se separa nunca. Le ayudarán a notar el sitio menos extraño al tener siempre a su lado el olor de su hogar.

Además, si tu amigo peludo está acostumbrado a determinado tipo de alimentación y no se adapta bien a los cambios de las comidas, lo mejor es que también le lleves un poco del pienso que suele tomar en casa. Evitarás así que tenga problemas gastrointestinales.

Collar de feromonas

Para el supuesto de que tu animal de compañía sea muy dependiente y nunca lo hayas dejado solo, puedes adquirir un collar de feromonas, disponible en tiendas de animales. Le producirá una sensación de bienestar y estará más relajado, además de evitar conductas como arañazos, mordisqueos y ladridos excesivos. Debes colocarlo por lo menos 15 minutos antes de la situación estresante, puesto que se activará con su calor corporal y la feromona se dispersará por el aire.

Asimismo, si tienes posibilidad de alojarlo por un día antes de las fechas del viaje, te quedarás más tranquilo. Verás cómo lo ha pasado tu perro y él conocerá el lugar cuando vayas a instalarlo por unas jornadas.

Transmite tranquilidad

Hombre y perro
Hombre acariciando al perro/Foto: Pixabay

En todo caso, cuando acompañes a tu amigo de cuatro patas a la residencia canina no te muestres triste ni nervioso. Mantén la calma y recuerda que él percibe muy bien tu estado de ánimo y puedes transmitírselo. Actúa con naturalidad y déjalo dándole una palmadita o una caricia diciendo que vuelves pronto, o haciendo los mismos gestos que sueles hacer cuando lo dejas solo en casa, sin demorarte al irte. Percibirá que es la rutina de siempre, aunque esté en otro sitio, y se quedará esperando.

Precisamente por eso lo mejor es que, si hay niños en la familia, no vayan a despedirlo a la residencia porque se pondrán tristes y harán que el estado de ánimo del perro se vuelva nervioso e intranquilo.

Pautas a los cuidadores

perro y su amigo de cuatro patas
Hombre abrazando a su perro/Foto: Unsplash

Recuerda que a los cuidadores de la residencia debes dejarles claro cómo es el carácter de tu perro: si obedece, si es revoltoso, que es lo que mejor funciona para captar su atención y cuáles son sus hábitos diarios. Es muy importante que conozcan a tu amigo peludo para que puedan cuidarlo adecuadamente.

Tampoco olvides presentar la cartilla sanitaria y que el animal esté debidamente identificado con un microchip. Asimismo, el perro deberá llevar un collar o pipeta antiparasitaria y tener todas las desparasitaciones internas en regla. Y si es necesario suministrarle algún medicamento especial, deberás presentar una receta prescrita por el veterinario.

Siguiendo todas estas pautas, deja a tu amigo de cuatro patas en buenas manos y viaja con tranquilidad sabiéndolo seguro y cuidado. Cuando te des cuenta, será la hora de volver a recogerlo y disfrutar de ese momento tan maravilloso que es el reencuentro. ¡Seguro que te da unos buenos lametazos!



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