Ocho especies de animales donde mandan las hembras

Aunque se trate de un término dudoso desde un punto de vista científico, hemos oído muchas veces hablar del macho alfa para designar al individuo masculino de mayor rango dentro de una comunidad social de animales, como sucede entre lobos o gorilas. Pero son diversos las especies de animales en las que son las hembras las líderes que marcan el devenir del grupo, estableciendo las rutinas alimenticias o reproductivas, arrinconando, en muchos casos, a los machos adultos que deben arreglárselas en solitario.

A continuación, te mostramos ocho especies de animales en las que mandan las hembras, desde grandes mamíferos a pequeños insectos pasando por temibles animales marinos: son animales que han establecido un matriarcado como mejor fórmula social para asegurar la supervivencia y bienestar del grupo. 

Elefantes 

Grupo de elefantes
Elefantes/Foto: Unsplash

Como nos cuenta la Universidad de California en San Diego, los elefantes son una de las especies más relevantes en las que las hembras ejercen un papel preponderante a nivel social. La matriarca de una comunidad de elefantes es la hembra de mayor edad y experiencia que guía a su grupo hacia la comida y el agua mientras decide la forma más eficiente de evitar a los depredadores.  

Estos grupos los forman hembras adultas emparentadas que se ayudan mutuamente a cuidar las crías. Generalmente, cuando una líder muere, su puesto lo hereda su hija o pariente de mayor edad, mientras los machos adultos, que son más grandes, suelen permanecer al margen de la manada, también porque tienen más posibilidades de defenderse solos. 

Este sistema de organización social tiene otras ventajas evolutivas, ya que el macho suele viajar largas distancias aumentando la diversidad genética al aparearse con hembras de otras manadas, evitando así los peligros de la endogamia.  

Leones 

Leones - Fuente: Unsplash
Leones – Fuente: Unsplash

Otro animal frecuentemente citado como ejemplo del “poder femenino” es la leona que dominan las manadas de un mismo linaje en las que el macho reproductor suele ser externo al mismo, siendo sustituido cuando envejece por otro más fuerte y joven. ¿Crueldad? Los animales no son crueles, se mueven por instinto y sentido extremo de la eficiencia evolutiva. Si lo hacen así es porque la evolución les ha mostrado que es la mejor fórmula para asegurar la supervivencia de la especie.  

Hiena manchada 

Hiena - Fuente: Pixabay
Hienas – Fuente: Pixabay

Las hienas manchadas son uno de los carroñeros más famosos de la sabana, pero también pueden cazar si es oportuno, habitualmente en grupos de entre diez a treinta individuos y liderados por una hembra dominante.  

Las hembras hienas suelen ser muy promiscuas no formando parejas muy duraderas con los machos que muestran por lo general un comportamiento sumiso cuando se acercan a hembras en celo, aunque el macho sea más grande y pesado que la pareja: además los machos más pasivos suelen tener más éxito con las hembras que los agresivos. 

Las orcas 

Orcas - Fuente: Depositphotos
Orcas – Fuente: Depositphotos

Las orcas se convirtieron en noticia en el Estrecho de Gibraltar recientemente por sus singulares comportamientos, que fueron interpretados como una suerte de venganza: y es que las orcas tienen los medios y la capacidad cognitiva para atacar a alguien intencionalmente, o para enfadarse, o para saber realmente lo que están haciendo. 

Y en este papel de dominio del grupo en un entorno acuático juega un papel preponderante las hembras alfa que ponen mucha atención en educar a los machos jóvenes que son los más vulnerables a las muertes accidentales por su carácter indómito.  

Bonobos  

Bonobos - Fuente: Depositphotos
Bonobos – Fuente: Depositphotos

Un caso paradigmático de hembras poderosas en el reino animal es el del chimpancé pigmeo o bonobo, caracterizado también por el papel preponderante de la actividad sexual en sus rutinas, teniendo también una función de resolución de conflictos.  

En este sentido, las hembras usan el sexo entre ellas como forma de establecer relaciones sociales, fortaleciendo el núcleo matriarcal de la sociedad bonobo. Así, esta estrecha relación entre hembras que fortalece el grupo les permite dominar la estructura social, pese a que los machos seas más fuertes a nivel físico. 

Suricatas 

Suricatas - Fuente: Unsplash
Suricatas – Fuente: Unsplash

Como ya hemos visto, las suricatas son animales con un fuerte componente social que viven en colonias que pueden llegar a 40 integrantes en el que cada miembro puede desempeñar roles muy definidos incluyendo varias familias que trabajan en conjunto para cuidar y alimentar a las crías. 

La crianza cooperativa es uno de los rasgos más singulares en esta organización social en la que las suricatas hembras suelen ser la encargada de proteger el territorio o buscar nuevos hábitats. Pero las suricatas hembra también son capaces, como otros animales, de sacrificar a las crías si lo consideran oportuno.

En este sentido, el infanticidio se explica también por razones evolutivas y/o de supervivencia: las hembras líderes priorizan su genética ante la de otras hembras o prefieren sacrificar crías si consideran que son excesivas para las posibilidades del grupo. 

Abejas 

Abejas - Fuente: Unsplash
Abejas – Fuente: Unsplash

No podían faltar las abejas en esta selección de especies en las que mandan las hembras. Ya sabes que la vida de una colmena gira en torno a la abeja reina, la única fértil, por eso el resto de los miembros desarrolla su actividad priorizando el bienestar de su líder. Las abejas infértiles son las obreras mientras los machos zánganos tienen en esencia una función reproductiva, no mostrando aguijón. 

Mantis religiosa 

Mantis religiosa - Fuente: Depositphotos
Mantis religiosa – Fuente: Depositphotos

Y pese a que no se trate de un matriarcado al modo de las abejas, no cabe duda de que la mantis religiosa también “manda”, sobre todo cuando se trata de procrear en una suerte de ritual de canibalismo sexual que es uno de los más populares y siniestros del reino animal.  

Aunque la mantis no siempre se coma a su pareja tras copular, esta costumbre tiene lugar en un buen porcentaje de ocasiones. Pero, insistimos, los animales no son crueles ni sanguinarios, todo (o casi) tiene una explicación evolutiva: se trata de asegurarse una fuente extra de nutrientes para que los huevos tengan la mejor calidad posible.  



1 Comment

  1. Fascinante recorrido por la diversidad sexual entre los animales.
    La diversidad en las conductas sexuales entre los humanos es más acusada aún.
    Hay que buscar los límetes en algunos casos.
    Los obispos y sus acólitos deben ser tratados como se merecen y han de compensar a los niños o niñas de quienes abusaron.
    El transcurso del tiempo no puede ser un atenuante atendiendo al hecho de que los daños persisten para toda la vida.
    Ninguna razón natural, o de supervivencia, justifica este comportamiento dañino para la especie en su conjunto.
    El celibato obligado del clero es un daño para toda la sociedad.

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