Publicado: 03.05.2015 09:36 |Actualizado: 03.05.2015 09:36

El medio ambiente, el florero de la televisión

Pasado el tiempo de Félix Rodríguez de la Fuente, la programación que hoy ocupa casi todos los canales parece decidida a convertirse en un simple vehículo para el entretenimiento.

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Un fotograma de la seria El Hombre y la Tierra, de Félix Rodíguez de la Fuente, que se emitía en TVE

Un fotograma de la seria El Hombre y la Tierra, de Félix Rodíguez de la Fuente, que se emitía en TVE

Lo dice el Eurobarómetro: “tres de cada cuatro europeos piensa que el Medio Ambiente afecta a su vida cotidiana”; el ecobarómetro de Andalucía recoge que 7 de cada 10 ciudadanos se siente bastante o muy preocupado por el medio ambiente y una encuesta de la Fundación BBVA señala que el 6,4% de los ciudadanos lo considera un área de interés.

El Eurobarómetro de 2014 recoge también que, en un 65% de los casos, los ciudadanos buscan informarse sobre estos temas a través de la televisión. Otra cosa es la realidad y la información final que recibe el ciudadano por este medio y cómo termina guardándola.

En España, según la Fundación SGAE, el consumo televisivo se ha incrementado un 7,5% desde 2008. Hacia el año 2013, un español consumía de media unos 244 minutos de televisión al día, o lo que es lo mismo: 4,1 horas al día, casi 1.500 horas al año o el equivalente a dos meses completos. De todos estos minutos, ¿Cuántos se dedican a la información ambiental?, ¿Cómo cubre la televisión, por ejemplo, el cambio climático?, ¿Qué temas ecológicos tienen más posibilidades de salir en un informativo?, ¿Existen programas de medio ambiente propiamente dicho?

ADIÓS A FÉLIX

La época de El Hombre y la Tierra, el mítico programa de Félix Rodríguez de la Fuente, terminó hace tiempo. Según Benigno Varillas, biógrafo autorizado de Félix, él consiguió una vulgarización de la ciencia que le hacía perder el nivel y el rigor de la cátedra para transmitir conocimiento científico. Sólo un dato: de su expedición a Venezuela volvió con 70.000 metros de película impresionada que se tradujeron en dieciocho capítulos que TVE emitió bajo la cabecera de El Hombre y la Tierra. Los capítulos sobre la fauna ibérica fueron doblados a doce idiomas y le consagraron como un gran realizador de documentales.

Según el divulgador ambiental José Luís Gallego, hoy Félix Rodríguez de la Fuente no tendría la audiencia que tenía entonces. Estaría relegado a un canal como Neox porque no estaría en Antena 3, ni en Telecinco ni en La 1. Entonces se hacían producciones muy costosas imposibles de encontrar hoy, “y eso que con el presupuesto de sólo un programa en prime time (horario de máxima audiencia) de Televisión Española se podría financiar toda la temporada de Órbita Laika”, comenta el director de este programa, José Antonio Pérez.

En efecto, hoy la televisión es un soporte donde la información parece que ha quedado rendida ante el espectáculo. El panorama actual de este medio pasa por la fragmentación de audiencias, la finalización del proceso de digitalización y la reducción de la inversión publicitaria. Pero sigue gozando de gran aceptación y credibilidad entre los telespectadores (por eso muchas veces para defender una idea en una conversación se dice: “lo ha dicho la tele”). Esta gran capacidad de convocatoria, unida a su implantación prácticamente universal, hace que el medio ofrezca grandes posibilidades como fuente de información para el gran público.



ESTUDIOS DESALENTADORES

El profesor de la Universidad de Navarra Bienvenido León estudió el espacio y el tiempo que ocupa el medio ambiente en los informativos de televisión en su estudio El medio ambiente en las televisiones españolas. Su equipo de investigadores de las Universidades Complutense, Pompeu Fabra y Navarra analizaron los informativos españoles de cobertura nacional de TVE 1, TVE 2, Antena 3, Tele 5 y Canal +/Cuatro, tomando como muestra los informativos de mediodía y noche, durante una semana por mes, entre julio de 2005 y julio de 2006. En total se analizaron 15.120 informaciones y comprobaron que sólo 284 trataban sobre el medio ambiente; es decir, el 1,88%. Si se mide la duración de estas informaciones resultó ser de 21.798 segundos, incluyendo entradillas del presentador, directos e imágenes grabadas; lo que supone el 1,45% del tiempo total de los informativos.

Otro estudio de CONSUMER analizó los telediarios de más audiencia de TVE1, La 2, Antena 3, Tele 5, Canal +, ETB-2, Canal 9, Tele Madrid, TV3, Canal Sur, TVG y las desconexiones de TVE de Navarra, Cantabria, Rioja y Castilla y León, con un total de más de 500 horas de grabación, 660 telediarios y 15.700 noticias entre el 4 de mayo y el 1 de junio de 2002 y con unas conclusiones que, aunque no sorprendan a nadie, invitan a una seria reflexión: el deporte y la política ocupan un 45% del tiempo de los informativos, las noticias de tinte económico más de un 8%, la cultura un 11%, mientras que el escaso porcentaje restante se reparten entre sanidad y salud (3,1%), medio ambiente (2,3%), ciencia (2,1%) y consumo (1,8%).

Por último, la Asociación de Periodistas de Información Ambiental (APIA) encargó a un equipo de investigadores dirigido por Pablo Francescutti, de la Universidad Rey Juan Carlos, que aplicase la técnica del análisis de contenido a una muestra que está integrada por todos los telediarios (segunda edición) emitidos por las cuatro principales cadenas de ámbito nacional (TVE 1, Antena 3, Tele5 y Cuatro), entre el 1 de abril de 2007 y el 31 de marzo de 2008. La situación aquí tampoco es mejor y, en el año estudiado, los teleinformativos de las cuatro cadenas emitieron 1.121 noticias ambientales sobre un total de 32.592 informaciones, es decir, un 3%.

Además, según el estudio de Francescutti, predominan las informaciones de medioambiente de tinte negativo; por ejemplo, la destrucción de la naturaleza, los incendios, olas de calor o sequías, es decir, las noticias catastróficas. Según el periodista Joaquín Fernández en su libro Periodismo ambiental en España, “si la noticia ambiental no se convierte en grito de alarma, difícilmente encontrará su hueco. El catastrofismo de la información ambiental tiene su equivalente en el sensacionalismo o amarillismo del resto de la actualidad”.

Lo cierto es que la catástrofe ha encontrado su nicho en la televisión que informa sobre los problemas y no sobre las soluciones. En este sentido el periodista Miguel Ángel Aguilar, en el libro de actas del II Congreso Nacional de Periodismo Ambiental, hace su propia interpretación: “Me adelanto a decirles a ustedes que, si quieren más noticias sobre ecológica o de asuntos que tengan que ver con el medio ambiente, deben procurar dotarlas de un carácter más insólito, más extravagante, más excéntrico. Así que más terneros con dos cabezas, más calabazas de 200 kilos en La Mancha, más ovejas transgénicas, más hermafroditas en Filipinas, y tendremos más impacto noticioso ecológico en los periódicos”.

Esta batalla por conseguir espectadores a toda costa, fenómeno que no hace muchos años se limitaba a ciertas áreas de la programación claramente asociadas con el entretenimiento (los deportes o los programas de variedades), ha terminado por contaminar el otrora sacrosanto ámbito de los programas informativos, que permanecían más o menos al margen de este tipo de presiones o, al menos, sus contenidos no eran tan vulnerables a la presión de las audiencias.

Esto ha provocado que la información televisiva se haya vuelto más trivial y sensacionalista, dando prioridad a asuntos “ligeros”, como el deporte, los sucesos, el entretenimiento y el interés humano. De esta forma, los asuntos más “serios”, como el medio ambiente, han ido perdiendo importancia.

El tiempo del que disponen los informativos limita la capacidad de comunicar grandes cantidades de información e impide que las informaciones estén detalladas. Además la audiencia está acostumbrada a estos mensajes sencillos y cortos, lo que deja muy poco espacio para que asuntos más complejos, como el medio ambiente, puedan encontrar su espacio en televisión.

OTRA TV ES POSIBLE

Montero Sandoval reduce la información ambiental en televisión a dos grandes áreas: los programas informativos diarios, y los no diarios. En el primer grupo estarían los clásicos telediarios, que en su esquema básico no se han modificado mucho en los últimos años, de manera que ocupan más o menos el mismo tiempo que hace un cuarto de siglo, tiempo que ha de fragmentarse en porciones, cada vez más pequeñas, para dar entrada también a la publicidad y al creciente volumen de las informaciones que llega a las redacciones. Por ello se huye de las noticias que necesitan de un tiempo de explicación.

En los no diarios aparece una mayor variedad de formatos ya que la información puede encontrarse en los denominados por Montero Sandoval como “contenedores de reportajes”.

Una excepción es la catástrofe del Prestige, al que los telediarios de todas las cadenas concedieron durante dos meses más de la mitad de sus programaciones. Posteriormente catástrofes como la de Aznalcóllar; inundaciones y terremotos (Haíti, Chile y Japón con Fukushima) en el resto del mundo y Tsunamis con miles de muertos han tenido la misma suerte..

Hay que buscar, y rebuscar para encontrar programas con un contenido ambiental propiamente dicho en la parrilla de la televisión española. De hecho, según la Fundación SGAE, no hay ningún programa con temática ambiental en el Ranking anual (50) de programas 2013. Tampoco hay ningún informativo con el formato telediario.

agrosfera

El Escarabajo Verde (TVE), Espacio Protegido y Tierra y Mar (ambos de Canal Sur), se caracterizan por llevar casi dos décadas en antena, algo sólo superado en informativos por Informe Semanal. Lo cierto es que las televisiones públicas albergan programas con este contenido, “entre otras cosas porque están obligadas como servicio público”, comenta Félix Tena, director del desaparecido Medi Ambient, programa que se emitía en Canal 9 hasta el cierre de la cadena.

Otros como Agrosfera desde 1997, Aquí la Tierra, Órbita Laika y Jara y Sedal (TVE); De la Tierra al Mar (7-RM); La Madriguera y Tempero (Aragón TV); Nuestro Campo Bravo y La Besana (Canal Extremadura); El Campo (Castilla-La Mancha) Espai terra (TV3) e incluso un reality en la ETB como El Conquistador del Fin del Mundo forman parte de la parrilla pública de las televisiones españolas. Mencionar que sólo Frank Cuesta y su programa Las Aventuras de Frank de la Jungla, premio Ondas a la innovación 2011, con sus distintas versiones, es la excepción dentro de las cadenas privadas.

'PRIME TIME'

Desde la Cátedra UNESCO de Educación Ambiental y Desarrollo Sostenible de la UNED, María Novo considera que “es importante hacer programas sobre medio ambiente en bandas horarias en la que la gente esté en casa. Las cadenas no deben ofrecer sólo entretenimiento sino mensajes con contenido, y en prime time se verían”.

Según el divulgador ambiental José Luis Gallego, “La televisión hoy en día está en unos niveles que distan mucho de los que se tenían en la época de Félix Rodríguez de la Fuente, de Cousteau y de los grandes divulgadores ambientales. Me niego a aceptar que el rigor está reñido con el entretenimiento. Vamos a romper ese discurso de una cosa o la otra. Se puede ser perfectamente ameno y perfectamente divertido con un discurso absolutamente riguroso”.

orbita laika

En esta misma idea el director de Órbita Laika, José Antonio Pérez, considera que los programas de ciencia y medio ambiente serían más vistos en prime time pero habría que adaptarlos. “Un ejemplo de cómo hacer información científica en esta franja horaria se puede ver en el remake de Cosmos en Estados Unidos, donde han contado con la presencia del astrofísico Neil deGrasse Tyson, la producción de Seth MacFarlane, creador de Family Guy y la incorporación de los efectos especiales más punteros, algo que sus seguidores han agradecido”.

José María Montero Sandoval, director de Tierra y Mar y Espacio Protegido en Canal Sur, comenta que aunque la franja horaria es “importantísima”, cada vez “se está produciendo un consumo de televisión más diferente”. “Ahora los programas se descargan, se graban y se ven en otro horario. No necesariamente tienes que estar presente en el momento que se está emitiendo; pero también es cierto que eso no se está midiendo todavía, se mide mal o de una manera que no puedes compararlo con lo otro. Muchas veces tienes que competir sin tener las herramientas para hacerlo”

El director de El Escarabajo Verde, Mario de la Mano, considera que la información ambiental es la hermana desasistida del resto de informaciones. “No se tiene en cuenta que es una cuestión muy transversal donde la economía, la política y la sociedad siempre está muy presente. Si los responsables que diseñan las parrillas quisieran jugársela por este tipo de contenidos igual nos llevábamos una sorpresa y comprobaríamos que realmente estos programas son susceptibles de tener también buenas audiencias”.